Agronews Castilla y León

 

  • Los hipermercados están restringiendo las áreas de reparto para centrarse solo en las ciudades.
  • Dejan fuera a pueblos donde vive población sensible con necesidades concretas de alimentación, higiene o desinfección que no podrá satisfacer fácilmente.

COAG CASTILLA Y LEÓN ha recibido quejas de muchos de sus afiliados que habitan en las zonas rurales de Castilla y León lamentándose de las medidas que están tomando algunas empresas de distribución alimentaria al excluir de su servicio de reparto a los pueblos de la región.

Al parecer, los super e hipermercados están reduciendo el perímetro de reparto en torno a las ciudades que, en algún caso era de 30 kilómetros, para dejarlo solo en 10 por la saturación que experimentan. La utilización del servicio de reparto a domicilio que estos centros ofrecen a sus clientes ha crecido desmedidamente tras el confinamiento al que se ha visto abocada toda la sociedad española para luchar contra el coronavirus, y ello ha determinado que se tomen estas decisiones restrictivas.

La distribución ha decidido limitarse solo al reparto urbano, más barato, aunque tal decisión deje fuera del área sobre la que se desarrolla este servicio a muchos pueblos de la región.  Y no olvidemos que en estos pueblos habita población sensible, con mayor dificultad de acceso a las tiendas físicas, con mayores distancias de tales centros y con necesidades concretas de consumo de los productos que se expenden en estos establecimientos comerciales de alimentación.

Este hecho constituye una discriminación más del medio rural respecto del urbano. Podemos comprender, afirman desde COAG en un comunicado de prensa, que la logística de reparto domiciliario de las cadenas de distribución esté saturada y que haya que alargar plazos de entrega de los pedidos, pero consideran terriblemente injusto que las empresas opten como solución por eliminar o limitar las entregas en núcleos rurales. Los habitantes de los pueblos también son consumidores y clientes de estas empresas, concluyen, y como tales tienen todo el derecho a seguir recibiendo en nuestro domicilio, cuando nos toque, las compras que realicemos, exactamente igual que los habitantes de las ciudades.