José Ignacio Falces Yoldi - Agronews CyL

Tarde de expectación, tarde de decepción, dicen los taurinos y esto mismo se podría aplicar a la conferencia sectorial sobre la Política Agraria Común celebrada hoy, 14 de julio, en la que el Ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación no ha logrado alcanzar un acuerdo sobre el documento de trabajo expuesto que debería ser la base del Plan estratégico nacional que permitiría la aplicación de la nueva PAC en España en 2023.

Pese a no lograr ese ansiado acuerdo, Planas ha asegurado en rueda de prensa que “ha logrado el apoyo de los consejeros para seguir avanzando en los trabajos del Plan Estratégico Nacional que debe remitirse a Bruselas en diciembre de 2021”

El principal escollo, junto a la figura del agricultor activo o al pago redistributivo, se ha centrado en los ya famosos “ecoesquemas”, ante lo que Planas ha recalcado que, a partir del 21 de julio, se reforzarán las reuniones técnicas hasta definir un modelo de aplicación que tenga en cuenta todas las realidades agronómicas españolas con la mayor flexibilidad posible y que se espera aprobar en una nueva sectorial a finales de septiembre o principios de octubre.

El ministro de Agricultura ha querido desglosar las partidas económicas de la nueva PAC que contará anualmente con 4.800 millones de euros en pagos directos de los que el 60% se corresponden a la ayuda a la renta y la sostenibilidad con 1.200 millones destinados a los ecoesquemas. Eso en el primero pilar, mientras que, al segundo, a los importes vinculados al desarrollo rural, FEADER, se dedicarán 1.100 millones y otros 900 a medidas de mercado y sectoriales.

Luis Planas ha subrayado que la nueva PAC va a ser “más justa, más sostenible y más social”. Por lo que se refiere al primer apartado, ha querido destacar que se va a seguir avanzando en la convergencia pasando de 50 regiones productivas a no más de 20 y que, según establece la normativa comunitaria, en 2027 el nivel de convergencia de cada región alcanzará el 85%. Además, el 10% de las ayudas directas (que son el 60% del total) se van a destinar al llamado pago redistributivo; estableciéndose un tope máximo de cobro de ayudas PAC por explotación de 100.000 euros, pudiéndose deducir de ahí todos los gastos sociales y destacando que se inicia una degresividad paulatina desde los 60.000 euros.

“Una PAC más social pues se van a destinar a los jóvenes un 2% de las ayudas del primer pilar y un 1% de las del segundo. Realizándose, además, un apoyo específico a las mujeres, algo en lo que España es innovadora pudiendo alcanzar ese apoyo el 10% de las medidas propuestas o como pasa en el pago redistributivo este se incrementa en un 5% para ese colectivo” destacaba Planas en la rueda de prensa posterior a la Sectorial, “sin olvidar, el cruce de datos que se va a llevar a cabo entre los perceptores de la PAC y el listado de infractores graves y muy graves en materia social según la normativa comunitaria: falta de contratos, ausencia de altas en la Seguridad Social, incumplimientos en seguridad e higiene en el trabajo”

Finalmente, el Ministro de Agricultura ha evidenciado el carácter más sostenible de la nueva PAC con el ejemplo de los ecoesquemas que suponen el 25% de las ayudas a la renta, un 23% de las directas y un 2% vinculado con el segundo pilar.