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El estado fenológico dominante del cultivo de la remolacha, durante este mes de marzo, según subraya la Red de Alerta e Información Fitosanitaria de Andalucía, ha pasado desde el estado “BBCH: 36-39” (61-90% suelo cubierto), registrado a principios de mes, hasta el estado “BBCH: 41-43” (10-30% tamaño raíz estimado) registrado a finales de marzo en Sevilla.

Dada la amplitud de las fechas de siembra, desde primeros de octubre hasta finales de diciembre, el estado fenológico difiere mucho de una parcela a otra. Las más tempranas (siembras de octubre) han estado en el estado fenológico “BBCH: 43-46“(30-60% tamaño raíz estimado); mientras que las más tardías (siembras de diciembre) se han encontrado en el estado fenológico “BBCH: 31-33” (10-30% suelo cubierto).

Actualmente el cultivo se encuentra, en general, con un buen desarrollo vegetativo y fitosanitario.

En referencia a cleonus (Temnorhinus mendicus), esta campaña, en Cádiz, no se han colocado trampas para capturar adultos de esta plaga; mientras que si se han colocado en Sevilla, donde se han registrado capturas de adultos durante todo el mes de marzo. Los niveles de capturas han sido muy bajos, con un acumulado a final de mes de solo 0,62 adultos/trampa y día, y 0,2 hembras fecundadas/trampa y día.  

La presencia de lixus (Lixus scabricollis) ha sido insignificante en Cádiz, con una media provincial menor de 0,6 adultos/U.M. (Unidad de Muestra=50 plantas); mientras que en Sevilla ésta ha sido algo mayor, alcanzándose, a principios de mes, unos niveles de la media provincial de casi 4,5 adultos/U.M.

Respecto a individuos de cásida (Cássida vittata)en Sevilla el máximo valor de la media provincial fue de 37 adultos/U.M. (registrado la primera semana) y 44,1 huevos+larvas/U.M. (registrado a finales de mes). Mientras que en Cádiz el máximo valor de la media provincial fue de 22,8 adultos/U.M. (registrado a primeros de mes), y 20,6 huevos+larvas/UM (registrado a final de mes). En ambas provincias remolacheras se han tenido que realizar, en algún momento y parcela puntual, tratamiento insecticida para controlar esta plaga en las que superaron el respectivo umbral de tratamiento.

La presencia de larvas de noctuidos defoliadores (Spodoptera spp.) ha sido muy baja en ambas provincias, registrándose una media provincial máxima de 0,5 larvas pequeñas/U.M. en Cádiz, a finales de mes; siendo ésta de hasta 5,1 larvas pequeñas/U.M. en Sevilla, registrada la segunda semana de marzo, donde se efectuaron tratamiento químico en las parcelas más afectadas.

Los índices de presencia de pulgón negro sobre el cultivo han sido bajos, por lo general, en ambas provincias remolacheras; con unas medias provinciales inferiores a 1,3 colonias (>25 pulgones) /U.M. en Cádiz, y 0,6 colonias/U.M. en Sevilla. Se realizaron tratamiento químico en las parcelas de Cádiz que superaron el umbral. Se ha observado presencia de fauna auxiliar asociada a esta plaga (Coccinélidos, crisopas y sírfidos)

Los niveles de cercospora (Cercospora beticola) durante el mes de marzo han sido altos en ambas provincias, siendo más elevados en Sevilla; donde se registró una media provincial, a final de mes, del 9,7% de hojas intermedias con presencia; mientras que en Cádiz el máximo valor de la media provincial fue del 5%, registrado también a finales de mes. En ambas provincias se ha tenido que realizar tratamiento fungicida en las parcelas que superaron el respectivo umbral de daño. Con las actuales condiciones meteorológicas, favorables para su desarrollo, se recomienda seguir la evolución de esta enfermedad muestreando periódicamente el cultivo.

En cuanto a roya (Uromyces betae), se observó presencia muy leve, únicamente en alguna parcela de Cádiz, a primeros de mes, no observándose ésta durante el resto de marzo. En Sevilla no se ha detectado aún su presencia. No se observa aún presencia de oídio (Erysiphe betae) en ninguna de las parcelas muestreadas en ambas provincias remolacheras de Andalucía. Se aconseja estar muy atentos a la aparición de estas dos últimas enfermedades, pues se pueden dar las condiciones meteorológicas adecuadas para su implantación en el cultivo.

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