Cooperativas Agro-alimentarias de España exigen la revisión del actual sistema de seguros agrarios. Así se lo han trasladado al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, en una carta en la que piden la colaboración de todos los actores implicados para la refundación del sistema y en la que alertan de la situación preocupante en la que se encuentra que amenaza incluso su sostenibilidad y permanencia.

Según recogen en su página web Cooperativas Agro-alimentarias, el seguro agrario es una de las señas de identidad del campo español y cuenta con un sistema muy perfeccionado, que sirve de ejemplo para otros países, y que está caracterizado por su capacidad de mejora constante, ya que participan todos los agentes implicados.

No obstante, en los últimos años “vive” una situación caracterizada, de un lado, por un mayor número de siniestros y, por otro, por un menor presupuesto en las ayudas públicas destinadas a este concepto, lo que está repercutiendo en una incertidumbre general que amenaza la sostenibilidad de todo el sistema.

Cooperativas Agro-alimentarias de España proponen, entre otras actuaciones, implementar un nuevo modelo de seguros basado en el concepto de ‘seguro cebolla’ o ‘por capas’. También plantea la reformulación de las primas. En concreto, el flujograma de formación de la prima del seguro debe ser revisado en profundidad, de manera que la prima comercial sea asumible al tiempo que atractiva a la hora de contratar el seguro. Además, aboga por que tanto las compañías de seguros como el pool Agroseguro hagan un esfuerzo de mejora notable en los procesos, en la gestión y en la operativa, de manera que redunde en una reducción de gastos y por ende en un abaratamiento de las primas comerciales del seguro comercializar.

Entre otras medidas apuntan a la universalización del seguro agrario por dos vías: la vinculación del seguro agrario a la concesión de ayudas y  la potenciación de la póliza asociativa, un producto que permite asegurar la producción de todos los socios de una cooperativa, lo que de forma inmediata supondría una dispersión del riesgo, con la consiguiente reducción de tasas.

Finalmente, ponen sobre la mesa la necesidad de buscar la compatibilidad del nuevo sistema español con el uso de fondos provenientes de la PAC .

“En conclusión, la política de gestión del riesgo debe enmarcarse como objetivo estratégico prioritario dentro del marco presupuestario en todos los niveles, regional y estatal. De no ser así, las consecuencias a largo plazo pueden ser difíciles de asumir para todos”, sostienen.

 

Alicia Morago - Agronewscastillayleón

Sección: