
La organización agraria UPA Castilla y León (UPA CYL) ha lanzado este miércoles una seria advertencia sobre los graves daños que está causando la proliferación de topillos campesinos en distintas comarcas de la región. Viñedos, alfalfas, girasoles, hortícolas y otros cultivos están viendo comprometida su productividad actual y futura ante el repunte alarmante de las poblaciones de este roedor, cuya rápida reproducción y capacidad de expansión hacen temer consecuencias aún más devastadoras en las próximas semanas.
UPA CYL ha reclamado a la Junta de Castilla y León dos medidas urgentes: por un lado, que coordine con diputaciones provinciales y ayuntamientos actuaciones inmediatas de limpieza y desbroce en caminos, reservorios y márgenes, considerados zonas refugio clave para los topillos; y por otro, que la Administración autonómica emita una resolución excepcional que autorice la siega de cereal antes del 1 de septiembre en las parcelas acogidas al ecorregimen de espacios de biodiversidad, con el objetivo de frenar la expansión de la plaga.
Daños visibles por los topillos en el campo y peores consecuencias a futuro
Desde la organización agraria se alerta de que los daños no se limitan a la cosecha del presente año, sino que podrían extenderse a las siguientes dos o tres campañas, especialmente en cultivos como la vid, donde los topillos están devorando las yemas y brotes de las varas, impidiendo una correcta poda y desarrollo de la planta en futuras temporadas.
“La situación es muy grave. En viñedos están destrozando las puntas de los racimos y pelando las yemas, lo que tendrá un impacto directo no solo en la producción de este año, sino en la del siguiente, porque la planta queda desequilibrada y brota de forma caótica”, ha explicado un portavoz de la organización. “Estos daños comprometen incluso la viabilidad económica de muchas explotaciones pequeñas”, ha añadido.
Además, los cultivos forrajeros como la alfalfa, así como los girasoles y los productos hortícolas, están siendo también duramente afectados. En todos los casos, la elevada presencia de roedores está generando una presión agronómica y económica insostenible para los agricultores.
UPA CYL ha recordado que la región ya ha sufrido en el pasado episodios similares de proliferación de topillos, por lo que se conocen tanto las consecuencias como las medidas necesarias para evitar que la situación derive en una crisis aún mayor. “Lamentablemente, en el sector agrario tenemos experiencia con este tipo de plagas. Sabemos que la reproducción de los topillos es explosiva si no se actúa de inmediato con medidas contundentes”, han afirmado desde la organización.
Por ello, consideran incomprensible que no se hayan activado ya protocolos de control y vigilancia más estrictos, pese a que los propios técnicos de la Junta han constatado sobre el terreno la gravedad del problema. “Las visitas de los técnicos han confirmado lo que los agricultores llevamos semanas denunciando: la población de topillos se ha disparado y están utilizando reservorios, caminos y zonas de vegetación densa como resguardo y base de expansión”, ha denunciado la organización.
Uno de los principales reclamos de UPA CYL se dirige a la flexibilidad normativa en el ámbito de los ecorregímenes. La organización pide a la Junta que emita una resolución motivada por la elevada presencia de topillos que permita anticipar la siega de cereal en parcelas acogidas al ecorregimen de biodiversidad. Esta práctica está actualmente restringida hasta el 1 de septiembre por normativa europea, pero la situación actual justifica una medida excepcional.
“Estas parcelas se gestionan bajo criterios medioambientales muy exigentes. Los agricultores han apostado por prácticas sostenibles como no arar las calles entre leñosos o mantener cubiertas vegetales, justamente para favorecer la biodiversidad y cumplir con las exigencias de la PAC. No puede ser que esas buenas prácticas ahora se vuelvan en su contra, al favorecer la proliferación de los topillos”, denuncian desde UPA.
Asimismo, recuerdan que ya en campañas anteriores se adoptaron medidas similares, por lo que existe el precedente y el marco legal para dar respuesta rápida a esta situación. “Pedimos al Gobierno regional que no demore la respuesta y que priorice el interés general del campo y la producción de alimentos”, han insistido.
UPA CYL ha puesto el foco también en la necesidad de una coordinación efectiva entre administraciones. Las diputaciones provinciales y los ayuntamientos deben implicarse, según la organización, en limpiezas intensivas de cunetas, caminos, canales y zonas abandonadas, que están funcionando como corredores y refugios de los topillos. Estas zonas, muchas veces fuera del ámbito de control directo del agricultor, se han convertido en auténticos focos de proliferación.
“El problema no está solo en las parcelas cultivadas. Buena parte del repunte de la plaga se debe a espacios de titularidad pública que no se han gestionado adecuadamente. Si no hay una respuesta coordinada, el esfuerzo de los agricultores será insuficiente”, insisten desde la entidad agraria.
Además, instan a la Junta a reforzar los sistemas de vigilancia y control biológico que ya se han venido utilizando, como la instalación de cajas nido para rapaces, la promoción de depredadores naturales o incluso métodos de control poblacional autorizados, siempre bajo criterios técnicos y de sostenibilidad.
UPA CYL advierte de que si no se actúa con rapidez, la evolución de la plaga puede derivar en un colapso de ciertas explotaciones que ya arrastran años de dificultades por sequías, bajos precios o costes de producción elevados. “No hablamos solo de un problema técnico o medioambiental. Estamos ante un desafío económico de primer orden, porque muchos agricultores pueden perder su cosecha y buena parte de su capacidad productiva futura”, concluyen.
En este contexto, desde la organización apelan a la responsabilidad de la Junta de Castilla y León para poner en marcha de forma inmediata las medidas solicitadas y dar una respuesta clara y eficaz a los agricultores, que ven una vez más cómo las decisiones administrativas —o su ausencia— condicionan directamente su capacidad de mantener la actividad.
Por todo ello, UPA Castilla y León reitera su petición de urgencia: resolución motivada que permita la siega anticipada en ecorregímenes, limpieza intensiva de zonas de refugio de topillos y coordinación institucional para una estrategia de control efectiva. “No se puede seguir esperando. El campo no puede permitirse perder más tiempo ni más cultivos”, zanjan.








