
El consumo de vino en España vuelve a mostrar signos de retroceso después de un periodo prolongado de estabilidad. Según los últimos datos disponibles aportados por la Interprofesional del Vino, correspondientes al interanual a noviembre de 2025, el consumo aparente descendió un 4%, situándose en 9,4 millones de hectolitros, tras varios ejercicios en los que el sector logró sostener la demanda pese al impacto de la inflación y la subida de precios.
La nota de prensa dice que esta caída se produce después de casi tres años de consumo estable, comprendidos entre finales de 2022 y el verano de 2025, en los que el mercado se mantuvo en una horquilla de entre 9,6 y 9,9 millones de hectolitros. Durante ese periodo, el sector vitivinícola español consiguió amortiguar los efectos del encarecimiento generalizado del coste de la vida y preservar el consumo interno.
Este nuevo retroceso marca, aseguran desde la Interprofesional del Vino, un punto de inflexión en la evolución reciente del mercado del vino en España y obliga a analizar con detalle tanto el comportamiento mensual como el desempeño de los distintos canales de distribución.
Tres años de estabilidad antes del ajuste
El comunicado de prensa asegura que, tras el fuerte impacto inicial de la inflación y la subida de precios en el consumo, el sector logró mantener una demanda relativamente estable durante un periodo prolongado. Desde finales de 2022 hasta el verano de 2025, el consumo aparente de vino se mantuvo en niveles próximos a los 10 millones de hectolitros, lo que supuso un logro relevante en un contexto económico adverso.
Esta estabilidad permitió al sector ganar tiempo y margen para adaptarse a un escenario marcado por el aumento de costes, tanto para productores como para consumidores. Sin embargo, los datos más recientes muestran que este equilibrio se ha roto en la segunda mitad de 2025, con un deterioro progresivo del consumo mensual.
Un arranque de 2025 con señales de recuperación
El ejercicio 2025 comenzó con varios meses en positivo que aportaron indicios de recuperación. La nota de prensa detalla que durante el primer semestre del año se registraron incrementos interanuales en varios meses clave.
En enero de 2025, el consumo superó los 710.000 hectolitros, lo que supuso un aumento del +1,2%. En marzo, el volumen alcanzó los 800.000 hectolitros, con un crecimiento del +0,6%, mientras que abril destacó especialmente al situarse en 880.000 hectolitros, lo que representó un incremento del +4,7%. En junio, el consumo se situó en torno a los 780.000 hectolitros, con una ligera subida del +0,1%.
Estos datos reforzaban la percepción de una posible recuperación progresiva del consumo de vino en España, tras varios años condicionados por la inflación y la contención del gasto de los hogares.
Cambio de tendencia a partir del verano
No obstante, a partir del mes de julio de 2025, la evolución del consumo cambió de signo. El comunicado de prensa indica que desde ese momento se inició una tendencia descendente que se prolongó hasta el final del periodo analizado.
En noviembre de 2025, el consumo mensual se situó en 850.000 hectolitros, lo que supuso una caída del -10,3% en términos interanuales. Este descenso mensual explica en gran medida la contracción del -4% registrada en el acumulado interanual a noviembre.
La segunda mitad del año, por tanto, neutralizó las señales positivas observadas en los primeros meses de 2025 y devolvió al mercado a una senda de ajuste en el consumo.
Hostelería resiste mejor que Alimentación
El análisis por canales de distribución muestra comportamientos diferenciados. La nota de prensa señala que el canal de Hostelería presenta una evolución más favorable en el último periodo analizado, especialmente en comparación con el canal de Alimentación.
Las ventas en volumen en Hostelería aumentaron un +0,6%, mientras que el valor de las ventas creció un +1,3%. Este comportamiento sugiere una mayor resiliencia del consumo fuera del hogar, incluso en un contexto de contención general del consumo.
En cambio, aunque el comunicado no detalla la evolución del volumen en Alimentación, sí subraya la evolución de los precios medios por litro en ambos canales, un factor clave para entender el comportamiento del mercado.
Subida de precios medios por litro
Uno de los elementos estructurales que sigue marcando la evolución del consumo, aseguran desde la Interprofesional del Vino, es el incremento de los precios medios. La nota de prensa dice que tanto en Hostelería como en Alimentación se mantiene la tendencia al alza en los precios por litro.
En el canal de Alimentación, el precio medio por litro aumentó un +2,9%, mientras que en Hostelería la subida fue del +0,7%. Estas cifras reflejan que, aunque el ritmo de incremento es más moderado en el canal hostelero, los precios continúan siendo un factor de presión sobre el consumo total.
El mantenimiento de precios elevados, incluso en un contexto de cierta estabilización de la inflación general, puede estar influyendo en la pérdida de tracción del consumo observada en la segunda mitad de 2025.
Evolución por tipo de vino
El comunicado de prensa asegura que el canal de Hostelería presenta ascensos en todos los tipos de vino, con una única excepción: los vinos con y sin Indicación Geográfica Protegida (IGP), que no registraron incrementos en este periodo.
Este dato refuerza la idea de que la Hostelería actúa como un amortiguador del consumo, especialmente para determinadas categorías de vino, mientras que otras tipologías muestran mayores dificultades para crecer en el contexto actual.
Un sector ante un nuevo escenario de ajuste
Los datos correspondientes a noviembre de 2025 dibujan, según la Interprofesional del Vino, un escenario más complejo para el sector vitivinícola español. Tras varios años de resistencia y estabilidad, el consumo vuelve a mostrar una contracción significativa, impulsada por la debilidad observada en la segunda mitad del año.
La combinación de precios elevados, cambio de tendencia mensual y desaceleración del consumo doméstico plantea nuevos retos para el sector en el corto y medio plazo. Al mismo tiempo, el mejor comportamiento relativo de la Hostelería sugiere que el consumo fuera del hogar sigue siendo un pilar clave para sostener la demanda.
El papel de la Interprofesional del Vino de España
La nota de prensa recuerda que la Interprofesional del Vino de España (OIVE) es una organización sin ánimo de lucro que agrupa a las entidades representativas de toda la cadena de valor del sector vitivinícola español. Su función principal es actuar como instrumento de unión y coordinación para afrontar de forma conjunta las debilidades estructurales del sector.
En un contexto de ajuste del consumo, el papel de la interprofesional adquiere especial relevancia para analizar tendencias, coordinar estrategias y reforzar el posicionamiento del vino en el mercado nacional.
Perspectivas a corto plazo
Aunque el comunicado no avanza previsiones concretas, los datos de cierre interanual a noviembre de 2025 apuntan a que el inicio de 2026 estará condicionado por la evolución del consumo en un entorno todavía sensible a los precios y al contexto económico general.
La evolución del canal de Hostelería, la contención o no de los precios medios y la capacidad del sector para reactivar la demanda serán factores determinantes para revertir la tendencia negativa observada en la segunda mitad de 2025.
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