«El porcino español es de los más competitivos del mundo, muy cerca de países como Dinamarca» Manuel García, Interporc

Agronews Castilla y León

16 de marzo de 2015

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Manuel GarciáLa trayectoria profesional de Manuel García ha estado ligada a la producción ganadera. Director general de Inga Food, empresa dedicada a cría y comercialización de porcino de capa blanca, es miembro del comité ejecutivo de Nutreco en España, además de tener representación en otras asociaciones como Anprogapor y ostentar la vicepresidencia de Interporc. En esta entrevista nos ofrece una panorámica de la situación actual del porcino en España y los retos de futuro que afrontará.

¿Qué papel tiene la alimentación y la producción animal en el desarrollo que ha alcanzado el sector porcino español?
Siempre ha tenido un papel destacado la alimentación y quizás hoy en día más aún por los temas de seguridad alimentaria que es algo de gran relevancia a nivel mundial. Junto a la trazabilidad de la cadena alimentaria son los temas clave: la carne que consumimos procede de unos animales cuya alimentación tiene que estar garantizada. Las industrias fabricantes de piensos estamos para garantizar a los consumidores esa tranquilidad. Es algo que nos exigen a nosotros, a su vez, nuestros clientes, que son las industrias cárnicas.

¿Qué factores han llevado al momento que actualmente vive el sector porcino de capa blanca de España?
El fundamental sería la competitividad. En 2014 se han sacrificado 43 millones de cerdos en España, tanto de capa blanca como ibéricos, y esto supone casi 2 millones más que en 2013. Si sumamos esto a que prácticamente el 50% de lo que se produce es exportado, la palabra clave es la competitividad: el sector es de los más competitivos del mundo junto a otros países como Dinamarca, debido tanto a los costes de producción como a la industrias cárnicas españolas, que son la punta de lanza que abre los mercados internacionales. Nosotros, como productores, damos a las empresas cárnicas una materia prima de calidad, garantía y a buenos precios para que ellos puedan competir.
Por tanto la palabra clave sería la competitividad para mantener los niveles de exportación. Cada día habrá más demanda de carne a nivel mundial y, sin duda, cada día la competencia será mayor y tenemos que estar en el grupo de los principales productores frente a países como EE.UU., Canadá, Brasil, Alemania o Dinamarca. El que mejor lo haga llegará a los mejores mercados. Nosotros ya estamos en ellos y lo difícil puede ser mantenerse. Por tanto en los próximos años tenemos el reto de llegar a nuevos mercados y seguir en los que ya estamos presentes incrementando las exportaciones con productos que tengan un mayor valor añadido.

Desde su experiencia profesional, ¿cómo valora la figura de Interporc?
Es algo que va por barrios: una inmensa mayoría del sector lo valoramos como algo imprescindible. Es vital que un sector como este que es de los más importantes en la industria agroalimentaria española tenga una organización interprofesional donde estemos todos unidos. Hay algunas dificultades con asociaciones que creo que estamos en camino de reconducir, porque necesitamos ir todos unidos ya que la batalla que tenemos que pelear está en los mercados internacionales y no dentro de nuestro país. Otras interprofesionales ganaderas funcionan muy bien y con esta figura tenemos acceso a la Administración para que nos escuchen, algo también muy importante.

De cara al futuro, ¿qué factores pueden influir en el desarrollo del sector porcino?
Podemos decir que hay determinados factores que van a influir claramente en su desarrollo. A nivel mundial, el incremento de la población mundial conllevará un mayor consumo de alimentos. Además también va a crecer la clase media en muchos países asiáticos. Todo esto conllevará una mayor demanda de carne de cerdo tanto por sus cualidades nutricionales como por su precio. Ya en un ámbito más local, la cadena de porcino en España es muy competitiva debido al sistema de integración frente al sistema de cooperativas que hay en otros países europeos. Todo esto supone un escenario idóneo para seguir creciendo y atender la demanda de proteína fruto del incremento de la población mundial.

Fuente: Interporc



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