Agronews Castilla y León

 

  • El agricultor que encabeza la iniciativa Salvemos ACOR recuerda que sólo él asegura que ocupará el cargo de presidente sin percepción de sueldo

  • “Nuestro único interés es el empeño en reflotar el proyecto y hacer más fuerte nuestra cooperativa desde una gestión renovada y transparente”, afirma el candidato

  • Cerca de 200 socios cooperativistas de la provincia de Salamanca están convocados a participar en las elecciones que se celebrarán el 10 de septiembre

El agricultor Eduardo Arroyo, que encabeza la lista Salvemos ACOR a las elecciones del Consejo Rector de la cooperativa ha pedido hoy en la localidad salmantina de Palaciosrubios a los otros dos candidatos, Jesús Posadas y Justino Medrano, que renuncien a continuar en una campaña en la que han quedado claras y a la vista las irregularidades y la mala gestión que ambos han mostrado durante el tiempo en el que cada uno de ellos han ocupado puestos de responsabilidad en ACOR. 

“Está en juego en la cooperativa elegir entre tres modelos. El de Posadas, que fue incapaz durante 14 años de vicepresidente de ver los errores de inversión de Carlos Rico y al que nunca hizo ninguna crítica. Descapitalizaron la cooperativa con proyectos como la planta de biodiésel, en la que se han perdido 41 millones, las inversiones en Rumanía, donde se han invertido 8 millones y ha generado pérdidas a lo largo de siete años o la inversión de cerca de 15 millones de euros del silo 3 que bloqueó el sistema financiero de la cooperativa y obligó a la venta de la Planta Fotovoltaica por graves problemas en la tesorería, en una campaña sobredimensionada de 14.000 hectáreas de remolacha. Y todo con el visto bueno del entonces vicepresidente, Jesús Posadas”, recordó Arroyo a los profesionales que asistieron a la conferencia convocada por Salamanca.

 

Realidad frente a las medias verdades

El candidato de Salvemos ACOR explicó como después, con Medrano al frente, la entidad ha tenido “los dos años más convulsos que se recuerdan en la historia de ACOR. Ha faltado a sus principales compromisos: mayor transparencia y profesionalizar la gestión de la cooperativa. Afirma que su gestión ha devuelto a la cooperativa a los resultados positivos de explotación, pero no ha presentado los resultados obtenidos en la campaña de 2020-2021, manifestó Eduardo Arroyo. Algunos ejemplos de su falta de transparencia son su negativa a explicar las dietas del año 2020 que ha cobrado el vicepresidente Ramón Bocos o el pago de 70.000 euros a una gran consultora, dirigida por el familiar de un exconsejero”, agregó durante su intervención Eduardo Arroyo.

 

Un proyecto rentable para los socios

Frente a lo anterior, “Salvemos ACOR tiene un único interés; el empeño en reflotar el proyecto y hacer más fuerte nuestra cooperativa desde una gestión renovada y transparente. Salvemos ACOR es necesaria para reponer este proyecto y seguir avanzando, poniendo la vista en el 2022, cuando ACOR cumplirá 60 años desde su puesta en marcha” aseguró el candidato para quien no hay duda de que “la remolacha tiene futuro, como cultivo y como producto de importancia en la agroalimentación, aunque es necesario que nuestra fábrica se adapte a las exigencias del siglo XXI tanto en la reducción de la huella de carbono como en la búsqueda de nuevas formas de valorización del producto principal, el azúcar, y de los subproductos y las residuos de su elaboración en busca de una utilización más sostenible “y sobre todo, rentable para los socios”, destacó Eduardo Arroyo.

 

Una mejor retribución de la remolacha

Durante su charla y a preguntas de los asistentes, Eduardo Arroyo ha dado cuenta de algunos de los proyectos de gobierno previstos por su candidatura, como la importancia de rentabilizar los activos que ahora se encuentran sin actividad, caso de las fincas en Rumanía, o un piso situado en la calle Goya de Madrid, además de los antiguos locales de las oficinas de ACOR en el Paseo de Isabel la Católica de Valladolid y el solar de la desaparecida fábrica de Valladolid, en la carretera de Cabezón de Pisuerga. También de inmediato se pretende renegociar los acuerdos con Tereos para Rolsa y Atisa para la maquila y venta del azúcar y con Sovena para Agropro sobre la maquila y venta del aceite. “A largo plazo creemos que deben aumentarse las retribuciones para afianzar el cultivo de la remolacha al tiempo que se incremente y mejore el rendimiento obtenido de la remolacha azucarera mediante un mejor aprovechamiento de todos sus subproductos. Pretendemos desarrollar un área de compras de insumos en conjunto, implementar el área de seguros y poner en marcha un banco de tierras que facilite el relevo generacional y asegure el cultivo de la remolacha”, resumió Arroyo.

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