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  • CCOO y UGT convocarán a los trabajadores y trabajadoras del campo en Extremadura a una huelga los próximos días 1, 2 y 3 de julio, después de que la patronal APAG-ASAJA se descolgara del acuerdo a la que esta misma organización había dado el visto bueno el pasado día 4 de junio y que permitía clarificar la regulación de las relaciones laborales en el sector agrario. La convocatoria de esta huelga viene forzada, por tanto, por la inexplicable actitud de esta organización patronal, que se niega repentinamente a que el convenio recoja, como hacen todos los convenios de España, la tabla salarial en la que se expresa cuáles son los salarios del sector en cada categoría.

Tras más de año y medio de negociaciones y una prórroga de seis meses que cumple el próximo 30 de junio, y después de un acuerdo el pasado día 4 al que solo le faltaba la firma, la irresponsable decisión de APAG es un varapalo para la modernización y la paz social del sector, más en estos momentos tan complicados, y atenta contra la dignidad de los trabajadores y trabajadoras del campo.

A partir del fin de la prórroga del convenio anterior, el sector se regirá por el Estatuto de los Trabajadores, lo cual perjudica a los trabajadores en tanto que eleva la jornada laboral de las actuales seis horas y media, con 15 minutos de descanso para el bocadillo, hasta las 8 horas, con lo que ello supone en una comunidad donde el calor juega un papel fundamental en las explotaciones agrarias.

Para el secretario general de Industria de CCOO Extremadura, Satu Lagar, la negativa de APAG Extremadura ASAJA es incomprensible, puesto que no se han introducido ningún elemento nuevo sobre el acuerdo del día 4, y no tiene sentido pretender se pueda firmar un convenio sin publicar las tablas salariales o la fórmula para su cálculo.

Unas tablas salariales que simplemente recogen la actualización del Salario Mínimo Interprofesional, obligatoria por los decretos del Gobierno, ya que los sindicatos aceptaron no ir más allá a cambio de que la patronal no exigiese aumentar la jornada de trabajo anual. “Hay que temer que esta organización ha actuado atendiendo a las presiones de la derecha y del sector de la fruta”, señaló Lagar, y no pensando en el beneficio del sector.

En este sentido, Lagar ha recordado que la agrupación empresarial que representa al sector de la fruta, Afruex, envió burofaxes a todas las partes sentadas en la negociación para "amenazar" con impugnar el convenio si se firmaba en los términos cerrados en el principio de acuerdo del pasado 4 de junio.

Desde los sindicatos se insiste en que pagar el salario mínimo interprofesional a los trabajadores y trabajadoras del campo es algo totalmente exigible por ley, que se están produciendo casos de explotaciones donde se está pagando por debajo del SMI y que se están denunciando ante la Inspección de Trabajo estas situaciones fraudulentas.

No se puede permitir que persista una situación de pago de salarios de miseria y por debajo de lo que exige la ley. Si los empresarios quieren mejorar la rentabilidad de sus explotaciones lo han de hacer reclamando precios justos para sus productos, algo en lo que encontrarán el apoyo de los sindicatos.

El convenio del campo es el segundo más importante de la comunidad, pues afecta a 65.000 trabajadores y casi 7.000 empresas.
Aún se puede evitar la huelga general en el sector si el próximo día 22, en un acto de mediación preceptivo entre las partes, la patronal APAG-ASAJA recapacita, sale de su cerrazón y vuelve al acuerdo al que llegó con el resto de la patronal y los sindicatos el día 4.

En cualquier caso, si no se resuelve, los sindicatos esperan que los trabajadores y trabajadoras del campo se movilicen y demuestren “la ira que en los tajos nos están trasladando".

Para Satu Lagar, también es importante la participación de toda la sociedad extremeña dado el peso económico y social que tiene para la comunidad un sector como este y que tiene que "pelear en la calle por sus derechos”.

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