
El viñedo español vuelve a enfrentarse a una campaña desafiante. A pesar de las adversidades climáticas sufridas desde la primavera, el sector vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España muestra un moderado optimismo respecto a la calidad y volumen de la próxima cosecha. La primera estimación de vendimia para 2025 se sitúa en una horquilla de entre 37,5 y 38 millones de hectolitros de vino y mosto, según anunció el presidente del Consejo Sectorial Vitivinícola, Fernando Ezquerro, tras la reunión celebrada esta semana.
Un dato que llega acompañado de prudencia, ya que la evolución del ciclo vegetativo aún depende en gran medida de la climatología de las próximas semanas.
Un año de adversidades: mildiu, pedrisco, fauna y sequía
La campaña vitivinícola de 2025 está siendo una de las más complejas de los últimos años, con el viñedo sometido a múltiples tensiones. Según el Consejo Sectorial, el ciclo del viñedo presenta un retraso del envero —la fase en la que las uvas cambian de color y maduran— de entre una y dos semanas respecto al año pasado. Esta alteración en el calendario natural de maduración complica la posibilidad de aforar con precisión el volumen final de cosecha.
El viñedo español ha sufrido este año un cóctel de incidencias:
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Ataques generalizados de mildiu, con especial incidencia en Andalucía, donde los daños han sido más severos.
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Tormentas y pedriscos que han comprometido el desarrollo vegetativo de numerosas parcelas.
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Daños provocados por fauna silvestre, como conejos, jabalíes y caracoles, cada vez más habituales en zonas vitivinícolas.
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Y la ya persistente amenaza de la sequía, que sigue condicionando el potencial productivo de muchas zonas.
Las lluvias puntuales aportan esperanza
Sin embargo, no todo ha sido negativo. Tal y como ha señalado Cooperativas Agro-alimentarias, las lluvias registradas en momentos clave de la campaña han supuesto un alivio importante para viñedos que arrastraban estrés hídrico desde campañas anteriores. Estas precipitaciones han permitido, en muchos casos, recuperar la funcionalidad vegetativa de cepas que venían afectadas por las sequías acumuladas.
Este factor, junto con el buen estado observado en algunas zonas del viñedo nacional, alimenta la expectativa de una uva de alta calidad, siempre que la climatología en lo que resta de campaña no vuelva a complicarse.
Menores existencias de vino a cierre de mayo: un dato favorable
Más allá de la estimación de cosecha, el Consejo Sectorial también analizó la evolución del mercado vitivinícola con los últimos datos del sistema INFOVI. A 31 de mayo de 2025, las existencias finales de vino en bodegas españolas eran de 33,8 millones de hectolitros, lo que representa un millón menos que en la misma fecha del año anterior (34,75 millones de hectolitros).
Esta reducción del stock es interpretada por el sector como una señal positiva, ya que reduce la presión sobre la comercialización de la nueva cosecha. A falta del cierre definitivo de campaña, el sector mira al futuro con una dosis medida de optimismo, condicionado por los volúmenes finales y por el comportamiento del mercado nacional e internacional en los próximos meses.
Fernando Ezquerro: “Hay que ser prudentes, pero confiamos en una buena cosecha”
El presidente del Consejo Sectorial, Fernando Ezquerro, trasladó un mensaje de prudencia ante los medios: “Actualmente, y con todas las cautelas propias del momento, se estima una cosecha en torno a los 37,5-38 millones de hectolitros. La climatología nos ha puesto a prueba, pero el viñedo ha demostrado una gran capacidad de recuperación gracias a las lluvias en momentos oportunos. Si el tiempo nos acompaña, podemos tener una vendimia de gran calidad”.
Una mirada a las campañas anteriores y contexto de mercado
Aunque la previsión actual se sitúa en niveles similares a los del año pasado, cabe recordar que la vendimia de 2023 cerró con una producción total de 37,7 millones de hectolitros, también condicionada por fenómenos extremos. En comparación con campañas de gran producción como 2018 o 2013, donde se superaron los 44 millones de hectolitros, las cifras actuales muestran una cierta contención, más acorde con el contexto de sostenibilidad, cambio climático y equilibrio oferta-demanda.
Además, la presión del mercado internacional —con menores consumos globales, subida de costes logísticos y de insumos— continúa siendo uno de los grandes desafíos para el sector cooperativo. En este sentido, el descenso de existencias puede facilitar una mejor salida comercial del vino nuevo, aunque todo dependerá de factores como la evolución de precios, la inflación, y las medidas de apoyo desde las administraciones públicas y la UE.
El papel clave de las cooperativas en el equilibrio del sector
Cooperativas Agro-alimentarias de España recuerda que el cooperativismo representa en torno al 60 % de la producción vitivinícola nacional, y que su papel resulta esencial para garantizar la estabilidad, la rentabilidad y la vertebración del territorio. En un momento en el que muchas explotaciones vitícolas familiares luchan por la viabilidad, el tejido cooperativo ofrece una estructura profesionalizada, con capacidad de transformación, almacenamiento, comercialización y exportación.
Desde el Consejo Sectorial Vitivinícola se destaca que la colaboración entre las cooperativas, el apoyo institucional y la mejora de las condiciones climáticas serán factores determinantes para consolidar un futuro más estable para el viñedo español.
| Estimación de vendimia | 37,5-38 millones hl |
| Existencias a 31 mayo 2025 | 33,8 millones hl |
| Variación interanual existencias | -1 millón hl |
| Retraso del envero | 1-2 semanas |
| Afectaciones principales | Mildiu, pedrisco, fauna, sequía |














