Agronews Castilla y León

Las básculas de pesado son una herramienta fundamental y necesaria en cualquier granja de nuestra geografía, en estas pocas líneas vamos a hacer un repaso de las principales características de deben reunir las básculas para ganado porcino y las básculas para ganado ovino

Es evidente que la tecnología, como sucede el cualquiera de los campos en los que miremos, también ha llegado a las básculas para ganado de tal forma que hemos apreciando una evolución paulatina desde las analógicas hasta las actuales, digitales. Es evidente que el resorte que es la base de las primeras, con el paso del tiempo, con el paso de los días de trabajo y tras múltiples pesadas van perdiendo precisión y exactitud, a lo que se añade que tienen una mayor dificultad a la hora de la lectura. Sin olvidar que el hecho de que la exactitud de las mismas dependa de la vista del operario que está trabajando con ella, lo que hace que la precisión también se resienta.

Tanto las básculas que vamos a demandar en una granja de ovino como las que emplearemos en el caso de una de porcino, presentan unas características similares ya que deben ser capaces de soportar cargas de hasta 3.000 kilos, partiendo de un peso mínimo de 200 gramos.

La importancia de esa precisión es especialmente significativa si se tiene en cuenta, por ejemplo, que ya son muchas las granjas en las que los propios comederos están automatizados y personalizados de tal forma que, sobre la base del peso del animal y de su edad, la ración tanto en cantidad como en composición de la misma va a variar.

La base de estas básculas es la robustez para lo que se emplean materiales como el acero inoxidable para su construcción. Las citadas barras cuentan con un panel digital que sirve para llevar el conteo de los animales con los que estamos llevando a cabo las labores de pesaje con una capacidad de memoria variable pero que superan en buena parte de los modelos los 100 registros.

Para lograr una mayor estabilidad de estas básculas se suelen colocar sobre una superficie estacionaria sobre tornillos firmes para la sujeción al suelo, evitando movimientos que pueden desvirtuar el pesaje del animal en cuestión.

La importancia de los pesajes es especialmente grande en el caso de las granjas de porcino pues la comercialización de estos animales se produce a partir de los 90 kilos, pero hasta alcanzar esa cifra se necesitan, al menos, 5 meses en los que la alimentación es fundamental por lo que es básico ir llevando, día a día, un control del peso del animal para adaptar su comida a las necesidades del mismo, por lo que es básico contar con unos datos lo más precisos posible, algo en lo que las básculas digitales han sido un paso adelante muy importante en los últimos años.

 

 

Sección: