
El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón ha dado un paso decisivo hacia la modernización del sector ganadero y la sostenibilidad ambiental con la aprobación del Decreto 123/2025, de 29 de octubre, que actualiza la normativa sobre la gestión de estiércoles en la comunidad. Esta medida responde a una demanda histórica del sector y busca simplificar los trámites, adaptar los plazos a las necesidades reales de los ganaderos y reforzar los controles medioambientales.
El nuevo marco normativo tiene un enfoque doble: facilitar la gestión administrativa y, al mismo tiempo, garantizar una gestión más sostenible y trazable de los residuos ganaderos. Con ello, el Gobierno autonómico reafirma su apuesta por un modelo ganadero moderno, profesional y comprometido con el territorio.
1. Un decreto adaptado a las necesidades reales del sector
El Decreto 123/2025 supone una actualización integral del sistema de gestión de estiércoles en Aragón. En palabras de la directora general de Producción Agraria, Aitziber Lanza, “era una petición muy razonable del sector y hemos querido dar respuesta adaptando los plazos para facilitar el trabajo de los profesionales”. Con esta medida, el departamento pretende alinear la gestión de los purines con el calendario operativo de las explotaciones, reduciendo cargas burocráticas y evitando duplicidades en los periodos de declaración.
La norma también busca mejorar la relación entre la administración y los ganaderos, ofreciendo un sistema digital único y simplificado que permita mayor transparencia, trazabilidad y agilidad en la tramitación.
2. AGSTI, la nueva aplicación obligatoria para declarar estiércoles
Una de las principales novedades del decreto es la implantación de la plataforma web AGSTI como único sistema oficial para la presentación de las declaraciones de gestión de estiércoles. Esta aplicación sustituye los procesos anteriores, más dispersos y manuales, permitiendo una gestión 100 % digital, ágil y accesible.
Con AGSTI, los ganaderos y centros gestores podrán introducir, modificar y enviar sus declaraciones desde cualquier dispositivo conectado a internet, lo que reducirá significativamente los tiempos de tramitación. Además, el sistema centralizará los datos de gestión en una única base administrativa, lo que facilitará los controles medioambientales y el seguimiento del cumplimiento normativo.
3. Fin del solapamiento con la PAC
Una de las modificaciones más celebradas por el sector es el cambio en el periodo de declaración de estiércoles, que a partir de ahora se realizará entre el 1 de julio y el 31 de octubre de cada año. Con ello, se evita el solapamiento con las declaraciones de la PAC, que tradicionalmente coincidían y generaban una carga administrativa adicional.
Este ajuste permitirá a los ganaderos planificar con más margen sus obligaciones y dedicar los meses de primavera a la gestión de la PAC, mientras que la gestión de purines se trasladará a una fase posterior del año, más adecuada para el flujo de trabajo en las explotaciones.
4. Integración con ECOGAN: datos reales para una ganadería de precisión
El decreto también incorpora la herramienta ECOGAN, una aplicación informática avanzada que permitirá calcular con precisión el contenido en nitrógeno de los estiércoles generados. ECOGAN se basa en los datos introducidos directamente por el ganadero, lo que garantiza una estimación más fiel y personalizada.
Esta integración supone un avance hacia la ganadería de precisión, ya que los cálculos automáticos de ECOGAN ayudarán a ajustar la aplicación de fertilizantes orgánicos a las necesidades reales de los cultivos, reduciendo el impacto ambiental y optimizando el uso de los recursos naturales.
Según Aitziber Lanza, “con ECOGAN damos un paso más hacia una ganadería más precisa y sostenible, basada en datos reales y actualizados”.
5. Mayor trazabilidad y control ambiental
El nuevo decreto también refuerza los mecanismos de control y trazabilidad en la gestión de estiércoles. Gracias a la digitalización del proceso y a la conexión entre AGSTI y ECOGAN, la Administración podrá monitorizar con mayor detalle los flujos de residuos ganaderos, desde su generación hasta su destino final.
Este enfoque no solo mejora la transparencia, sino que también permitirá detectar posibles irregularidades y garantizar el cumplimiento de las normativas medioambientales europeas en materia de nitratos y emisiones.
Además, se facilita el seguimiento de los planes de abonado y la evaluación del impacto sobre el suelo y el agua, aspectos clave para preservar la calidad ambiental del territorio aragonés.
6. Modernización administrativa y simplificación de trámites
La directora general ha subrayado que esta modificación “moderniza la gestión administrativa, mejora la trazabilidad y refuerza la sostenibilidad del modelo ganadero aragonés”. En la práctica, el decreto reduce el número de documentos a presentar, unifica formularios y centraliza la gestión en una sola herramienta digital, eliminando duplicidades entre organismos.
Con ello, se espera reducir significativamente los tiempos de gestión, tanto para los ganaderos como para la propia Administración, y avanzar hacia un modelo más eficiente y sostenible de gestión pública en el ámbito agroganadero.
7. Un modelo ganadero competitivo y sostenible
Con la entrada en vigor del Decreto 123/2025, el Gobierno de Aragón reafirma su compromiso con la sostenibilidad del territorio y con una ganadería que combine la competitividad económica con la responsabilidad ambiental.
El objetivo es que las explotaciones aragonesas mantengan su rentabilidad a largo plazo sin comprometer los recursos naturales que sustentan su actividad.
El Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación continuará acompañando al sector en esta transición, proporcionando formación, soporte técnico y recursos digitales para facilitar la adopción de estas nuevas herramientas.
Conclusión
La aprobación del Decreto 123/2025 marca un antes y un después en la gestión de estiércoles en Aragón. La combinación de digitalización, simplificación administrativa y precisión técnica sitúa a la comunidad como referente en gestión sostenible de purines a nivel nacional.
Gracias a la introducción de AGSTI y ECOGAN, y a la adaptación de los plazos de declaración, los ganaderos aragoneses podrán cumplir sus obligaciones con mayor eficiencia, control y sostenibilidad.
La medida refuerza el papel de Aragón como territorio pionero en modernización agroganadera, alineado con los objetivos europeos de sostenibilidad y neutralidad climática.
En palabras del propio departamento, se trata de un paso firme hacia una ganadería moderna, profesional y comprometida con el entorno, capaz de conjugar innovación tecnológica y respeto medioambiental.











