Antonio Álvarez Rodrigo - Agronews CyL
  • El presidente de Cooperativas Agro-alimentarias asegura a AGRONEWS que abrir un mercado siempre es “importante”, pero no a costa del agro español

  • Villafranca es partidario de la integración de las cooperativas “pero desde la cohesión y desde la credibilidad, no de manera artificial”

 

 

Este sábado 6 de julio se celebra el Día Internacional de las Cooperativas. Un modelo de éxito en el sector agroalimentario de España. En AGRONEWS Castilla y León hemos hablado con Ángel Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias desde 2014, cuando sustituyó a Fernando Marcén. 

Natural de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), Villafranca afronta el último año de su mandado con un balance muy positivo. En el ejercicio 2017, las cooperativas agroalimentarias españolas incrementaron su facturación un 9,6% hasta alcanzar los 33.957 millones de euros, según los datos presentados esta semana en su Asamblea General. Por delante, unos meses cargados de muchos frentes en los que trabajar.

-¿Qué importancia tiene el modelo cooperativista dentro del sector agroalimentario español?

-El sector cooperativo es ‘el modelo’ dentro del sector agroalimentario. En función del sector, las cooperativas tienen una importancia mayoritaria. En el vino y en el olivar, por ejemplo, estamos en torno al 70% de la comercialización; si hablamos de frutas y hortalizas, en un 35%-40%; en cereales, en Castilla y León o Aragón por ejemplo, hay grandes cooperativas. Normalmente, los productos mayoritarios en una comarca o en una región son los que están cooperativizados. 

-¿Es este el mejor momento de las cooperativas agroalimentarias de España?

-Estamos en un buen momento. Decir que es el mejor de la historia sería presuntuoso. Las cooperativas somos la suma de la experiencia, esfuerzo y trabajo de nuestros socios, agricultores y ganaderos. El modelo está está en plena actualidad. Detrás de cualquier industria cooperativizada tenemos la garantía de la trazabilidad del producto. Hoy en día, la gran mayoría de las cooperativas miramos al consumidor. Producimos alimentos que van a acabar en las mesa de un consumidor de España o del Mundo. Somos una potencia de alimentos. Cada vez nos preocupa más dónde acaba nuestra producción y cuál es el escenario donde competimos para estar bien situados y seguir creciendo.

“Los productos mayoritarios en una comarca o en una región son los que están cooperativizados”

 

 

-Entre 2007 y 2017 la facturación de las cooperativas aumentó un 50% mientras que el empleo un 11%. ¿Qué dato tiene más mérito?

-En 2007 se cerraban empresas, pero las cooperativas no se deslocalizaron, siguieron en nuestro pueblos. Los dos datos tienen importancia porque nosotros damos estabilidad, lo que dice mucho en favor de nuestro territorio. El que haya una cooperativa en el medio rural, crea empleo y ayuda a todo el pueblo. El aumento de la facturación se produce porque aumentamos la transformación de la materia prima. Cuanta más transformación, más facturación. 

-¿Pasa el futuro de las cooperativas por una mayor integración tal y como dijo hace unos días el ministro en funcionesde Agricultura, Alimentación y Pesca, Luis Planas?

-Es una realidad que ya se está produciendo. La integración tiene que nacer desde la cohesión y desde la credibilidad de las mismas cooperativas. Si hacemos integraciones artificiales que no nacen de un convencimiento, flaco favor… Si nacen desde una realidad económica hará que se consolide en el tiempo y que no termine ahí... En nuestro plan estratégico creemos y apostado por la integración, pero no como fin, sino para conseguir nuestros objetivos: estar mejor situados en los mercados, ser más competitivos y conseguirlo de manera asequible en una economía más globalizada.

“En nuestro plan estratégico creemos y apostado por la integración, pero no como fin, sino para conseguir nuestros objetivos”

-¿Qué otros retos tienen en Cooperativas Agro-alimentarias para el año de mandato que le queda?

