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  • En tres días finaliza el plazo establecido por el Convenio sobre la Diversidad Biológica y la Unión Europea para detener la pérdida de biodiversidad
  • Como Ecologistas en Acción viene anunciando, la destrucción de la biodiversidad no solo no se detiene sino que continúa acelerándose

El Gobierno español se comprometió en 2010, como parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica celebrado en Nagoya (Japón), a detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos, así como a restaurarlos en la medida de lo posible para 2020. Por su parte, la Unión Europea fijó para 2020 el objetivo de detener la pérdida de biodiversidad y la degradación de los servicios ecosistémicos en la UE, efectuando mayores esfuerzos para evitar la pérdida de la biodiversidad global. 

Debido a este firme mandato político, el Convenio sobre la Diversidad Biológica aprobó un Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, que incluye las Metas de Aichi para proteger la biodiversidad. La Unión Europea elaboró la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad hasta 2020. Este mismo año se sustituyó por una nueva estrategia para 2030.

España, como el resto de los países firmantes de estos acuerdos, debía trasladar este marco general internacional a las estrategias y los planes de acción nacionales de los diferentes Ministerios, así como a las administraciones autonómicas y locales con competencias ambientales. Sin embargo, los diferentes gobiernos desde 2010 han dado la espalda a estos compromisos y no han ejecutado la mayor parte de los compromisos adquiridos. Tampoco han adoptado medidas específicas para cumplir el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020, ni las Metas de Aichi, ni la Estrategia Europea sobre Biodiversidad hasta 2020, lo que explica el escaso nivel de cumplimiento de dichos documentos en España.

 

El único documento que incorporó, parcialmente, los compromisos internacionales para detener la pérdida de biodiversidad es el Plan Estratégico del Patrimonio Natural y la Biodiversidad 2011-2017. Aunque la vigencia de este plan finalizó en 2017, se estableció que se prorrogaría su aplicación en tanto no se aprobase otro plan estratégico que lo sustituyese, algo que incomprensiblemente todavía no se ha hecho. Como Ecologistas en Acción ya advirtió en el momento de su aprobación, se trataba de un plan muy insuficiente, que no incorporó acciones capaces de detener la pérdida de biodiversidad y que solo ha sido parcialmente ejecutado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, marginando a las comunidades autónomas, que son las que tienen las competencias en gestión de la naturaleza. Además, el nivel de cumplimiento de los objetivos del plan ha sido muy limitado. Como reconoce el Informe de Seguimiento del Plan Estratégico del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad de 2017 (elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica), de los 39 objetivos, cuatro se han alcanzado plenamente, otros tres quedan cerca de su cumplimiento y 24 objetivos han tenido avances pero no se han cumplido. Por último, ocho objetivos no han tenido avances que puedan considerarse significativos.

Ante el nulo interés mostrado por los anteriores gobiernos en cumplir estos compromisos, Ecologistas en Acción solicitó a la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en febrero de 2020 que se elaborara un informe que explique cómo se ha trasladado a la normativa y a la planificación en materia de biodiversidad tanto el Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 y la Estrategia de la UE sobre biodiversidad hasta 2020, algo que nunca se ha realizado.

Teniendo en cuenta la inacción y el desinterés mostrados de manera sistemática por todos los gobiernos hasta la fecha en materia de biodiversidad, Ecologistas En Acción entiende que ya es hora de pasar a la acción y proponer medidas y políticas realistas y ambiciosas que hagan frente a la pérdida de diversidad biológica. La organización ecologista reclama que este gobierno se ponga manos a la obra y actúe, colocando así al Estado español en la cabeza de Europa con políticas eficaces que hagan frente a la emergencia ecológica y sean un ejemplo a nivel internacional. 

 

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