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Desde luego, es uno de los principales avances que se han producido en el sector agrario en los últimos años, tratando de dar respuesta a una sociedad que cada vez está más preocupada por laJavier Villegas, director comercial de Koppert en Castilla-León protección del medio ambiente. Nos referimos al control bioléogico de plagas y, sobre el tema, vamos a hablar con Javier Villegas, Director Comercial de Koppert en Castilla-León

 

1.¿Cómo definiría el control biológico de plagas?

La mayoría de las plagas y enfermedades que atacan nuestros cultivos tienen antagonistas biológicos o enemigos naturales que se pueden emplear como estrategia de lucha en un programa de control biológico. El control biológico consiste en la introducción artificial de estos organismos antagonistas en un ecosistema determinado para controlar a un patógeno o una plaga. El control biológico generalmente tiene efectos más específicos que el control químico, y solo el microorganismo patógeno o la plaga clave se ve negativamente afectado, respetando a otros microorganismos beneficiosos y fauna útil (por ejemplo los artrópodos que actúan como enemigos naturales de las plagas). El control biológico es más seguro para humanos, cosechas y medio ambiente, y tiene el potencial de ser más estable y durar más tiempo que otros métodos de control, siendo totalmente compatible con los conceptos y objetivos del control integrado y una agricultura sostenible y sin residuos.

 

2.¿Esta técnica atrae a los agricultores?

Las estrategias de control biológico de plagas se están extendiendo rápidamente por todas las regiones de España. Si bien las zonas costeras, donde mayoritariamente se concentran los cultivos de invernadero, fueron hace años las pioneras en su uso, actualmente estamos viendo un creciente interés y desarrollo  del control biológico en zonas de interior con cultivos al aire libre, como el viñedo, los cítricos, la cebolla, la patata, la zanahoria, el almendro o el ajo, por citar sólo algunos. La progresiva prohibición de numerosos pesticidas y fitosanitarios que se van retirando del mercado está permitiendo que muchos agricultores descubran las ventajas del control biológico. Cuando lo prueban y confirman que es cierto que no deja residuos, que no hay plazos de seguridad y que no se generan problemas de resistencias, entonces comprenden que el control biológico es la opción más viable para seguir en el mercado de cara al futuro. Es decir, es una simple cuestión de lógica y rentabilidad.

 

Sueltas de enemigos naturales contra araña roja en viñedo (formato en sobre resistente a la intemperie).3.El control biológico de plagas ¿Va a ser uno de los grandes beneficiados de la nueva PAC que toda apunta será más medio ambientalista?

Efectivamente, estamos viviendo un momento histórico. Por primera vez, coincidiendo con la presidencia portuguesa del Consejo de Europa, hay un decidido compromiso político para impulsar el control biológico de plagas como método sustitutivo de los pesticidas en toda la UE. Las autoridades comunitarias han reconocido oficialmente que es necesario generalizar el uso del control biológico en toda Europa para poder cumplir con los objetivos del Pacto Verde Europeo y de la Estrategia Del Campo a la Mesa. Esperamos que ese apoyo político se refleje en el marco de la nueva PAC.

 

4.¿En que cultivos es en la que tiene más éxitos y en la que más se usa?

Actualmente en España, el control biológico se utiliza mayoritariamente en los cultivos de invernadero, donde por ejemplo se alcanza el 100% de la superficie en el caso del pimiento. En cuanto a producciones al aire libre, destacan los cítricos con más de 30.000 hectáreas de control biológico en toda España, seguido por viñedo, cebolla, ajo y almendro. La eficacia siempre es altísima, aunque aún queda trabajo por hacer para encontrar enemigos naturales frente a ciertas plagas. Hay que tener en cuenta que las empresas de control biológico, como Koppert, necesitamos realizar una inversión continua en investigación y desarrollo, ya que el control biológico es una herramienta viva y dinámica que se va adaptando a la aparición de nuevas plagas y retos de sanidad vegetal que podemos resolver con enemigos naturales o con microorganismos beneficiosos.

 

5.¿Cuál seria la dinámica de trabajo en un programa cualquiera de control biológico de plagas? ¿Qué fases tendría?

La esencia del control biológico es actuar antes de la aparición de la plaga, por tanto hay que diseñar una estrategia adaptada a cada cultivo. Es imprescindible contar con asesoramiento técnico y estudiar bien las condiciones específicas de cada finca, tanto en la parte visible de la planta como en el suelo. El primer paso siempre consiste en monitorizar las plagas que afectan al cultivo y el nivel de población de plaga. El segundo paso es liberar la cantidad adecuada de enemigos naturales contra esa plaga en concreto. El tercer paso es realizar un seguimiento de la plaga para confirmar que el nivel de infestación ya no es dañino para el cultivo y en su caso hacer las correcciones necesarias en la dosis de suelta. Hay que aclarar que el objetivo del control biológico no es necesariamente eliminar la plaga por completo, sino alcanzar un equilibrio entre la plaga y la población de enemigos naturales que evite los daños al cultivo capaces de reducir el rendimiento de la cosecha.

 

6.¿Qué papel juega el control biológico aplicado directamente en el suelo?

En Koppert siempre decimos que la primera revolución verde de la agricultura en España la protagonizaron los insectos beneficiosos en los cultivos de invernadero y que la segunda revolución verde está llegando ahora de la mano de los microorganismos beneficiosos como hongos y nematodos que mejoran la sanidad y la fertilidad de nuestros suelos. La desaparición de fungicidas, por ejemplo, ha motivado el interés de los agricultores por aplicar nuestros productos a base de microorganismos. Es lo que llamamos control biológico directamente en suelo, una técnica que se está extendiendo por muchas zonas de España por sus beneficios, especialmente en la prevención y control de enfermedades fúngicas. El control biológico en suelo aporta ventajas añadidas, ya que la liberación de microorganismos beneficiosos devuelve al suelo la biodiversidad natural perdida con los años y, por tanto, ayuda a mantener lejos las enfermedades de raíz al mismo tiempo que mejora la capacidad del sistema radicular para asimilar los nutrientes y el agua. El empleo de nematodos entomopatógenos (que sólo afectan a plagas y no a plantas) nos está permitiendo controlar también un importante número de plagas que realizan parte de su ciclo en los suelos. Todas estas soluciones están completando una importante caja de herramientas a disposición del agricultor, que ve como la desaparición o prohibición de determinados pesticidas no están representando un verdadero hándicap, sino una verdadera oportunidad de conocer una nueva forma de gestión de sus parcelas, más eficaz, segura y sostenible. Una nueva revolución verde está a nuestras puertas, y Koppert está aquí, al lado del agricultor para pilotarla y ayudarlo a superar todos los nuevos retos que suponen los nuevos objetivos del Pacto Verde Europeo y de la Estrategia Del Campo a la Mesa.

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