Tras conocer la noticia de que la Junta de Castilla y León ha instado al Ayuntamiento de Tábara a que proceda a anular la ordenanza de vertido de purines, estiércoles y otros residuos ganaderos, en el plazo de un mes, ordenanza que fue aprobada definitivamente el pasado 11 de octubre de 2019, desde COAG Zamora valoran como muy positiva dicha noticia.

Esta decisión tomada por la Administración Regional va en la línea de que lo que desde la Organización Agraria se planteó ya desde la publicación de determinadas ordenanzas reguladoras de los vertidos de purines y estiércoles en nuestra provincia, pues consideran las mismas deben declararse nulas al invadir competencias de la Administración Regional, además de ser contrarias a derecho en muchos de sus puntos, por absolutas y prohibitivas para el desarrollo de una normal actividad ganadera en nuestros pueblos.

Ya la Junta de Castilla y León, mediante Decreto 4/2018, ha fijado de forma concisa, clara, rigurosa y con criterios técnicos, todos aquellos aspectos referidos a:

  • Distancias máximas de aplicación respecto a granja, estableciendo un radio máximo de 15 kms, salvo excepciones.
  • Las condiciones de transporte, debiendo ser hermético para el transporte por carretera o vías urbanas y evitando el tránsito por el interior de los núcleos de población
  • Los aportes máximos de nitrógenos, no pudiendo superar los 210 kgN/ha ,o incluso los 170 kgN/ha en zonas vulnerables
  • Limita los aportes de deyecciones ganaderas, no pudiendo aplicarse en terrenos encharcados o helados, o con pendientes superiores al 15%
  • La necesidad de enterrar los purines en un plazo máximo de 24 horas de su vertido, salvo excepciones muy justificadas.
  • Evitando esparcir el vertido de purines los sábados, domingos y festivos y sus vísperas, así como fiestas patronales, romerías y similares
  • También regula, y con criterio riguroso la distancias mínimas de esparcimiento de purines, siendo por ejemplo de 400 metros a núcleos de población, 250 metros a pozos o 20 metros a carreteras.

Es por ello que desde COAG Zamora se pide a aquellos Ayuntamientos de la provincia que tienen ordenanzas de purines y estiércoles publicadas en alguna fase previa a su aprobación definitiva, que las dejen sin efecto, y a aquellos otros que ya las han  aprobado de forma definitiva, que las anulen, pues consideramos que la normativa regional es suficientemente garante de una correcta gestión de las deyecciones ganaderas, requisitos que ya cumplen de forma rigurosa las explotaciones agrícolas y ganaderas de la provincia.

Sección: 

Provincias: