
Que la agricultura y la ganadería estén presentes los libros de texto de los escolares. Es la petición que realizan desde la organización agraria COAG. Y así se lo trasladaron esta mañana a la responsable de Educación en Castilla y León, la consejera Rocío Lucas.
Proponen incluir información sobre el sector primario y los hábitos alimentarios en el currículo de asignaturas ya existentes como, por ejemplo, Ciencias Naturales o Biología. Algo que, en su opinión, “ayudaría minimizar la brecha entre el mundo rural y el urbano” que existe actualmente y que, cada vez, “va a más”.
COAG propone que la actividad agraria se incluya en las asignaturas escolares
Según explica el coordinador regional de COAG, Lorenzo Rivera, actualmente apenas se menciona la importancia del sector agroalimentario a los alumnos de primaria y secundaria. Y cuando ocurre, se «criminaliza» su labor. «Se habla de que contaminamos o consumimos mucha agua», señaló Rivera en la presentación de esta iniciativa ante los medios de comunicación.
Asimismo, desde la OPA afirman que “hablar bien” de la labor que realizan los agricultores y ganaderos de la comunidad puede “ayudar” a favorecer ese tan ansiado relevo generacional. Uno de los principales problemas que adolece actualmente el campo, no solo castellano y leonés, sino de toda España y Europa.
Un modelo ya aplicado en otras comunidades
Si el departamento de Rocío Lucas, finalmente, acepta la propuesta, Castilla y León se convertirá en la quinta comunidad autónoma en incorporar formación sobre agricultura y ganadería en los planes de estudios de ciertas asignaturas de Educación Primaria y Secundaria.
Actualmente, La Rioja, Murcia, Islas Baleares y Canarias ya han dado su visto bueno a este tipo de contenidos en sus programas educativos. Desde COAG aseguran que la consejera se ha mostrado receptiva a la idea en ocasiones anteriores. No descartan que la medida se expanda a otros territorios españoles y recuerdan que, aunque las bases las fija el Ministerio de Educación, los contenidos curriculares “los fijan las comunidades autónomas”.
El planteamiento de la organización agraria se basa en las conclusiones del estudio ‘Una educación basada en el conocimiento de nuestra riqueza alimentaria’, un informe que analiza la representación del sector agroalimentario en los libros de texto de los escolares.
Entre las principales conclusiones de dicho documento está que «muchos libros» no contienen información sobre agricultura, ganadería o alimentación saludable, y la poca que aparece habla del sector de manera “sesgada” o negativa, por norma general.
Desconocimiento entre los jóvenes
Rivera señala que existe un gran desconocimiento sobre el origen de los alimentos entre la población infantil y juvenil. «Se comparten ideas absurdas, como que la leche con chocolate procede de las vacas marrones» apunta Rivera en referencia a datos reales extraídos de varios estudios realizados entre alumnos de Estados Unidos.
Esta falta de información no exclusiva de los norteamericanos, sino que se traslada también a los niños españoles, donde los datos de la Fundación Española de la Nutrición revelan que muchos alumnos de Primaria creen que el ganado ovino es «ovejero» u «ovejuno», que el cereal es solo un desayuno y que una cooperativa es una técnica de aprendizaje.
Desde COAG alertan de que esta desinformación tiene consecuencias directas en los hábitos de consumo. Según la organización, muchos niños en España obtienen más de la mitad de las calorías que necesita el organismo mediante alimentos industriales, lo que contribuye a un aumento de los índices de obesidad infantil. Por ello, insisten en que el conocimiento de los alimentos debe ir más allá de lo que se ve en el supermercado o en la nevera, enseñando su origen y funcionalidad.
Además, la obesidad infantil se está disparando en los últimos años, a la par que se está perdiendo la dieta mediterránea, una de las “más saludables y equilibradas” del mundo. Rivera sostiene que inculcar el valor de los alimentos, de dónde proceden, su variedad e incitar a comer sano pueden tener un impacto positivo en los más jóvenes de la comunidad.
A la espera de conocer la decisión final que adopten desde Educación, en COAG Castilla y León se muestran optimistas y confían en que, la próxima actualización de los libros de texto contemple esta demanda.










