
COAG Burgos ha solicitado a la Diputación Provincial un apoyo decidido a la ganadería extensiva a través de la creación de una línea de ayudas para la adquisición y mantenimiento del vallado virtual, una tecnología que permite controlar de manera remota el movimiento del ganado mediante collares electrónicos. Esta herramienta, que sustituye los vallados físicos tradicionales por límites geográficos digitales, se está implantando en distintas provincias españolas y ha demostrado beneficios tanto medioambientales como económicos.
Un sistema moderno con múltiples ventajas
El vallado virtual consiste en un conjunto de collares GPS que se colocan al ganado y que, mediante una señal emitida desde una aplicación móvil o un sistema centralizado, delimitan zonas de pastoreo sin necesidad de cercas físicas. Cuando el animal se acerca al límite establecido, recibe una señal sonora, vibratoria o leve descarga inofensiva que le indica que debe retroceder. Este método evita la instalación de kilómetros de vallado metálico, reduce el impacto visual y ambiental, y optimiza el tiempo de los ganaderos, que pueden gestionar sus rebaños a distancia.
COAG Burgos sostiene que este tipo de tecnología no solo moderniza el trabajo en el campo, sino que profesionaliza y humaniza la actividad ganadera, haciendo más atractivo el oficio para las nuevas generaciones, que en muchos casos se alejan del sector por las duras condiciones laborales. La organización agraria insiste en que la ganadería extensiva desempeña un papel fundamental en la prevención de incendios, la preservación de ecosistemas naturales y la fijación de población en el medio rural, por lo que considera necesario impulsar su digitalización.
Ejemplos de apoyo en otras provincias
El modelo que COAG Burgos propone replicar ya funciona en otras zonas de España. La Diputación de Zamora, por ejemplo, ha destinado 300.000 euros a estimular el uso del vallado digital, beneficiando a más de cincuenta ganaderos con subvenciones que oscilan entre 900 y 16.000 euros por explotación. Estas ayudas cubren el 50 % del coste de los sistemas para ganaderías de bovino y equino, con un máximo de 50 collares, una batería por cada cinco y un cargador por cada diez. En el caso del ganado caprino, la subvención se aplica hasta 25 collares bajo las mismas condiciones.
La Diputación de Guadalajara ha seguido una línea similar, destinando 400.000 euros a los titulares de explotaciones de bovino extensivo y semi extensivo inscritas en el registro oficial. Estas ayudas se enmarcan en una estrategia de sostenibilidad rural y modernización del sector primario, que busca mejorar la competitividad de las explotaciones sin renunciar a su carácter tradicional.
También en Navarra y Castellón se han aprobado programas específicos para impulsar la ganadería extensiva mediante la incorporación de tecnologías digitales como el vallado virtual. En todas estas provincias, la medida ha sido recibida con gran aceptación por parte de los ganaderos, que destacan la reducción del esfuerzo físico, el ahorro en materiales y el control más eficiente del pastoreo.
Una inversión estratégica para el medio rural burgalés
COAG Burgos considera que la Diputación Provincial tiene ahora la oportunidad de situar a la ganadería burgalesa en la vanguardia tecnológica del sector, replicando la sensibilidad mostrada por otras corporaciones provinciales. La organización recuerda que, aunque la inversión inicial puede resultar elevada, el retorno económico y social es notable, ya que el sistema permite reducir costes de mantenimiento de cercas, controlar mejor el uso de los pastos y minimizar conflictos derivados de invasiones de fincas.
Además, el vallado virtual contribuye a la sostenibilidad ambiental al evitar la colocación de kilómetros de alambre y postes que pueden interferir en el tránsito de fauna silvestre o deteriorar paisajes naturales. Desde el punto de vista social, facilita la conciliación de los ganaderos y les permite monitorizar los rebaños desde cualquier lugar, reduciendo desplazamientos y mejorando la eficiencia del trabajo diario.
La ganadería extensiva, clave en Burgos
La provincia de Burgos cuenta con comarcas de gran tradición ganadera como Las Merindades o la Sierra de la Demanda, donde la ganadería extensiva es una de las principales fuentes de empleo y cohesión territorial. En estas zonas, la implantación del vallado virtual supondría una auténtica revolución tecnológica. Según COAG, “estas ayudas serían recibidas como agua de mayo”, ya que muchos ganaderos afrontan dificultades económicas para invertir en innovación sin apoyo institucional.
La organización recuerda que, actualmente, la ganadería extensiva sufre una crisis de relevo generacional, con una media de edad avanzada entre los titulares de explotaciones. En este contexto, incorporar herramientas digitales no solo mejora la gestión, sino que puede atraer a jóvenes emprendedores que ven en el campo una oportunidad de vida si se combinan tradición y tecnología.
Digitalización y futuro del campo
El vallado virtual forma parte de un conjunto más amplio de medidas de digitalización del sector agropecuario, que incluye sensores de control de pastos, sistemas de geolocalización, monitorización ambiental y aplicaciones móviles de gestión ganadera. COAG Burgos considera que estas innovaciones no deben verse como un lujo, sino como una necesidad estratégica para garantizar la viabilidad del campo en un contexto de cambio climático, despoblación y competencia internacional.
El uso de tecnologías limpias y eficientes es, además, coherente con las políticas europeas de sostenibilidad y digitalización, que promueven la modernización del sector primario y la reducción de la huella de carbono. En este sentido, la organización agraria reclama una visión global de la administración provincial, orientada a potenciar la resiliencia rural mediante inversiones en innovación y apoyo directo a los productores.
Conclusión: una oportunidad para liderar el cambio
COAG Burgos reitera su llamamiento a la Diputación para que apruebe una línea de subvenciones similar a la de Zamora y Guadalajara, destinada al vallado virtual. La organización insiste en que el apoyo institucional no solo aliviaría la carga económica de los ganaderos, sino que proyectaría una imagen moderna y comprometida del sector agropecuario burgalés.
El vallado virtual representa una síntesis perfecta entre tradición y tecnología, una herramienta que puede transformar la ganadería extensiva en una actividad más rentable, sostenible y atractiva para las nuevas generaciones. Si Burgos decide apostar por esta iniciativa, no solo se adaptará al futuro, sino que liderará un modelo de campo inteligente, digital y sostenible, en sintonía con las exigencias del siglo XXI.











