Agronews Castilla y León

Ante el avance del brote de gripe aviar (H5N1) de alta patogeneidad, que desde ayer parece tener mayor incidencia en España con casos confirmados por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) en aves silvestres en el municipio del El Oso, en la provincia de Ávila (Castilla y León), SEO/BirdLife considera que es necesario replantearse el modo de producir alimentos. Asimismo, solicita precaución a todas las personas que salen al campo si ven alguna especie de ave, especialmente acuáticas, en mal estado. La organización recomienda que, en el caso de encontrar alguna especie muerta o en malas condiciones, no se toque y se llame a las autoridades para que la recojan y se puedan hacer análisis. 

Se trata de un virus típico de aves y tiene su dinámica en el medio natural. Sin embargo, explica que el actual modelo de producción en las granjas masificadas es, con alta probabilidad, el origen de este tipo de brotes tan patogénicos. Esta viene a ser una razón añadida para oponerse a la proliferación de grandes granjas de producción avícola donde las aves sobreviven hacinadas, y recomienda un consumo responsable de productos de origen aviar. En las últimas décadas se han producido cambios sustanciales en la producción avícola en el mundo (la producción mundial de carne avícola se incrementó de 9 a 132 millones de toneladas entre 1961 y 2019, y la producción de huevos aumentó de 15 a 90 millones de toneladas, datos FAO). 

La creación de razas y variedades más productivas y en circunstancias más controladas ha llevado a que aparezcan deficiencias en el sistema inmune de las aves y a una mayor homogenización de estas dentro de la misma granja. Esto, unido a la masificación de las aves en las granjas, lleva a que las macrogranjas sean, en la actualidad, terreno abonado para la proliferación y mutación de virus altamente patógenos (IAAP, influenza aviar de alta patogenicidad). 

La organización considera que en las granjas se acumulan muchos ejemplares, muchas veces de líneas genéticas muy poco heterogéneas y, por ello, son lugares susceptibles a la expansión de un patógeno. Además, la potenciación de la producción, tanto por selección de variedades posiblemente con sistemas inmunes debilitados (para priorizar el engorde) como de las condiciones de cría (multiplicar el número de “días” para aumentar la producción de carne o huevos) genera estrés y las aves en estas explotaciones son más susceptibles de contraer enfermedades nuevas.  

Cada ejemplar contagiado es, a su vez, un pequeño ecosistema que permite la aparición de nuevas variantes de los virus a través de mutaciones espontáneas. El uso o abuso de antibióticos, antiparasitarios, etc. puede contribuir a la selección de tipos o cepas más resistentes o más eficientes a la hora de extenderse.  

El movimiento entre granjas, de personal, vehículos o animales, hace que se pueda extender. Lo más probable es que las granjas que tengan interacción con la avifauna silvestre (por el vertido de purines y otros residuos a humedales y, sobre todo, si están en corredores migratorios, sean la principal fuente de transmisión a aves silvestres. En ese momento, estas ya se convierten en vectores del virus, por lo que se va desplazando hacia el Sur y el Oeste y, a través de la interacción entre aves silvestres y domésticas (incluso los gorriones o las palomas que entren a comer a la granja) puede ser la vía de entrada en nuevas granjas. 

Últimos casos detectados  

En enero de 2022 se detectan las primeras aves en libertad en España que dan positivo a una cepa de IAAP de H5N1 en la provincia de Lleida.6 Se trataba de cuatro cisnes y una cigüeña. Dado que los cisnes no son una especie invernante en la zona, sino de origen antrópico, es de sospechar que haya casos no detectados en aves silvestres o domésticas 

El pasado viernes 14 de enero, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha confirmado un foco de influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) en aves silvestres en el municipio del El Oso, en la provincia de Ávila (Castilla y León). En concreto, según señalan desde el Ministerio, el nuevo foco ha afectado a 4 aves (3 gansos comunes y 1 garza real), habiendo un total de 2.164 de animales calificados como “sensibles”.  

A finales de diciembre de 2021, más de 5000 grullas comunes aparecieron muertas en la reserva de Hula, en el norte de Israel, aunque se llegó a calcular que 1/5 de la población invernante o de paso en la zona podrían estar infectadas. De igual modo, entre tres y cuatro mil barnaclas cariblancas murieron por IAAP H5N1 en la zona fronteriza entre Escocia e Inglaterra. 

En esta zona las grullas reciben alimentación para evitar los daños en las granjas aledañas. Es posible que esta actividad lleve a una mayor concentración de ejemplares y a favorecer la diseminación del virus, si bien se ha detectado negligencia por parte de avicultores a la hora de detectar y comunicar la mortalidad en sus granjas lo que habría llevado a una más rápida expansión del virus.8 Tras la declaración de la epidemia más de medio millón de gallinas tuvieron que ser sacrificadas2En el invierno de 2021, 267 volantones de pelícano común aparecieron muertos en el parque nacional de Diawling, en Mauritania y una cifra semejante en el vecino parque nacional de Djoudj, en Senegal, después de haberse declarado un brote en una granja avícola en el que hubo que sacrificar decenas de miles de aves de corral.  

En otoño de 2021 se comenzaron a dar numerosos casos de IAAP H5N1 en Europa. Sólo entre el 1 de agosto y el 27 de diciembre de 2021 se habían notificado 1051 focos en 27 países.

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