
La situación agraria en la comarca burgalesa de La Riojilla ha alcanzado un estado catastrófico. Tres años consecutivos de sequía, sumados a recurrentes heladas y pedriscos, han provocado una caída del rendimiento del cereal en algunas zonas de hasta el 80%. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) estudia la posibilidad de solicitar la declaración de zona catastrófica para esta comarca, al tiempo que exige medidas urgentes a las administraciones.
Reclamaciones de COAG ante las administraciones
COAG exige a las administraciones agrarias y a los organismos aseguradores un tratamiento especial para la comarca de La Riojilla, debido a su grave estado. La organización agraria ha puesto en conocimiento del delegado Territorial de la Junta de Castilla y León en Burgos, Roberto Saiz Alonso, la calamitosa situación que enfrentan los agricultores de la zona. COAG solicita la implementación de medidas que podrían incluir ayudas directas, incremento de apoyos a la sequía, exenciones fiscales sobre rendimientos y un trato diferenciado de Agroseguro.
Diego Saldaña, presidente de COAG Burgos, destaca la necesidad de una “rápida, eficaz y especial atención sobre esta zona de La Riojilla burgalesa, donde por tercer año consecutivo la climatología ha sido violentamente adversa y ha propinado un duro golpe a nuestras explotaciones agrícolas”.
Impacto de las condiciones climáticas en La Riojilla
La comarca de La Riojilla, situada entre la Sierra de la Demanda y el río Tirón, y cuya capital es Belorado, lleva tres años sufriendo los efectos de condiciones climáticas extremas. La sequía es el principal problema, ya que casi nunca llueve, y cuando lo hace, el pedrisco destruye los cultivos. Hace unos días, una intensa granizada arruinó las escasas esperanzas de una cosecha de cereal mínimamente digna. Además, las heladas son frecuentes y devastadoras.
Rendimientos agrícolas dramáticamente reducidos
Los agricultores de La Riojilla enfrentan rendimientos extremadamente bajos. Mientras que en otras comarcas burgalesas los cultivos alcanzan rendimientos de alrededor de 5000 kilos por hectárea, en La Riojilla los rendimientos caen a una horquilla de entre 500 y 1000 kilos por hectárea. Esta situación es particularmente grave en una zona donde se cultivan colza, guisantes, trigo, cebada, girasol y garbanzos.
Reclamos de una mayor clasificación de sequía
A pesar de la gravedad de la situación, el Ministerio de Agricultura ha declarado a toda la provincia de Burgos como zona de sequía media. Sin embargo, los agricultores de La Riojilla consideran que su comarca debería ser clasificada como zona de “intensidad alta de sequía” debido a la severidad de las condiciones que enfrentan.
Medidas urgentes solicitadas por COAG
COAG ha delineado varias medidas urgentes que son necesarias para aliviar la situación en La Riojilla:
- Ayudas directas: Compensaciones económicas inmediatas para los agricultores afectados.
- Incremento de apoyos a la sequía: Programas específicos para mitigar los efectos de la sequía prolongada.
- Exenciones fiscales: Reducción o eliminación de impuestos sobre los rendimientos agrícolas en la comarca.
- Trato diferenciado de Agroseguro: Modificación de las pólizas de seguro para reflejar la situación excepcional de La Riojilla.
Llamado a la acción de los agricultores
La desesperación de los agricultores de La Riojilla es palpable. La constante lucha contra las adversidades climáticas ha dejado a muchas explotaciones al borde de la quiebra. La comunidad agraria hace un llamado urgente a las autoridades para que implementen las medidas necesarias que permitan a los agricultores superar esta crisis.

Declaraciones de COAG y el futuro de La Riojilla
Diego Saldaña enfatiza que “la supervivencia de nuestras explotaciones agrícolas depende de una acción rápida y efectiva por parte de las administraciones. No podemos permitir que la situación continúe deteriorándose sin intervención”.
La posibilidad de declarar La Riojilla como zona catastrófica se estudia como una medida extrema, pero necesaria, para atraer la atención y los recursos necesarios a esta comarca gravemente afectada.
Impacto económico y social
La crisis agraria en La Riojilla no solo afecta a los agricultores, sino también a toda la economía local. La reducción drástica en la producción agrícola tiene un impacto directo en los ingresos de las familias, el empleo y el comercio local. Además, la sostenibilidad de la agricultura en la región está en juego, lo que podría llevar a un abandono de tierras y una pérdida de biodiversidad.
Conclusión: La urgencia de una intervención
La situación en La Riojilla es un recordatorio contundente de cómo el cambio climático y las condiciones meteorológicas extremas pueden devastar comunidades agrícolas. La intervención de las autoridades es crucial para proporcionar alivio inmediato y apoyar la resiliencia a largo plazo de los agricultores de La Riojilla.











