Agronews Castilla y León

¿Quieres disfrutar de las propiedades del cannabis sin caer en los efectos nocivos? Muchos pensarán que resulta una idea descabellada dado los antecedentes que circulan en relación a sus efectos sobre el organismo, y no es para menos, la evidencia científica apunta a que el tetrahidrocannabinol o THC es uno de los principales responsables de la reacción psicoactiva sobre la psique del individuo. Lo bueno de todo es que desde que salieron a la luz las bondades del CBD (Cannabidiol), es posible disfrutar del cannabis sin riesgo alguno pues carece de efectos psicotrópicos, por eso hoy en día, muchos se inclinan por comprar hachís en Justbob, pues además de ser un compuesto legal rico en CBD, tiene niveles de THC inferiores al 0,2%, ajustándose muy bien a la normativa legal europea.

El CBD como recurso natural de tendencia

No es secreto para nadie que el CBD se considera el boom de todos los tiempos, y es que resulta increíble pensar en que la planta de cannabis pudiera tener un cannabinoide tan bondadoso como este. Sin embargo, su fama no fue ganada de la noche a la mañana, pues se ha requerido de varios años de ensayos científicos para dilucidar su mecanismo de acción sobre el organismo. Lo cierto del caso es que los científicos han centrado sus esfuerzos en reconocer su valor terapéutico, por eso hoy en día existe evidencia que demuestra su uso favorable para casos de epilepsia, depresión, convulsiones, estrés. También en tratamientos para el dolor gracias a su acción analgésica y antiinflamatoria, como aliado natural para proteger las células cerebrales gracias a su poder antioxidante; incluso se ha estudiado sus efectos como agente antitumoral, y aunque aún faltan evidencias, no cabe duda de que pudiera convertirse en un gran recurso para la ciencia en muy poco tiempo.

Ahora bien, ¿por qué el THC no es igual que el CBD? Para muchos esta idea era imposible, y es que al ser dos cannabinoides tan cercanos, resulta complicado creer que su mecanismo de acción no se vinculan el uno con el otro. Sin embargo, este dilema ha forjado las bases de contundentes investigaciones que han permitido separar a cada cannabinoide en relación a sus cualidades y efectos secundarios. En primera instancia, el THC se alza como una sustancia peligrosa y nociva para la salud, muy a pesar de ser un compuesto natural. Y es que la naturaleza no tiene la culpa de ello, la razón es el abuso indiscriminado que se le ha dado a la sustancia durante todos estos años provocando el descontento de la humanidad hacia la planta de cannabis. El THC es el responsable directo del efecto “subidón” que se desata luego de su consumo, y que además altera la conciencia y la percepción de la realidad del individuo. Caso contrario ocurre con el CBD o Cannabidiol, pues se ha demostrado que no desata daños psicoactivos, muy a pesar de que produce un efecto calmante o tranquilizante sin alterar la psique de las personas. Además, al no ser una sustancia psicoactiva, no induce a la adicción; por eso su uso ha sido tan aplaudido entre la sociedad moderna, y aunque aún existen detractores del tema, cada vez son más los que se inclinan por esta alternativa 100% natural.

Apoyo de los grandes al CBD

El revuelo que ha causado el CBD ha llegado a oídos de los grandes organismos y la Organización Mundial de la Salud no escapa de la realidad, por eso ha dado a conocer su posición sobre este controversial compuesto. Es así como desde el año 2017 existe un informe emitido por esta institución donde se reconoce su valor terapéutico además de desvincularlo de la lista de sustancias nocivas. Claro está, en Europa sólo pueden ser legales aquellos productos con alto contenido de CBD y un nivel de THC que no sobrepase el límite de 0,2%. Esta normativa ha dado paso a sacar el máximo provecho del compuesto, es por ello que hoy en día existen diversas presentaciones a base de CBD como aceites, cremas, ungüentos, productos para maquillaje y cuidado personal, galletas, gominolas, líquidos para vapeo, entre otros tantos. Sin duda, el comunicado emitido por la OMS ha dado lugar a debates en todo el mundo, y a pesar de que su posición está basada en evidencias científicas y ensayos clínicos, muchos países aún sienten recelo por la libertad que tiene el compuesto en la sociedad actual. Por si fuera poco, la Agencia Mundial de Antidopaje también excluyó al CBD de la lista de sustancias nocivas, esto ha permitido que los atletas puedan disfrutar de las bondades del compuesto sin atentar contra su salud o contra su posición como atletas. Desde entonces, el CBD forma parte de diversos tratamientos como coadyuvante natural con la intención de combatir algunas de las dolencias y padecimientos típicos de la vida de los deportistas o de aquellos que se dedican a las actividades físicas de forma profesional. Para disfrutar de la eficacia y seguridad del CBD, es preciso que un especialista establezca las dosis adecuadas para cada individuo conforme a su condición de salud y a los objetivos que se deseen alcanzar con la incorporación de este compuesto a la vida diaria.

Sección: