Había muchas ilusiones esperanzas, aseguran desde la Federación de Caza de Castilla y León, en comprobar  si la codorniz cumpliría las buenas previsiones derivadas de la abundante cosecha y el retraso de su recogida este año, y también si factores como el clima o la actividad agrícola podrían aguar la fiesta a las decenas de miles de cazadores que esperan el 15 de agosto con ilusión; pues bien, la impresión general el día de la apertura ha sido mala y muy por debajo de las expectativas.

Solo en algún rincón, en las mejores zonas de Burgos, León y Palencia se han cazado dos docenas de codornices como mucho. En el resto muy flojo, más aún en las provincias del sur, en que el cazador a duras penas ha podido verlas.

Las tormentas o la bajada de temperaturas de los últimos días pueden haber contribuido a mover a las africanas frustrando las previsiones sobre una especie, ya de por sí muy irregular en su distribución.

En cuanto a la perdiz, parece haber criado bien a la espera de que esta sensación se traduzca en resultados a su apertura en octubre y si no cambian las circunstancias.

Los cotos que tienen autorizado el conejo en media veda sí han podido pasar una buena jornada de caza por la buena densidad de la especie, que también se puede apreciar en el resto de cotos.

En definitiva, mucho tienen que cambiar las cosas para conseguir una buena percha de codornices en la contrapasa, aunque con esta pequeña ave lo difícil es anticipar resultados, aseguran desde la citada Federación.

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