
Las Cooperativas Agro-alimentarias de España, junto a otras 17 organizaciones europeas, incluidas COPA-COGECA, han solicitado un retraso en la entrada en vigor del Reglamento sobre la comercialización y exportación de productos asociados a la deforestación (EUDR). Este Reglamento, cuyo objetivo principal es frenar la deforestación a nivel global, ha generado preocupaciones dentro del sector agroalimentario debido a las incertidumbres y cargas administrativas que representa, especialmente para los ganaderos de vacuno en España.
Importancia de los objetivos del Reglamento EUDR
El Reglamento EUDR, que busca limitar la comercialización de productos derivados de superficies que han sufrido deforestación o degradación forestal, es reconocido por las Cooperativas Agro-alimentarias como una iniciativa esencial para la preservación de los bosques y la lucha contra el cambio climático. La organización destaca que los bosques son vitales para combatir el calentamiento global y proteger la biodiversidad. Además, subraya la importancia de asegurar que las cadenas de suministro en Europa estén alineadas con estos objetivos ambientales.
Sin embargo, aunque las Cooperativas Agro-alimentarias apoyan la regulación y su objetivo final, también advierten que la implementación del Reglamento EUDR presenta serios desafíos a nivel práctico, a menos de 100 días de su entrada en vigor.

Incertidumbres en la implementación y carga administrativa
Uno de los principales puntos de conflicto es la falta de claridad sobre los requisitos específicos del Reglamento EUDR. Las Cooperativas Agro-alimentarias han expresado en repetidas ocasiones a la administración española su preocupación por la viabilidad práctica de estas medidas. En particular, la organización ha señalado que los ganaderos de vacuno serán uno de los sectores más afectados, ya que la normativa implica una carga administrativa significativa.
«Es necesario aclarar los requisitos generales y específicos sobre las materias primas,» afirman desde la organización, «así como simplificar los trámites administrativos». La falta de respuesta y la inacción por parte de las autoridades competentes ha generado una incertidumbre que afecta gravemente al sector.
Impacto en el mercado agroalimentario español
España, como país altamente dependiente de importaciones de materias primas, especialmente de soja para la alimentación animal, se encuentra en una posición vulnerable frente a esta normativa. Las Cooperativas Agro-alimentarias destacan que la entrada en vigor del Reglamento, sin un margen adecuado de adaptación, podría causar una disminución significativa en la rentabilidad de las explotaciones ganaderas, las cooperativas y las industrias relacionadas.
Este punto es especialmente relevante dado que siete Estados miembros de la Unión Europea aún no han designado una autoridad competente para la aplicación nacional del Reglamento EUDR. Esto crea una situación desigual dentro del bloque comunitario, con riesgo de distorsiones en el mercado que podrían perjudicar gravemente a los productores españoles.

Llamamiento de los ministros de Agricultura de la UE
En abril de este año, varios ministros de Agricultura de la UE, respaldados por el Comisario de Agricultura y varios eurodiputados, lanzaron un llamado urgente a la Comisión Europea para abordar los problemas del Reglamento EUDR. Este llamamiento se centraba en la necesidad de simplificar la normativa y reducir la carga administrativa desproporcionada que afecta a los agricultores y ganaderos.
«Es crucial que la Comisión Europea y los Estados miembros reconozcan que el calendario establecido es inviable,» aseguran las Cooperativas Agro-alimentarias. La organización también enfatiza que debe retrasarse la entrada en vigor del Reglamento hasta que se resuelvan estas cuestiones fundamentales.
El papel del sector agroalimentario en la sostenibilidad
El sector agroalimentario ha sido un actor clave en los esfuerzos por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la sostenibilidad en las prácticas agrícolas. Las Cooperativas Agro-alimentarias han trabajado durante años en la implementación de prácticas más sostenibles, lo que incluye la mejora en la trazabilidad de los productos y el uso de tecnologías más limpias en las explotaciones agrícolas y ganaderas.
«Estamos comprometidos con la sostenibilidad, pero el Reglamento EUDR en su forma actual presenta demasiados obstáculos que impiden su cumplimiento efectivo,» afirman desde la organización. En este sentido, el sector necesita un apoyo regulatorio que permita la adaptación gradual a los nuevos requerimientos sin poner en riesgo su viabilidad económica.
Repercusiones económicas en el sector ganadero español
En 2023, el sector ganadero representó aproximadamente el 15% del PIB agroalimentario en España, generando miles de empleos directos e indirectos. La entrada en vigor del Reglamento EUDR podría tener un impacto significativo en este sector, especialmente en regiones rurales donde la producción ganadera es la principal fuente de empleo y desarrollo económico.
De acuerdo con datos del Ministerio de Agricultura, España importa alrededor de 3,5 millones de toneladas de soja al año, siendo este uno de los principales insumos para la alimentación animal. La disminución de estas importaciones, debido a los obstáculos regulatorios, podría causar un aumento en los costos de producción, afectando a toda la cadena de valor agroalimentaria.
Un retraso necesario para una implementación efectiva
Las Cooperativas Agro-alimentarias de España y otras organizaciones europeas piden retrasar la entrada en vigor del Reglamento EUDR hasta que se clarifiquen los aspectos más problemáticos y se asegure una aplicación homogénea en toda la Unión Europea. Esta medida no solo protegería al sector agroalimentario español, sino que también permitiría una transición más ordenada hacia una producción sostenible, asegurando que los objetivos de conservación forestal se cumplan sin sacrificar la viabilidad económica de los productores.
El mensaje es claro: la Comisión Europea y los Estados miembros deben actuar rápidamente para garantizar que este Reglamento no cause distorsiones en el mercado ni pérdidas económicas irreparables en sectores clave como el ganadero.










