
Agricultores y ganaderos de Galicia han vuelto a alzar la voz contra la inminente firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y los países del Mercosur. Cientos de productores, acompañados por medio centenar de tractores, se manifestaron, encabezados por una gran pancarta en la que se podía leer «Con la comida no se juega», este lunes, 12 de enero, en Lugo para advertir de las consecuencias “irreversibles” que, a su juicio, tendría la entrada en vigor del tratado en las condiciones actuales.
La protesta, convocada por Agromuralla, Gandeiros Galegos da Suprema y la Federación Porcina Gallega, se desarrolló entre el edificio de la Xunta de Galicia en la Ronda da Muralla y la Subdelegación del Gobierno, en el centro de Lugo, y coincidió con movilizaciones similares en A Coruña, Ourense y otros puntos de la geografía española y europea.
Un acuerdo con impacto directo en el sector primario
El comunicado de prensa asegura que la ratificación del acuerdo UE-Mercosur tendría un grave impacto directo en el sector primario, rural y productivo, poniendo en riesgo especialmente a las explotaciones ganaderas gallegas. Las organizaciones convocantes alertan de que permitiría la entrada de productos agroalimentarios procedentes de terceros países con estándares de calidad, sanitarios y ambientales muy inferiores a los exigidos en la Unión Europea.
Según denunciaron ante las dos administraciones, el tratado provocaría:
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Destrucción de explotaciones familiares y pérdida de empleo directo e indirecto.
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Despoblación acelerada del medio rural, con efectos negativos sobre la cohesión territorial y social.
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Dependencia alimentaria exterior, reduciendo la capacidad del país para decidir qué producir y qué consumir.
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Entrada de productos con estándares no equivalentes, comprometiendo la seguridad alimentaria y la confianza del consumidor.
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Devaluación del trabajo agrícola y ganadero, obligando a competir con precios imposibles de igualar sin sacrificar calidad ni sostenibilidad.
Silencio institucional y exigencia de un veto político
Uno de los puntos que más preocupación genera en el sector es, según recoge la nota de prensa, el silencio institucional ante la inminente firma del acuerdo, prevista para finales de esta semana. Los manifestantes se preguntan qué medidas concretas se prevén para evitar una competencia desleal que consideran estructural.
En este contexto, los productores reclaman de forma expresa un “veto político” al acuerdo hasta que se garanticen condiciones equitativas y justas para el sector agrario europeo. En el manifiesto entregado tanto a la Xunta de Galicia como a la Subdelegación del Gobierno, se insiste en la necesidad de aplicar el principio de reciprocidad, de modo que ningún producto importado pueda acceder al mercado comunitario sin cumplir exactamente los mismos estándares exigidos a las explotaciones locales.
«Con la comida no se juega»: Soberanía alimentaria y defensa del modelo europeo
El comunicado de prensa asegura que la movilización también es una defensa explícita de la soberanía alimentaria, entendida como la capacidad de un territorio para garantizar su abastecimiento con producción propia, segura y sostenible. Los agricultores y ganaderos gallegos recuerdan que llevan años soportando una presión creciente derivada del aumento de costes, la reducción de márgenes, la complejidad normativa y una incertidumbre estructural que amenaza la viabilidad de muchas explotaciones.
A pesar de ello, subrayan que el sector sigue garantizando alimentos de calidad, seguros, trazables y producidos bajo los estándares más exigentes de la UE, tanto en materia ambiental como sanitaria, laboral y de bienestar animal.
El impacto en los consumidores
La protesta no se dirigió únicamente a las administraciones. Al finalizar el recorrido, los productores instalaron un stand informativo para explicar a los consumidores los posibles efectos que tendría la firma del acuerdo con Mercosur en la salud pública y la seguridad alimentaria.
Según denuncian, permitir la entrada masiva de productos procedentes de países que no cumplen los mismos requisitos supondría rebajar de facto los estándares europeos, trasladando el riesgo al consumidor final y erosionando la confianza construida durante décadas en el sistema agroalimentario comunitario.
Tabla resumen de los principales argumentos del sector
| Ámbito afectado | Riesgo identificado | Consecuencia directa |
|---|---|---|
| Explotaciones agrarias | Competencia desleal | Cierre de granjas familiares |
| Empleo rural | Pérdida de rentabilidad | Destrucción de empleo |
| Territorio | Abandono del campo | Despoblación rural |
| Consumo | Estándares no equivalentes | Riesgos para la seguridad alimentaria |
| Sistema productivo | Dependencia exterior | Pérdida de soberanía alimentaria |
Un rechazo que trasciende Galicia
Las organizaciones convocantes recuerdan que el rechazo al acuerdo UE-Mercosur no es exclusivo del sector gallego. Las movilizaciones simultáneas en otros puntos de España y Europa reflejan, según el comunicado, una preocupación compartida por amplios sectores del campo europeo ante un tratado que, tal y como está planteado, consideran incompatible con el modelo productivo comunitario.
“Decimos no al tratado UE-Mercosur en las condiciones actuales”, reiteraron los manifestantes, insistiendo en que defender al sector primario es defender también a los consumidores, al territorio y a la economía rural.












