
Hoy vamos a conocer, un poco más, a una de las cooperativas más importes de Castilla y León. Nos referimos a Cuatro Rayas, referente incuestionable en el mundo del vino, no sólo de Castilla y León, sino del conjunto de España.
Hablamos, desde AgroNews, con Vicente Orihuela, director de Cuatro Rayas, sobre la marcha de la cooperativa, sus nuevos proyectos, el valor que aporta la misma a sus socios, así como de la figura Producto Cooperativo de la que forma parte.
¿Cuáles son los ejes de la actividad de la cooperativa Cuatro Rayas? Número de socios, principales ejes de actividad y negocio, facturación, número de empleados
Bodega Cuatro Rayas es una cooperativa vitivinícola con 90 años de trayectoria que actualmente aglutina en torno a 2.500 hectáreas de viñedo cultivadas por tres centenares de socios y socias. Nos dedicamos a la elaboración y comercialización de vino y, pese a que nuestro porfolio de productos es muy amplio y abarca vinificaciones con perfiles muy diversos, estamos especializados y somos principalmente reconocidos por nuestros monovarietales de uva Verdejo y bajo denominación de origen Rueda.
Una de nuestras principales fortalezas reside en nuestra firme vocación por la sostenibilidad social y ambiental, que nos lleva a articular toda nuestra actividad en torno a la premisa de que la misión de Bodega Cuatro Rayas consiste en mejorar la calidad de vida de las personas y cuidar el medio natural, del que dependemos de forma directa al obtener de él la materia prima con la que elaborar el vino.
Esta forma de ser y estar de nuestra cooperativa la resumimos bajo el leitmotiv corporativo ‘green & social’, que alude, precisamente, a esta idea de interdependencia entre el bienestar del medioambiental y la garantía de una óptima calidad de vida para las personas que habitan en él.
En este sentido, es interesante destacar que, según un estudio desarrollado por la Cámara de Comercio de Valladolid, el impacto socioeconómico de Bodega Cuatro Rayas en su entorno se estima en 700 puestos de trabajo, entre directos e indirectos, junto con una creación de riqueza en el medio rural al que pertenecen los 30 pueblos de Valladolid y Segovia en los que trabajamos que ronda los 33 millones de euros.
La plantilla de la cooperativa actualmente la forman cerca de 90 personas, aunque durante la campaña de vendimia el equipo crece en hasta 50 puestos más, y en términos laborales nos caracterizamos por aplicar de forma activa políticas igualitarias, medidas de conciliación, planes formativos y otra serie de beneficios sociales para la fijación de talento, porque consideramos de especial interés la creación de oportunidades en el medio rural.
En el último ejercicio facturamos 37,5 millones de euros, de los que cuales 6,5 millones correspondieron a ventas de Exportación, lo que pone de manifiesto nuestro liderazgo en el sector del vino de calidad no sólo en nuestro país, sino fuera de nuestras fronteras, ya que hacemos llegar las elaboraciones de la cooperativa a más de cuarenta países.
¿Está siendo la campaña tan complicada como se escucha, especialmente por la incidencia del mildiu?
Esta campaña en nuestra región nos enfrentamos a ciertas dificultades como consecuencia de una primavera y un verano con una pluviometría alta, temperaturas elevadas y tormentas de lluvia y granizo, que han favorecido la proliferación de mildiu y la pérdida de racimos. Desde la bodega, además de tomar en consideración y seguir las directrices marcadas con el Consejo Regulador de la DO Rueda para paliar esta situación, estamos trabajando para poner en práctica medidas que nos ayuden a garantizar la calidad de nuestras futuras elaboraciones con añada 2025.
En nuestra estructura organizativa contamos con un departamento específico de Viñedo formado por técnicos especializados que acompañan a los cooperativistas durante todo el ciclo vegetativo de sus parcelas monitorizando el desarrollo de las plantas y ofreciendo consejo técnico sobre su cuidado para garantizar la óptima calidad de la uva destinada a nuestros vinos.
Este personal trabaja codo con codo con los cooperativistas y en el tiempo de vendimia coordina y organiza la recogida de la uva de todas las parcelas adscritas a la cooperativa, de tal modo que su calidad y parámetros de maduración sean óptimos y se adapten a la perfección a los diferentes perfiles de elaboración de nuestras marcas.
¿Qué proyectos cooperativos está iniciando o tiene en marcha en estos momentos la cooperativa Cuatro Rayas?
