
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Andalucía (UPA Andalucía) ha alzado la voz para exigir al presidente de la Junta, Juanma Moreno, que incluya al sector agrario en las medidas de rebajas fiscales que su Gobierno viene anunciando en la comunidad autónoma. El secretario general de la organización, Jesús Cózar Pérez, ha subrayado que los agricultores y ganaderos “pagan rigurosamente sus impuestos a pesar de sufrir crisis permanentes derivadas de la falta de rentabilidad”, por lo que reclama a la Administración autonómica “un gesto solidario con un sector prioritario y esencial para la economía de nuestra tierra”.
Durante una comparecencia en Sevilla, Cózar Pérez dejó claro que el campo andaluz no puede seguir quedándose al margen de las decisiones fiscales del Ejecutivo regional. “En un momento en el que no dejan de anunciarse reducciones de impuestos, pedimos a Juanma Moreno que también se acuerde del campo. No podemos ser ciudadanos de segunda en cuestiones impositivas”, manifestó el dirigente agrario.
Propuestas fiscales para aliviar al sector
UPA Andalucía plantea un paquete de medidas concretas para aliviar la presión fiscal de agricultores y ganaderos en el tramo autonómico. Una de las principales reivindicaciones es la eliminación del impuesto de transmisiones patrimoniales en los arrendamientos de tierras agrícolas, conocido como modelo 600. Según explicó Cózar, este gravamen supone una carga innecesaria para los profesionales del sector: “Muchas veces se trata de cantidades irrisorias, pequeñas, pero que igualmente debemos liquidar. Creemos que lo justo sería suprimir este impuesto en el caso de los arrendamientos rústicos”.
Otra de las propuestas pasa por la supresión de las tasas vinculadas a la expedición del carné de aplicador de fitosanitarios, un requisito imprescindible para poder ejercer la actividad en las explotaciones. “Son gastos que el agricultor y el ganadero asumen de manera obligatoria. No se trata de un capricho, sino de un trámite que nos impone la legislación y que debería estar exento de tasas”, señaló el secretario general de UPA Andalucía.
Además, la organización reclama la posibilidad de desgravar en la declaración de la renta autonómica los gastos derivados de la actividad agraria, como la compra de fitosanitarios, abonos, trabajos agrícolas o adquisición de maquinaria. En la actualidad existe una deducción similar a nivel estatal, pero no en el tramo autonómico del IRPF. “Si el Estado reconoce este tipo de deducciones, no entendemos por qué la Junta no puede hacerlo también. Sería una forma clara de demostrar que realmente quiere defender la agricultura y la ganadería andaluzas”, apuntó Cózar.
El responsable de UPA Andalucía insistió en que el campo andaluz genera riqueza, empleo y vida en el territorio, y que cualquier apoyo fiscal tendría un impacto positivo en la economía regional. “Cada vez que se habla de reducciones fiscales en Andalucía, pensamos que no podemos quedarnos atrás. Nuestro sector es estratégico, y si la Junta quiere de verdad defenderlo, debe dar un paso adelante en el ámbito tributario”, recalcó.
En este sentido, UPA recuerda que los agricultores y ganaderos soportan una doble presión: por un lado, los costes de producción disparados en los últimos años, y por otro, unos precios en origen que en muchos casos no cubren los gastos. “Estamos en crisis permanente, pero seguimos cumpliendo escrupulosamente con nuestras obligaciones fiscales. Lo mínimo que pedimos es un trato justo y que se nos incluya en la política de rebajas de impuestos”, defendió Cózar.
La organización agraria también valoró de forma positiva el anuncio realizado por la Consejería de Agricultura de destinar 22 millones de euros a ayudas para agricultores y ganaderos afectados por enfermedades como el algodoncillo en el algodón, la lengua azul en el ganado o el mildiu en la vid. Según explicó Cózar, se trata de un apoyo necesario ante las pérdidas sufridas por numerosas explotaciones.
“Es una buena noticia, aunque nos hubiera gustado que se presupuestaran más fondos. Aun así, valoramos que la Junta haya dado este paso”, indicó el secretario general de UPA Andalucía. No obstante, la organización advierte que estará vigilante respecto a las condiciones de reparto de estas subvenciones para garantizar que lleguen realmente a los agricultores y ganaderos más afectados.
“Queremos que ese dinero no se quede en el camino ni se pierda en burocracia. Los productores necesitan que las ayudas lleguen cuanto antes, porque muchos de ellos lo están pasando realmente mal. Pedimos agilidad máxima en la tramitación y el pago de estas subvenciones”, señaló Cózar.
El mensaje de UPA Andalucía es claro: el sector agrario no puede seguir siendo considerado un ciudadano de segunda en materia fiscal. “Nosotros cumplimos religiosamente con Hacienda. Liquidamos impuestos que, aunque pequeños, suponen un esfuerzo en un contexto de falta de rentabilidad. Y lo hacemos sin problema, porque entendemos que hay que contribuir. Pero pedimos a cambio un trato justo y solidario, que reconozca el papel esencial del campo andaluz”, defendió el secretario general.
La organización insiste en que no se trata de privilegios, sino de justicia fiscal. “Si otros sectores están recibiendo desgravaciones o bonificaciones, ¿por qué no los agricultores y ganaderos? Nuestra aportación a la sociedad es evidente: producimos alimentos, cuidamos el territorio y generamos economía en el medio rural. No pedimos nada extraordinario, solo equidad”, concluyó Cózar.
UPA Andalucía considera que las decisiones fiscales que adopte la Junta en los próximos meses serán clave para determinar el grado de compromiso real del Gobierno de Juanma Moreno con el campo. “Estamos en un momento crucial, en el que se anuncian rebajas fiscales de manera continuada. Lo que pedimos es sencillo: que no se olviden de los agricultores y ganaderos. Queremos que esas medidas lleguen también a quienes trabajamos día a día para que la sociedad tenga alimentos de calidad”, recalcó el dirigente agrario.
La organización concluye que la política fiscal autonómica puede convertirse en una herramienta útil para mejorar la competitividad del sector y contribuir a su sostenibilidad. “No hablamos solo de números, hablamos de futuro. Si la Junta apuesta por el campo a través de medidas fiscales, estará apostando por mantener vivo el tejido productivo y social de Andalucía”, remachó Jesús Cózar








