
El próximo miércoles 4 de junio, a las 12:00 horas, las organizaciones agrarias ASAJA, COAG y UPA han convocado una concentración frente al Ministerio de Agricultura en Madrid. La protesta responde a una situación que definen como insostenible: una campaña de cereal con una producción notable, pero con márgenes económicos que no permiten la supervivencia del sector.
El encarecimiento de los fertilizantes, las importaciones sin control arancelario y los precios bajos en origen han generado una tormenta perfecta que amenaza la continuidad de miles de explotaciones en toda España.
Una buena cosecha que no salva los números
Incremento del 20 % respecto al año pasado
Según los datos recabados por las organizaciones agrarias en base a la información de las comunidades autónomas, la previsión de cosecha nacional de cereales de invierno para este año se sitúa en 19,5 millones de toneladas, un 20 % más que en 2024.
Por cultivos, se estiman:
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9,8 millones de toneladas de cebada
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7,7 millones de toneladas de trigo blando
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2 millones de toneladas del resto de cereales (trigo duro, avena, centeno y triticale)
Estos datos recuerdan a los obtenidos en 2020, uno de los mejores años para el cereal en la última década. Sin embargo, a diferencia de entonces, los costes actuales impiden obtener beneficios reales.
Castilla y León: epicentro de la crisis
Más de 7,8 millones de toneladas sin rentabilidad
En Castilla y León, la comunidad con mayor superficie cerealista, se han sembrado 1,78 millones de hectáreas, lo que se traduce en una producción prevista de 7,88 millones de toneladas, un 20 % más que el año anterior.
| Comunidad | Superficie sembrada (ha) | Producción prevista (t) | Coste medio (€/ha) | Margen estimado (€/ha) |
|---|---|---|---|---|
| Castilla y León | 1.780.000 | 7.880.000 | 800 | 18 – 20 |
Pero los números no cuadran. El coste medio por hectárea ronda los 800 euros, y el margen neto para el agricultor oscila entre 18 y 20 euros por hectárea. Esto significa que, tras un año de trabajo, el beneficio final es prácticamente nulo.
“Trabajar todo un año para este resultado es insostenible”, denuncian desde ASAJA, COAG y UPA.
Fertilizantes: la losa que asfixia al campo
Uno de los factores clave de esta situación es el desorbitado precio de los fertilizantes, que según el sector no responde al libre mercado, sino a decisiones políticas de la Unión Europea.
Bruselas ha mantenido aranceles a los fertilizantes de Rusia y Bielorrusia, lo que ha encarecido de forma artificial un insumo básico para los cultivos. Mientras tanto, permite la entrada sin control de cereal ucraniano, generando una competencia desleal que deprime los precios.
En Castilla y León, se estima que el gasto en fertilizantes y nitratos ha superado los 500 millones de euros durante esta campaña.
La exigencia: ayudas directas y defensa del sector
Ante esta situación, ASAJA, COAG y UPA exigen al Gobierno:
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Un plan de ayudas directas ligadas a las facturas de compra de fertilizantes, asegurando que solo los profesionales activos accedan a los fondos.
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Una defensa firme del cereal español en Bruselas, exigiendo medidas de defensa comercial como las que disfrutan otros sectores.
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Una revisión urgente de los acuerdos que permiten la entrada masiva de cereal extracomunitario sin aranceles ni contingentes.
Una movilización que podría extenderse
La concentración del 4 de junio no será un hecho aislado. El sector advierte que, si no se adoptan medidas concretas, se iniciará un ciclo de movilizaciones a nivel nacional.
“La rentabilidad del cereal no se puede seguir fiando a cosechas excepcionales mientras los costes siguen desbocados y los precios hundidos”, remarcan los convocantes.
“El riesgo es que muchos agricultores opten directamente por dejar de sembrar”.
¿Qué está en juego?
La sostenibilidad del cultivo cerealista es clave no solo para los agricultores, sino para el conjunto del sistema agroalimentario y el equilibrio territorial en amplias zonas rurales. Si la tendencia continúa:
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Se agravará la despoblación rural.
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Aumentará la dependencia exterior de cereales.
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Se deteriorará el tejido productivo agroalimentario.
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Se perderán puestos de trabajo directos e indirectos en el campo.
Conclusión: una llamada urgente al Gobierno
El próximo miércoles 4 de junio a las 12:00 h, el campo español alzará la voz frente al Ministerio de Agricultura. No lo hará por capricho, sino por supervivencia.
La situación del cereal es un síntoma del malestar estructural del sector primario ante políticas que, según denuncian, ignoran la realidad del productor.
ASAJA, COAG y UPA lanzan un mensaje claro: o se actúa ya, o España dejará de ser un país cerealista.









