
La Comisión Sectorial del Pistacho de Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha ha realizado una revisión a la baja del 6% en la previsión de la cosecha de pistacho para la campaña 2025. En lugar de las cifras proyectadas en julio, que superaban las 8.900 toneladas, la nueva estimación se sitúa en 8.400 toneladas. Este ajuste responde principalmente a problemas de cuajado derivados de las bajas temperaturas registradas durante la floración, así como a un mayor porcentaje de frutos vanos.
Aun con este descenso en la previsión, se trata de la mayor cosecha de pistacho registrada en la historia de Castilla-La Mancha, impulsada por la entrada en producción de unas 5.500 hectáreas adicionales. El calendario de recolección llega con un retraso de dos semanas respecto al año anterior.
Calidad del fruto y condiciones sanitarias
Pese a la ligera reducción de las cifras, las expectativas de calidad del pistacho son muy positivas. Se espera un elevado volumen de granos de calibre superior y de excelente calidad, un aspecto que genera confianza tanto en productores como en comercializadores.
En materia de sanidad vegetal, el portavoz de la Comisión Sectorial del Pistacho, Ignacio Lobato, subrayó que la situación es “muy alentadora”. Durante el periodo vegetativo no se han registrado problemas graves que pudieran comprometer la cosecha. Aunque en determinadas áreas se produjeron daños por pedrisco, el balance general de la campaña es favorable. Las condiciones climáticas, en términos de temperaturas y pluviometría, han acompañado el desarrollo de los árboles y auguran una campaña de éxito.
El liderazgo en producción ecológica
Un aspecto clave que distingue al pistacho de Castilla-La Mancha es su fuerte apuesta por la producción ecológica. La superficie dedicada a este modelo representa alrededor del 36% del total regional, lo que significa que más de un tercio de los pistachos cuentan con certificación ecológica.
Con gran parte de esta superficie ya en producción, la región se consolida como líder nacional en pistacho ecológico, lo que responde tanto a la demanda creciente del mercado como al compromiso de los agricultores con prácticas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Esta orientación estratégica refuerza la competitividad del sector y posiciona al pistacho castellanomanchego como un producto de referencia en los mercados internacionales.
Superficie plantada y evolución de la producción
En términos de superficie, el pistacho continúa su expansión en Castilla-La Mancha. En 2025 se estima que existen 64.400 hectáreas plantadas, de las cuales 16.400 hectáreas están ya en producción. El desglose revela que 12.215 hectáreas corresponden a cultivo en secano y 4.185 hectáreas a regadío.
Este dato refleja un incremento del 40% respecto al año pasado, cuando las hectáreas productivas ascendían a 11.700. Este crecimiento confirma la confianza en la rentabilidad del pistacho y la capacidad de la región para responder a la creciente demanda. El fruto seco se ha convertido en una de las apuestas más sólidas para la diversificación agrícola en Castilla-La Mancha.
Perspectivas de mercado
El mercado arranca la campaña con un interés elevado por el pistacho y unos precios ligeramente superiores a los del ejercicio anterior. Sin embargo, tal como advirtió Ignacio Lobato, todavía es pronto para anticipar una tendencia definitiva, ya que la evolución de los precios dependerá de factores como la competencia internacional, la demanda de los mercados europeos y la calidad final de la cosecha.
Hacia la creación de la interprofesional del pistacho
Durante la reunión sectorial también se valoró de forma positiva el avance en la creación de la interprofesional del pistacho. Cooperativas Agro-alimentarias Castilla-La Mancha ya trabaja en un borrador de estatutos, un paso clave para articular una estructura de representación que pueda defender los intereses del sector, coordinar la oferta y fortalecer la posición de los productores en el mercado.
Conclusión
La campaña 2025 de pistacho en Castilla-La Mancha se perfila como histórica en volumen y calidad, con una previsión de 8.400 toneladas, pese al ligero ajuste a la baja en las cifras. El liderazgo en producción ecológica, la ampliación de la superficie en producción y las expectativas de mercado sitúan a la región en una posición estratégica. La consolidación de la interprofesional será, además, un elemento clave para garantizar la vertebración del sector y potenciar su desarrollo en los próximos años.













