Antonio Álvarez Rodrigo - Agronews CyL
  • El proyecto ¿Quién es el jefe? aterriza en nuestro país desde Francia avalado por ocho millones de consumidores

  • La iniciativa da todo el poder de decisión al consumidor que vota por Internet desde el precio que recibe el productor hasta si el envase lleva tapón

Una nueva iniciativa aparece en el nuboso cielo del sector lácteo. Un modelo que pretende revolucionar la cadena de valor, acabar con la venta a pérdidas y dar poder a ganaderos y consumidores. El proyecto ¿Quién es el jefe? llega a España desde Francia con el aval de ocho millones de clientes y el objetivo de aportar transparencia, cercanía y valor al productor con el objetivo de pagar un precio justo que cubra los costes de y le permita vivir dignamente.

Este proyecto surgió hace dos años en el país vecino “de la necesidad de los productores de leche. Es una iniciativa humana, colectiva, social que nos va a dar a los consumidores voz y voto para decidir qué productos consumir y cuánto vamos a pagar por ello”, ha explicado la impulsora de la iniciativa en España, Annaïck Locqueneux, este miércoles 24 de abril en el acto de presentación que ha tenido lugar en una vieja vaquería de Madrid.

El objetivo de aportar transparencia, cercanía y valor al ganadero con la premisa de pagar un precio justo que cubra los costes de producción

El proyecto ¿Quién es el jefe? consiste en que los consumidores diseñen qué tipo de leche quieren, votando en la web lamarcadelosconsumidores.es todos los aspectos, desde qué precio están dispuestos a pagar hasta si el brick debe llevar tapón o no. “Hay un control moral de los consumidores que van a poder hablar con los ganaderos y que podrán elegir los criterios a la hora de producir. Es un diálogo que hace falta”, ha añadido Locqueneux.

Nos coloca en una situación ventajosas porque desde hace años estamos en crisis de precios constantemente”, ha comentado Gaspar Anabitarte, ganadero cántabro presente en el acto quien ha detallado la complicada situación que atraviesa el sector lácteo español: “Ha sido un sinvivir que ha llevado a la desaparición de muchas ganaderías. Cuando empecé, había en España 180.000 productores y a día de hoy quedamos menos de 14.000. Es una iniciativa honrosa para los ganaderos”.

“Hay un control moral de los consumidores que van a poder hablar con los ganaderos y que podrán elegir los criterios a la hora de producir”

El proyecto, aún en su fase inicial en España, ya ha recogido más de 5.000 votaciones en la página web. Un cuestionario que estará abierto hasta finales de abril. “Animo a los productores a hablar con nosotros para sumarse a la iniciativa. En Galicia hay varias cooperativas muy fuertes que se han puesto en contacto con nosotros. En Francia comenzó en una zona concreta y luego fue creciendo”, ha detallado Locqueneux quien confía en tener cuanto antes los brick en el lineal de los supermercados.

La iniciativa plantea acortar la distancia entre el productor y el consumidor en base a un diálogo transparente entre ambos eslabones. “Hay una situación insostenible. Estamos perdiendo 77 explotaciones cada mes. Esta iniciativa es una oportunidad por su transparencia en lo que va a pagar el consumidor y lo que va a percibir el ganadero. Como agricultores y ganaderos buscamos a un consumidor que sea consciente”, ha asegurado Andoni García, responsable de Mercado Agrarios de COAG, quien ha añadido: “El hecho de que no se cubran los costes de producción provoca que no haya un valor añadido en la cadena”.

“Antes estaba con Lactalis que me pagaba entre 28 y 32 céntimos, cuando los costes eran de 35. Ahora percibo 39 céntimos”

Todo germinó de la necesidad de sobrevivir al margen de la dictadura de las industrias. Así lo ha relatado Régis Mainguy, productor francés que forma parte de La marca de los consumidores-Francia, la iniciativa social que está detrás de este proyecto: “Antes estaba con Lactalis que me pagaba entre 28 y 32 céntimos, cuando los costes eran de 35. Ahora percibo 39 céntimos por litro de leche. Este brick de leche me ha salvado la vida”. Y no habla metafóricamente, ya que Mainguy ha visto cómo algún amigo productor francés se ha suicidado por la crisis de precios.

“Éste proyecto es un incentivo, pero desgraciadamente no va a cambiar todo el sector. Necesitamos más cambios.”

Según datos de COAG, los ganaderos de España están a la cola de la Unión Europea en cuanto a la remuneración percibida: 32 céntimos de media cuando los costes son de 35. Ello ha llevado a la desaparición del 30% de los productores en siete años. “Esperamos que este proyecto cambie la tendencia, pero no podemos afirmar que responda a todas las necesidades que tiene el sector. Pensamos que muchas cooperativas se pueden sumar. Pero necesitamos más cambios, como la imposición de precios por parte de la industria y la distribución; la venta a pérdidas; la transparencia de la cadena… Éste proyecto es un incentivo, pero desgraciadamente no va a cambiar todo el sector”, ha concluido García.