-La estabilidad política no prima ni en nuestras regiones, ni en España ni en Europa. La democracia es así y lo respetamos. Pero esto nos conlleva un esfuerzo suplementario de diálogo y de cercanía hacia nuestros representantes. Estamos en plena reforma de la PAC, donde, todo indica, que no estará Gran Bretaña, donde el presupuesto no será el de antes. También hay otras inquietudes aparte de la agricultura. Yo quiero recordar que la política agraria no se ha hecho para subvencionar a los agricultores, sino para la alimentación de la población europea. Puntualmente puede ser más barato importar algunos productos, pero si las fronteras ses cierran, los ciudadanos no tendrá qué comer. Tenemos que influir para que haya el máximo presupuesto y que ese presupuesto vaya dirigido a acciones que pongan en valor lo que los agricultores están haciendo. Otros retos son la incorporación de jóvenes en el medio rural y la incorporación natural de la mujer en las cooperativas. Siempre hemos abierto las puertas a las mujeres. Pero tiene que ser natural, no por decreto.

Ángel Villafranca, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias, confía en que Europa no reduzca el presupuesto de la PAC.

-Esta semana se ha constituido el Parlamento Europeo y ya hay acuerdo para los principales puestos en la Comisión y el Consejo. ¿Cree que variará mucho la futura PAC de la propuesta de Hogan?

-Confío en que no. Hay aspectos y matices que mejora, pero la primera pelea será convencer a los Estados Miembro que tiene que haber un presupuesto fuerte. No podemos reducirlo. ¡Claro que hace falta presupuesto para otras políticas como la inmigración! Pero entonces, aportemos más presupuesto. No podemos construir dando pasos para atrás. La futura PAC va a tener una orientación más ecologista, pensando en el medio ambiente y el cambio climático. Pero eso ni nos asusta ni nos preocupa porque los agricultores somos los primeros en defender un territorio sostenible medioambientalmente. Pero no solo podemos estar mirando esta sostenibilidad. Por ejemplo, en Castilla y León y Castilla La Mancha, la sostenibilidad también tiene que ser social. Detrás tiene que haber personas. 

“La futura PAC va a tener una orientación más ecologista, pero también tenemos que mirara a la sostenibilidad social”

-Brexit o el acuerdo de la Unión Europea con MERCOSUR... ¿Qué le da más miedo?

-No hay que tener miedo a lo que es una realidad. El Brexit es algo que nos viene dado. Desde la Unión Europea se han marcado unas pautas y son ellos los que se tienen que aclarar, porque el referéndum casi estuvo 50%-50%. Respetamos la decisión, pero pedimos una negociación para que nuestros productos tengan la garantía necesaria de que se van a seguir comercializando en Gran Bretaña. En caso contrario, pongamos en marcha mecanismos complementario desde la Unión Europea para ayudar a esos productos a reestructurarse o buscar nuevos mercados.

“Pedimos una negociación (del Brexit) para que nuestros productos tengan la garantía necesaria de que se van a seguir comercializando en Gran Bretaña”

-¿Y qué me dice del principio de acuerdo Unión Europea - MERCOSUR?

-El hecho de que Europa haya abierto un mercado como MERCOSUR es importante social y políticamente. Bien es cierto, ese acuerdo no puede ser a costa de la agricultura española. Tenemos que analizar muy bien cómo va a quedar el vacuno, algunos de los cereales, los cítricos, el arroz…. Vamos a esperar al final de la negociación… Pedimos transparencia a las administraciones para poder poner en marcha los mecanismos de impulsar las exportaciones si podemos vender allí o ver qué hacemos ante algunas importaciones sin aranceles que puedan poner en peligro alguna de nuestras industrias.

-Entonces, ¿es el acuerdo positivo?

-Evidentemente 100% positivo nunca va a ser porque va a haber sectores que van a sufrir. Lo que no puede ser es que la agricultura se ponga como moneda de cambio para otros sectores. Vamos a estar vigilantes.