Antonio Álvarez Rodrigo - Agronews CyL
  • Antonio Villarroel, secretario general de la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove), alerta de que las decisiones políticas de hoy pueden lastrar al sector del mañana

  • “La única manera de tener una producción más sostenible con alimentos seguros es hacerlo con la ciencia y la tecnología”

El sector de las semillas mueve anualmente en la Unión Europea unos 6.800 millones de euros y da empleo a unas 50.000 personas. Se trata de un ámbito muy abierto a la investigación y la tecnología. Sin embargo, la compleja regulación del mercado, con doce directivas europeas que a su vez han sido transpuestas a cada Estado Miembro, provoca una ralentización en los avances. La Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (Anove) es un órgano privado sin ánimo de lucro que nació en 2007 con la misión de representar al sector, promover la divulgación y reconocer su actividad. Su secretario general, Antonio Villarroel, atiende a Agronews Castilla y León este 14 de marzo, justo el día en que Anove celebra en Madrid su Asamblea General.

-¿Qué importancia tiene la mejora genética en el sector vegetal?

-Es fundamental, porque la mejora genética es el trabajo de selección y mejora de plantas. Se da desde el mismo origen de la agricultura y es lo que diferenciaba a los primeros agricultores de sus antecesores, que eran meros recolectores. Se trata de un proceso de domesticación de las plantas. Desde el momento en que se empezó con la agricultura se comenzó también a hacer mejora en las plantas.

-¿Está el sector demasiado regulado?

-Es un sector muy regulado. A veces la sociedad no es consciente de la cantidad de controles que existen para asegurar que cuando un producto llega al consumidor lo hace con todas las garantías. A nosotros no nos parece que esté excesivamente regulado; sí creemos que en ocasiones esas regulaciones no son respetadas y a veces se toman decisiones políticas e ideológicas que no son coherentes con esa misma regulación que está en vigor en la Unión Europea.

“A veces se toman decisiones políticas e ideológicas que no son coherentes con esa misma regulación”

-¿Esto puede provocar que la agricultura de Europa esté por detrás de la asiática y la americana?

-Sin ninguna duda. Las últimas decisiones de aplicar a las técnicas de mejora genética más modernas la misma regulación que a los transgénicos suponen un lastre enorme. Solo la Unión Europea y Australia están utilizando este criterio. Esto quiere decir que todos los demás países que compiten con nosotros no tienen este tipo de lastres y de costes; por lo que sus agricultores tienen una ventaja competitiva enorme. Corremos un riesgo muy grave de que nuestros agricultores estén lastrados y condenados, no a producir de manera no competitiva, sino a convertirse en una especie de parque temático cultural.

-¿Cómo se puede aprovechar la reforma de la PAC en este sentido?

-Es una oportunidad más. No se trata tanto de cómo se aplique el modelo, sino que sea cual sea el modelo que elijamos no esté a espaldas de la ciencia y de la tecnología. Cada vez hay más población, necesitamos producir más y queremos conservar mejor nuestra biodiversidad. La única manera de tener una producción más sostenible con alimentos seguros es hacerlo con la ciencia y la tecnología; no volviendo a producir con métodos de la Edad Media.

“Las últimas decisiones de aplicar a las técnicas de mejora genética más modernas la misma regulación que a los transgénicos suponen un lastre enorme”

-¿Hay falta de unión en el sector respecto a la importancia de las mejoras genéticas?

-Creemos que hay una enorme mayoría del sector, es decir, agricultores, cooperativas, distribuidores… que sí estamos unidos. Es cierto que hay un sector minoritario, como las organizaciones ecologistas, que están politizando el debate cuestionando los principios científicos y de confianza que los europeos tenemos en nuestras autoridades y regulaciones. Esto nos parece perjudicial. Insisto en que es una minoría, ya que la mayoría del sector está unido en la defensa de la agricultura sostenible para la Unión Europea.