Agronews Castilla y León

En la mañana de ayer, 26 de junio, se produjo, según denuncia COAG Burgos, una nueva `lobada´ en el pueblo en Barcina de los Montes con la muerte de dos ovejas muertas, y otra más herida, posteriormente una manda de buitres han comido los restos de las 2 ovejas muertas. Además en este municipio otro ganadero ha visto como en un año al menos 30 vacas y terneros han muerto por el ataque de los lobos. Estos ataques se suman a las continuas incidencias que sufren las ganaderías ovinas y vacunas provocadas por la manada de lobos que se encuentra asentadas en estas zonas de la provincia.

Se da la circunstancia de que además el ataque ha sido a plena luz del día y con el pastor delante.

COAG-Burgos califica como insoportable la situación que sufren las ganaderías extensivas en toda la provincia. A día de hoy la presión que sufren los ganaderos es extrema puesto que los ataques de lobos se siguen multiplicando mes a mes provocando cada año daños económicos cuantiosos a explotaciones familiares que no pueden aguantar más.

La organización agraria reclama a la Delegación Territorial de la Junta en Burgos y a la propia Consejería de Medio Ambiente que actúe excepcionalmente y autorice de forma inmediata controles poblaciones porque la situación es dramática para los afectados.

COAG denuncia la presión insoportable que sufren los ganaderos, y que incluso les está afectando personalmente en su vida cotidiana puesto que todas las semanas se producen graves incidentes, incluso a la luz del día (como en este caso), con consecuencias ruinosas para sus economías.

No solo el pago de las indemnizaciones por todos los daños deben hacerse de forma ágil, sino que además la Administración regional, como gestora de la fauna, debe controlar esta especie tal y como prometió la Consejería de Medio Ambiente en situaciones excepcionales como la que está sufriendo actualmente la provincia de Burgos

El sector ganadero se siente totalmente indefenso, pues incluso estableciendo medidas suplementarias en el manejo, como una mayor estabulación, la vigilancia personal en el pastoreo, la mayor dotación de perros, éstas se demuestran insuficientes ante manadas o ejemplares de lobo que encuentran en los rebaños su sustento diario, así como en algunos casos como métodos de aprendizaje.

Y esta problemática se extiende tanto al Sur como al Norte del Duero, los lobos no conocen esas líneas de división, están asentados de forma permanente en todas y cada una de las comarcas de nuestra provincia, sobre las que no se viene ejerciendo el más mínimo control, por lo que su expansión está siendo exponencial, en detrimento de la actividad ganadera en extensivo, práctica tradicional en nuestra provincia.

Desde COAG Burgos consideran que a pesar de los “varapalos jurídicos” al Plan de gestión del lobo en Castilla y León, este no debe ser excusa ni motivo suficiente y limitante para que la Administración Regional realice un control efectivo de aquellos ejemplares y manadas localizados, que provocan daños y ataques constatados a diario, pues entendemos que ese control es posible porque así lo ampara la normativa nacional, en sintonía con la normativa comunitaria.

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