
La eurodiputada del Partido Popular, Carmen Crespo, ha reclamado en el pleno del Parlamento Europeo la necesidad de establecer un marco financiero estable e independiente para la Política Agrícola Común (PAC), junto con medidas que garanticen precios justos y una rentabilidad adecuada para los agricultores y ganaderos europeos. Su intervención se enmarcó en el debate sobre la simplificación de la PAC, uno de los temas más relevantes del sector agrario en la actual legislatura.
Un paquete de simplificación impulsado por el PPE
Crespo subrayó la importancia del paquete de medidas de simplificación aprobado en el Parlamento Europeo, una iniciativa impulsada por el Grupo del Partido Popular Europeo (PPE) que busca reducir la burocracia y reforzar el papel de los agricultores en la cadena alimentaria. La eurodiputada consideró que este paquete constituye un “objetivo cumplido”, al atender reivindicaciones históricas del sector primario y aportar soluciones concretas para mejorar la gestión administrativa y la eficacia de las ayudas.
Entre las principales medidas destacadas por Crespo se encuentran la ampliación del pago a pequeños agricultores, la flexibilización de la condicionalidad, el incremento de las ayudas destinadas a catástrofes naturales, el refuerzo de los seguros agrarios y la simplificación de los planes estratégicos nacionales. Según precisó, estos cambios permitirán que a partir de 2026 los agricultores europeos operen bajo un marco más ágil, transparente y adaptado a la realidad del campo.
“La burocracia excesiva ha sido una de las grandes cargas del sector agroalimentario europeo durante años”, señaló Crespo. “Por eso, este avance no solo reduce trámites, sino que devuelve tiempo y capacidad de decisión a quienes realmente sostienen la producción de alimentos en Europa”.
Más allá de la simplificación: precios justos y rentabilidad
Pese al reconocimiento de estos avances, Crespo advirtió que no son suficientes. En su intervención, insistió en la necesidad de seguir avanzando con nuevas herramientas y medidas que permitan garantizar precios justos para los agricultores y ganaderos europeos, asegurando una rentabilidad adecuada y sostenible frente al incremento de los costes de producción y la presión de los mercados internacionales.
“Es el momento de que Europa mire de frente al campo y reconozca el valor de su trabajo”, afirmó la eurodiputada. “Necesitamos mecanismos que protejan los márgenes de nuestros productores, que hoy ven cómo el esfuerzo y la calidad no siempre se traducen en una retribución justa”.
Asimismo, Crespo destacó el papel fundamental de las cooperativas agrarias, a las que definió como “una pieza clave del desarrollo económico y social del medio rural”. En este sentido, subrayó la necesidad de fortalecer las estructuras cooperativas para impulsar la competitividad, la innovación y la sostenibilidad de las zonas rurales, especialmente en regiones con riesgo de despoblación.
Control de importaciones y competencia leal
Uno de los puntos más relevantes de su intervención fue la propuesta de creación de una Oficina Europea de Control de Importaciones, una institución que, según Crespo, debería vigilar el cumplimiento de los acuerdos comerciales y garantizar que las importaciones procedentes de terceros países respeten las mismas normas sanitarias, medioambientales y laborales que se exigen dentro de la Unión Europea.
“La reciprocidad en las normas no puede ser una opción, sino una obligación”, advirtió. “Nuestros agricultores cumplen con los estándares más altos del mundo; es justo que quienes exportan a Europa lo hagan bajo las mismas reglas, para asegurar una competencia leal y transparente”.
Crespo recordó que el incumplimiento de estos principios de reciprocidad no solo perjudica a los productores europeos, sino que distorsiona el mercado interno, provoca dumping ambiental y desincentiva la producción sostenible dentro de la UE. Por ello, pidió que la Comisión Europea adopte medidas concretas para supervisar y sancionar los casos de competencia desleal derivados de importaciones sin control.
Reconocimiento a las explotaciones familiares y las cooperativas
La eurodiputada andaluza celebró especialmente que el nuevo texto aprobado por el Parlamento reconozca de forma explícita el papel de las explotaciones familiares y las cooperativas agrarias. En su opinión, estos modelos de gestión “sostienen la identidad del campo europeo” y son garantes de la cohesión social y territorial.
También valoró positivamente que la propuesta contemple excepciones específicas destinadas a corregir disfunciones derivadas de las legislaciones nacionales, como la Ley de la Cadena Alimentaria en España, que si bien ha buscado equilibrar las relaciones entre productores y distribuidores, ha generado en algunos casos problemas de interpretación y aplicación.
“Reconocer la diversidad de estructuras productivas y las particularidades nacionales es esencial para que la PAC funcione como un verdadero instrumento de cohesión europea”, explicó Crespo.
Hacia una PAC más fuerte y estable
En la parte final de su intervención, la eurodiputada hizo un llamamiento a la Comisión Europea y a los Estados miembros para reforzar el marco financiero de la PAC, de modo que se garantice la estabilidad presupuestaria a largo plazo y se envíe un mensaje claro de confianza al sector agrario.
“La simplificación es un paso adelante, pero necesitamos una PAC con un presupuesto fuerte y previsible, que proporcione seguridad a los agricultores y les permita planificar sus inversiones con horizonte”, señaló Crespo. “Europa no puede depender de improvisaciones anuales; el campo necesita certidumbre y un marco estable que respalde su papel esencial en la seguridad alimentaria del continente.”
Además, insistió en la importancia de establecer mecanismos de control eficaces para evitar desviaciones en la aplicación de los fondos y garantizar que los recursos lleguen realmente a quienes producen y trabajan en el territorio.
“Con esta simplificación y el refuerzo del papel del agricultor en la cadena, damos un paso adelante”, concluyó. “Pero ahora toca dotar a la PAC de un presupuesto fuerte, reforzar los mecanismos de control y promover precios justos para todos los productores. Solo así la Política Agrícola Común seguirá siendo el pilar que sostiene el modelo agrícola europeo.”
Conclusión: estabilidad, equidad y competitividad
El discurso de Carmen Crespo en Estrasburgo resume la postura del Grupo Popular Europeo ante el futuro de la Política Agrícola Común: simplificación administrativa, apoyo financiero estable y justicia en los precios. Su defensa de un sistema equilibrado que combine competitividad, sostenibilidad y rentabilidad refleja la preocupación creciente por la viabilidad del campo europeo en un contexto de incertidumbre económica y tensiones comerciales.
A medida que la PAC se prepara para su aplicación reformada en 2026, las palabras de Crespo resuenan como un recordatorio de que la agricultura europea necesita menos papeleo y más respaldo real, más visión estratégica y menos parches temporales. Porque, como concluyó la eurodiputada, “sin agricultores no hay Europa”.












