
La Cooperativa Bajo Duero (Cobadu) atraviesa una etapa de consolidación marcada por la estabilidad de las ventas, el crecimiento en distintas especies y una profunda transformación del modelo productivo del campo. Así lo explica su director General, Rafael Sánchez Olea, quien afirma que la entidad mantiene la misma tónica positiva de los últimos años, aunque en un contexto cada vez más cambiante para la agricultura y la ganadería.
Uno de los principales retos a los que se enfrenta la cooperativa es la desaparición progresiva del pequeño y mediano agricultor y ganadero, tradicional base social del cooperativismo. “Ese sustrato fundamental está desapareciendo y surge con fuerza el efecto de las integraciones”, señala Olea. “Este fenómeno, cada vez más extendido, está modificando la estructura del sector, con una creciente integración en especies como el porcino de capa blanca, el ibérico, la cunicultura, la agricultura e incluso el vacuno de carne. Solo el ovino y el vacuno lechero permanecen, por ahora, mayoritariamente fuera de este sistema”, añade.
Este nuevo escenario obliga a Cobadu a adaptarse y a participar activamente en los procesos de integración, aun cuando plantea dudas desde el punto de vista del cooperativismo clásico. “Antes dependíamos directamente de nuestros socios; ahora muchas producciones no están tan vinculadas”, reconoce Sánchez Olea. En este contexto, defiende la necesidad de reforzar la comunicación y visibilizar el papel que desempeñan las cooperativas como referentes de precios, prácticas de mercado y equilibrio del sector, una labor que, admite, no siempre ha sido suficientemente percibida por agricultores y ganaderos.
Con respecto al último año el director General de Cobadu asegura que “el balance productivo ha sido especialmente positivo. Desde el punto de vista agrícola, la cosecha ha sido calificada como “magnífica”, con cifras récord en la recogida de cereales. Cobadu nunca había recepcionado tanto grano como en la última campaña, un hito que ha sido posible gracias a una ambiciosa estrategia de ampliación de infraestructuras”.
Impulso de la cooperativa Cobadu
La cooperativa ha reforzado de manera notable su capacidad de almacenamiento por eso han recogido cereales en distintas comarcas como en Villapando con la cosecha de Agrinza o en Castroverde de Campos. “Hemos hecho tres naves y dos más que vamos a hacer en Cobadu y estas cinco naves con una capacidad de casi 100 millones de kilos, con lo cual estamos aumentando la capacidad de recepción y de almacenamiento”.
Estas cifras sitúan a la cooperativa no solo como uno de los mayores fabricantes de pienso compuesto de España, sino también como uno de los principales gestores y almacenistas de materias primas del sector. “Sin estas capacidades, este año se habría producido un colapso importante en la recepción de cereales, especialmente en Zamora”, advierte Sánchez Olea.
La inversión es otro de los pilares estratégicos de Cobadu. En la última década, la cooperativa ha mantenido una media de más de 10 millones de euros anuales en inversiones, superando los 100 millones acumulados. Recientemente han presentado seis proyectos vinculados a la condición de cooperativa prioritaria, con una inversión de 10 millones de euros cada uno. De cara a este 2026, el plan pasa por seguir reformando instalaciones fabriles, ampliar el almacenamiento y modernizar centros logísticos.
Actualmente, Cobadu cuenta con 15 puntos de atención entre Zamora, Salamanca y Plasencia, la mayoría de ellos de propiedad propia y dotados con personal de la cooperativa. Instalaciones como las de Toro o Castroverde de Campos serán reforzadas, mientras que en Salamanca ya se han consolidado centros en Ciudad Rodrigo, Vitigudino y Alba de Tormes. El objetivo, según su director General, “es mejorar el servicio y la cercanía a los agricultores de las distintas comarcas”.
Por otra parte, en cuanto al futuro matadero que se pretende llevar a cabo en Fuentesaúco, Sánchez Olea dice que “el proyecto avanza de forma gradual. La cooperativa ya ha adquirido más de 50 hectáreas y se encuentra en la fase de trámites administrativos, permisos y suministro eléctrico”. Aunque no estará operativo en este año, Cobadu continúa prestando el servicio a través del matadero municipal de esa localidad, en concesión, mientras se desarrollan las nuevas instalaciones.










