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El pistacho es un fruto seco que se presenta, cada vez más, como una interesante alternativa para la diversificación de cultivos en Castilla y León, dada su rentabilidad y alta demanda. La Comunidad es la tercera en superficie productora de pistachos con cerca de 2.000 hectáreas, después de Castilla la Mancha con cerca de 30.000, y Andalucía con 4.000 hectáreas. 

Desde el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (ITACyL) se sigue apostando por este cultivo, que ya ha demostrado su buena adaptación a determinadas zonas de la comunidad, lo que le convierte en una interesante alternativa a los cultivos tradicionales. Así, desde la unidad de Cultivos Leñosos de ITACyL, se ha venido trabajando intensamente en los últimos años para determinar qué variedades y formas de cultivo se adaptan mejor a las condiciones climatológicas de la Castilla y León y se han realizado diferentes estudios sobre las zonas más adecuadas para su implantación, al objeto de garantizar su viabilidad y maximizar su rentabilidad. 

El objetivo ahora es la homogenización de la producción de pistacho de Castilla y León basada en la calibración de agricultura de precisión para la gestión integral de las explotaciones. Gracias a la colaboración de empresas y profesionales del sector como Pistacyl o Agrícola Prado Pistacho, se trabaja para mejorar la eficiencia del riego del cultivo del pistachero mediante sensores de suelo como herramienta para optimizar los recursos hídricos. 

El riego inteligente mediante la instalación de sensores de suelo en las parcelas, que permitan definir las horas de riego en función de las necesidades de cada una permitirá conocer factores relevantes para optimizar su cultivo, como los efectos del riego sobre el crecimiento de los árboles y sus efectos a largo plazo, su influencia en la composición nutricional del fruto o la resistencia del pistachero cuando se cultivan en condiciones limitantes de riego. Por otro lado, la aplicación de la teledetección mediante el uso de drones permitirá conocer y evaluar en tiempo real el estado tanto vegetativo como sanitario de los árboles.

La sanidad vegetal es otra de las patas importantes de este proyecto. En este sentido, se realizan prospecciones en campo y recogida de material de árboles con sintomatología diversa, para análisis y estudio de los agentes causales y se lleva a cabo la identificación macro/microscópica y molecular de los diferentes patógenos aislados de las muestras recogidas en las prospecciones.

El procesado y análisis de las imágenes y datos obtenidos en los ensayos de riego, de las diferentes prospecciones fitopatológicas, y de las imágenes de dron obtenidas en campo permitirá obtener modelos predictivos y elaborar calendarios de cultivo del pistachero.

Cultivo milenario y con numerosas propiedades 

El árbol del pistacho se ha cultivado en el Oriente Medio desde hace miles de años. Se menciona en el Antiguo Testamento como un manjar de reyes. En la actualidad, los principales países productores son Irán, Estados Unidos y Turquía. En España, su cultivo se introdujo en Castilla la Mancha hace 40 años, aunque hay documentos que datan su introducción en la época de los romanos, y su posterior desaparición con los Reyes Católicos durante la Reconquista.

Como el resto de frutos secos, el pistacho es un alimento muy nutritivo además de sabroso. La Fundación Española de la Nutrición (FEN) describe el pistacho como "una buena fuente de proteína vegetal, lípidos y muy rico también en hidratos de carbono. Posee un alto contenido en grasas insaturadas, sobre todo monoinsaturadas, que ayudan a reducir el colesterol total, colesterol LDL (conocido popularmente como colesterol malo) y triglicéridos, así como la tensión arterial".

Algunos beneficios del pistacho para la salud son:

  • Ayudan a controlar el peso, siempre y cuando se incluyan dentro de una dieta equilibrada.
  • Mejoran la salud cardíaca y el colesterol. El alto contenido en fitoesteroles del pistacho contribuye a mantener los niveles de colesterol siempre que se consuma un mínimo de 0,8 gramos al día.
  • Poder nutritivo. Son un nutriente denso y una ración de 30 gramos de pistachos (49 frutos aprox.) proporciona el 11% de la dosis recomendada de proteína y el 10% de la dosis de fibra recomendada para adulto.
  • Vitaminas y minerales. Son ricos en tiamina (vitamina B1) y vitamina B6, y una fuente de riboflavina, vitamina E, vitamina K y ácido fólico.
  • Favorecen el control de los niveles de azúcar en sangre. La ingesta de 57 gramos de pistacho en la dieta diaria puede ayudar a la diabetes tipo II.

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