En términos de elaboración, llevamos tiempo enfocados en la aplicación de la i+D+I para el desarrollo de microvinificaciones de alta expresión que nos permitan demostrar el enorme potencial de la variedad verdejo al tiempo que preservamos y ponemos en valor de nuestros viñedos de más edad. Tenemos la suerte de contar con un patrimonio vitícola excepcional, ya que muchos de nuestros cooperativistas cultivan viñedos muy viejos -en casos, incluso, prefiloxéricos- que sus familias han heredado de generación en generación.
Para aprovechar al máximo el potencial de esta uva tan especial hemos establecido un sistema propio de pago de la uva diseñado con el fin de garantizar la rentabilidad del cultivo a los cooperativistas: las parcelas de viña más joven, más productivas y que permiten que su vendimia sea mecanizada, son pagadas con un precio determinado para cada kilo de uva entregado; por otro lado, aquellos viñedos viejos, con características especiales, cuyo rendimiento es más bajo pero que aportan uva de carácter singular y que se destinará a elaboraciones especiales, se abonan teniendo en cuenta la superficie de su parcela de origen. De este modo, se garantiza la rentabilidad para el viticultor o viticultora del cuidado de estos viñedos patrimoniales.
Por otra parte, además de nuestro interés por ofrecer a los consumidores productos de extraordinaria calidad y acordes con las tendencias de la demanda, no perdemos de vista nuestra esencia cooperativa, y nos ilusionan de forma especial dos proyectos con los que trabajamos para fomentar el relevo generacional: la Comisión Cuatro Rayas Envero y la Comisión Cuatro Rayas Solera.
El nombre de la primera de ellas alude al momento del ciclo vegetativo de la vid en el que la uva cambia de color, indicando que ha comenzado su maduración. Así pues, la Comisión Envero reúne a nuestros cooperativistas más jóvenes y a los hijos e hijas de cooperativistas en activo que están llamados a heredar en el futuro las explotaciones familiares. Este grupo lleva a cabo reuniones, formaciones y actividades para conocer de primera mano el funcionamiento de la bodega y prepararse, de este modo, para asumir el relevo en la gestión de la Cooperativa el día de mañana.
Por otro lado, recientemente se ha fundado también la Comisión Solera -denominada así en alusión al método de crianza tradicional de los vinos generosos de nuestra cooperativa-para aglutinar a aquellos antiguos cooperativistas que ya no están en activo pero que quieren seguir vinculados a Cuatro Rayas, ofreciendo su experiencia y conocimiento a quienes los relevamos. La intención de esta agrupación es mantenerse en activo y al corriente del día a día de la bodega al tiempo que transmiten todo su saber a las nuevas generaciones.
¿Cómo animaría a los jóvenes a hacerse socios de la cooperativa? ¿Qué les aporta la cooperativa?
En Bodega Cuatro Rayas tenemos la suerte de que muchos y muchas de nuestros cooperativistas optan por mantener vivo el legado familiar y forman parte de la cooperativa desde hace varias generaciones. Los más jóvenes han apostado por la formación para profesionalizar su actividad y, además de aquellos que se dedican 100% al campo e incorporan conocimientos técnicos específicos al saber hacer heredado de sus mayores, también contamos con otros jóvenes socios y socias cuya opción ha sido especializarse en otros ámbitos y complementar de este modo la gestión de los negocios familiares.
Todos ellos han sabido entender que en el medio rural hay muchas oportunidades y que en el seno de la cooperativa tienen un lugar en el que crecer, al tiempo que dan continuidad a la tradición de sus familias. Desde Cuatro Rayas les ofrecemos todo el apoyo técnico necesario para favorecer ese relevo generacional que consideramos nuclear en nuestro sector.
¿Cómo valoran formar parte de Producto Cooperativo? ¿Qué les aporta?
El hecho de que elaboraciones de Bodega Cuatro Rayas cuenten en su etiquetado con el sello de Producto Cooperativo
nos llena de orgullo y nos hace especial ilusión.
El espíritu colaborativo, esa puesta en común de esfuerzo, tesón y cariño por lo que hacemos, ha sido nuestra razón de ser desde nuestra fundación en 1935 y desde entonces llevamos a gala que nuestra bodega es una cooperativa porque creemos que eso denota una sensibilidad especial a la hora de hacer las cosas.
Nos parece muy interesante esta iniciativa porque creemos que puede ayudar a los consumidores a elegir productos que incorporan en su elaboración ese ingrediente extra que nos caracteriza como cooperativas agroalimentarias.
Está entrevista forma parte de la campaña de promoción del cooperativismo iniciada desde Urcacyl y la Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León.













