
La provincia de Córdoba ha dado inicio a la campaña de recolección del algodón 2025, y lo hace con un panorama preocupante que confirma la pérdida progresiva de peso de este cultivo estratégico para la economía agraria andaluza. Según ha informado ASAJA Córdoba, la campaña vuelve a estar marcada por una nueva reducción de superficie cultivada y por rendimientos bajos, lo que refleja la escasa rentabilidad que arrastra el sector en los últimos años.
Un descenso sostenido en la superficie sembrada
En la presente campaña se han sembrado 2.200 hectáreas de algodón, frente a las 2.500 hectáreas del año anterior, lo que representa una caída del 12 % en solo un año y consolida una tendencia descendente que preocupa al sector. En apenas una década, la superficie algodonera cordobesa se ha reducido en más de un tercio, lo que evidencia el abandono progresivo del cultivo por parte de los agricultores.
La organización agraria explica que esta situación se debe principalmente a la falta de rentabilidad. Los precios percibidos por los productores no logran cubrir los costes de producción, que se han disparado en los últimos años por el incremento del precio de los insumos agrícolas, la energía y la mano de obra. Además, ASAJA denuncia la escasez de herramientas eficaces para el control de plagas, una problemática que genera mayores gastos y resultados cada vez menos satisfactorios.
Dificultades desde la siembra
La campaña 2025 comenzó con retrasos en las siembras debido a las lluvias de primavera, que impidieron realizar el calendario habitual de plantación. Esta situación afectó directamente a las nascencias, con parcelas muy desiguales y algunas resembradas en varias ocasiones. Como consecuencia, el desarrollo de las plantas ha sido irregular y heterogéneo, lo que complica las labores de recolección y reduce el potencial productivo general.
ASAJA Córdoba también señala que, aunque las plagas aparecieron de forma temprana, su incidencia final ha sido inferior a la de años anteriores gracias a un mayor control en los tratamientos y a unas condiciones ambientales menos favorables para su proliferación. Sin embargo, este leve respiro no ha compensado otros factores más determinantes en la caída de la producción.
Altas temperaturas y estrés en las plantas
Uno de los elementos más perjudiciales de esta campaña ha sido el exceso de calor registrado durante los meses de julio y agosto, con temperaturas que superaron ampliamente los 40 grados en varias ocasiones. Este estrés térmico afectó gravemente al cuajado del algodón, provocando el aborto de numerosos botones florales y reduciendo drásticamente la cantidad de cápsulas formadas.
Las consecuencias se reflejan ahora en los campos: las cosechadoras ya han comenzado a trabajar en las zonas más tempranas, y los rendimientos iniciales confirman el deterioro de la productividad. En la provincia de Córdoba, la producción se sitúa por debajo de los 1.500 kg por hectárea, cuando la media de campañas anteriores rondaba los 1.800 o incluso 2.000 kg/ha en los mejores años.
Rentabilidad en mínimos y riesgo de abandono del cultivo
El algodón cordobés atraviesa una de sus etapas más delicadas desde el punto de vista económico. La caída de precios, unida al aumento de los costes, está empujando a muchos agricultores a sustituir el algodón por otros cultivos con menor riesgo y mayor margen de rentabilidad, como el girasol o el cereal.
Desde ASAJA Córdoba advierten que el algodón es un cultivo estratégico para la rotación agraria en el valle del Guadalquivir, ya que contribuye al equilibrio del sistema productivo y a la diversificación de ingresos en las explotaciones. Además, tiene un importante valor social y territorial, dado que genera empleo en las fases de recolección y desmotado, y sostiene una industria auxiliar ligada al transporte y a las cooperativas locales.
No obstante, la falta de apoyo institucional amenaza con poner en riesgo la continuidad del cultivo en la provincia. ASAJA insiste en la necesidad de adoptar medidas urgentes que garanticen la viabilidad del sector algodonero, incluyendo precios justos, un sistema eficaz de control de plagas y una política agraria más sensible a las particularidades de los cultivos industriales del sur peninsular.
Petición de medidas urgentes
La organización agraria reclama una revisión de los costes de producción reconocidos en las ayudas de la PAC, así como una actualización de los mecanismos de apoyo al cultivo del algodón. Consideran esencial que la administración autonómica y nacional implementen programas de innovación y mejora fitosanitaria, además de compensaciones económicas por la pérdida de rentabilidad sufrida en los últimos ejercicios.
También se plantea la posibilidad de introducir nuevas variedades más resistentes al calor extremo y a determinadas plagas, además de fomentar el uso de tecnologías de precisión que permitan optimizar el riego y reducir los costes de tratamientos fitosanitarios. Estas innovaciones podrían ser clave para garantizar el futuro del algodón andaluz, pero requieren una estrategia coordinada entre productores, cooperativas, centros de investigación y administraciones públicas.
Un cultivo con valor ambiental y social
Más allá del aspecto económico, ASAJA Córdoba recuerda que el algodón tiene un valor ambiental significativo, pues actúa como barrera ante la erosión y contribuye al mantenimiento de la fertilidad del suelo en sistemas de regadío. Asimismo, al ser un cultivo que requiere intensidad laboral en la recolección, sostiene miles de empleos temporales cada campaña en zonas rurales donde el empleo agrícola sigue siendo una fuente esencial de ingresos.
La desaparición del algodón supondría no solo una pérdida económica, sino también un impacto social y territorial profundo, afectando a cooperativas, desmotadoras y pequeñas empresas de servicios agrícolas. Por ello, ASAJA reitera que el cultivo del algodón debe considerarse estratégico dentro del modelo agrario andaluz, y que su sostenibilidad económica es clave para el equilibrio del campo cordobés.
Perspectivas a corto y medio plazo
Si no se produce un cambio de tendencia, la superficie de algodón en Córdoba podría seguir cayendo en las próximas campañas. Con rendimientos por debajo de los 1.500 kg/ha, los agricultores se enfrentan a márgenes cada vez más estrechos y a un escenario climático cada vez más exigente. ASAJA advierte que, sin una política de apoyo decidida, el algodón podría desaparecer de los campos cordobeses en los próximos años, poniendo fin a una tradición agrícola centenaria en la campiña del Guadalquivir.
Mientras tanto, las labores de recolección avanzan lentamente, con la esperanza de que las condiciones climáticas de octubre permitan mejorar ligeramente la calidad de la fibra y estabilizar los precios en los mercados internacionales. Sin embargo, el sentimiento generalizado en el sector es de preocupación y desánimo, con una clara percepción de que el cultivo atraviesa un punto de no retorno si no se adoptan medidas urgentes.












