
El campo de la Unión Europea se debate entre el impulso a las siembras de los distintos cultivos de oleaginosas o mantener los más tradicionales cereales. Francia encabeza esa evolución de las tendencias aunque no es el primer país en que girasol, colza o soja van ganando terreno a los tradicionales trigo, cebada o maíz.
La tendencia a la baja de la superficie de cereales comenzó, en Francia, según analiza el Ministerio de Agricultura de ese país, hace más tiempo que en los otros principales países productores de cereales de la Unión Europea
En Polonia, Alemania y España en particular, los cultivos de cereales se han ido reduciendo desde el máximo alcanzado en 2008. Entre 2008 y 2023 la superficie de cereales ha caído un 16,4% en Polonia ,un 13,7% en Alemania y un 19,1% en España mientras que en Francia se ha reducido en un 9,3%.
En Polonia, este descenso se compensada en parte por un fuerte aumento de la superficie de oleaginosas que vive un incremento del50,4% en la superficie que aquellos agricultores las dedicas. En Alemania, la superficie de semillas oleaginosas ha vuelto a aumentar desde 2020, pero sin alcanzar los niveles de 2008, conviene destaca que entre el 2008 y el 2023 cae un 7%En España, la superficie de oleaginosas se ha mantenido bastante estable desde 2008, aunque si que se aprecia una ligera disminución del 2,3%
En Rumanía, la situación es algo diferente: entre 2008 y 2023, mientras que la superficie de cereales es relativamente estable (+0,6% entre 2008 y 2023), la dedicada a las oleaginosas ha aumentado considerablemente (+54,5% entre 2008 y 2023).
El ejemplo de Francia en la «lucha» entre cereales y oleaginosas
Las superficies de cereal en Francia aumentaron desde 1990 a 2015 (a excepción de los años 1993-1995, que siguieron a la reforma de la PAC en 1992), alcanzando un máximo de 9,6 millones de hectáreas en 2008 y 2015. En 2008, los cereales se beneficiaron del abandono temporal de la norma europea de retirada obligatoria del 10% de las tierras de la producción y se volvieron a cultivar en un contexto de precios muy altos y crisis alimentaria. En 2015, la superficie de cereales aumentó por cuarto año consecutivo, en un contexto de crecimiento de la demanda mundial.
La superficie de cereales ha disminuido, en Francia, en los últimos 10 años
En cambio, después de 2015, con importantes variaciones anuales, debido a su sensibilidad a los vaivenes de los precios, las hectáreas dedicadas a los cereales en Francia ha indo cayendo. En 2020, lo hicieron por debajo de los 9,0 millones de hectáreas por primera por primera vez desde 2003, en gran parte por las persistentes lluvias obstaculizando significativamente las siembras de invierno, y ha seguido cayendo ese dato, en 2024, por las mismas razones hasta situarse por debajo de los 8,5 millones de hectáreas.
Menos trigo blando y maíz pero más cebada
La superficie de trigo blando alcanzó, en Francia, su máximo en 2015, con más de 5 millones de hectáreas Desde entonces, recuerdan desde el Ministerio de Agricultura galo, no ha dejado de disminuir, pese a vivir dos años de crecimiento en 2020 y 2024.
Las precipitaciones en los últimos trimestres de 2019 y 2023 impidieron a los agricultores sembrar cultivos de invierno, lo que les impulsó a los agricultores a centrarse en los de primavera, principalmente trigo y cebada primaverales, sin olvidar al maíz y girasol.
Como resultado, la superficie sembrada de trigo blando ha sido en 2024 inferior a los 4,3 millones de hectáreas, como ocurrió en 1993 en aquel momento como consecuencia de los cambios en la PAC.
Desde mediados de los años noventa la superficie de cebada, en Francia, ha ido en aumento: ahora suman casi 2 Mha. Por el contrario, las hectáreas destinadas a maíz en el campo galo ha ido disminuyendo desde principios de la década de 1990, a pesar de repuntes cíclicos como los vividos en 2020 y 2024. Este último año atípico, con un aumento del 21,4% en la superficie de maíz que en 2023, debido al aplazamiento de los los cultivos de invierno a los de primavera
La tendencia a la baja de la superficie de maíz grano
La superficie de maíz grano se concentra en departamentos como Nueva Aquitania, donde más de una cuarta parte del maíz grano francés.

La superficie dedicada a oleaginosas está aumentando en Francia
La superficie dedicada a semillas oleaginosas (colza girasol, soja y otras semillas oleaginosas) ha aumentado en conjunto, en Francia, desde 1990, impulsada por la colza, principal oleaginosa, en un contexto de creciente desarrollo de los usos del aceite procedente de ella y el desarrollo de la industria del biodiésel.
Ese incremento de las oleaginosas ha compensado las bajas vividas por los cereales en el país vecino.
Los precios de las oleaginosas, ya elevados a finales de 2021 alcanzan niveles sin precedentes en 2022 tras el estallido de la guerra en Ucrania animando a los agricultores a elegir estos cultivos en 2022 y 2023.
Las siembras de estas oleaginosas, en 2024, en Francia se estiman en los 2,3 millones de hectáreas, de los que 1,3 se corresponde a superficie dedicada a colza
La superficie de girasol alcanzó las 800.000 hectáreas en 2022, por primera vez desde 1999.
En cuanto a la superficie de soja, esta ha aumentado considerablemente desde 2015 superando ya las 150.000 hectáreas desde 2018. Este cultivo, junto con proteaginosas (guisantes puros, mezclas judías, altramuces dulces y otras proteaginosas) se han beneficiado de las ayudas introducidas en el marco de los planes de fomento de estos cultivos en 2014 y 2020.
Tras caer bruscamente desde 1990, cuando superaba las 700.000 has , las proteaginosas se han mantenido, en Francia por encima de las 200 000 ha desde 2014, con fluctuaciones anuales y un pico 330.000 ha en 2020 y 2021.
La superficie dedicada a las legumbres (lentejas garbanzos y judías secas) sigue una tendencia al alza, desde las 10.000 ha a principios de la década de 2000 a unas 60.000 ha en los últimos años, tras alcanzar un máximo en 2019 casi 80.000 ha












