Agronews Castilla y León

Tal y como CCOO denunció y exigió, la Inspección de Trabajo está ultimando sus actuaciones contra Servicarne en dos líneas: es una falsa cooperativa y existe una relación laboral entre sus socios trabajadores y la empresa cárnica, al ser falsos autónomos. El 22 de marzo CCOO se reunirá con el secretario de Estado de Empleo para pedirle que no se interrumpa la retirada de la licencia de cooperativa a Servicarne, que se mantenga el empleo y que los falsos autónomos pasen a ser asalariados.

Las citaciones de la Inspección de Trabajo para comunicar sus conclusiones a las empresas finalizaron el 9 de marzo. Las empresas negaron la mayor más que asumir la situación.

La posición de la patronal y de las empresas cárnicas, que ya han contratado los servicios de un conocido despacho de abogados, conduciría a un proceso largo y duro, que puede tener unos efectos indeseados en la propia imagen del sector cárnico -cuarto sector industrial del país-, y de las empresas que utilizan los falsos autónomos.

Así las cosas, Lola Santillana, secretaria confederal de Empleo de CCOO, y Vicente Canet, responsable sectorial de la Industria Alimentaria, han solicitado una reunión de urgencia con el Secretario de Estado de Empleo, Juan Pablo Riesgo, para evitar que se den pasos atrás por parte del Ministerio de Empleo en el proceso de retirada de la licencia como cooperativa de Servicarne, se mantenga el empleo y sus más de 5.000 falsos autómos pasen a ser asalariados. La reunión tendrá lugar el próximo jueves 22 de marzo.

Cabe recordar que una de cada diez personas que trabajan en el sector cárnico es falso autónomo, por lo que el cerco se tiene que extender también al resto de falsas cooperativas. Este fraude supone una pérdida estimada de más de 60 millones de euros anuales a la Seguridad Social. Se debe modificar asimismo la Ley de Cooperativas en el sentido de reforzar las causas de descalificación de las mismas.

Por otra parte, CCOO ha abierto una nueva línea de acción complementaria a las anteriores: apelar a la responsabilidad social de las empresas de las grandes empresas de distribución dentro de toda su cadena de valor. En este sentido, tras un intercambio de información, se pretende que las grandes superfícies no permitan que los productos cárnicos que compran a sus proveedores y exponen en sus líneales, tengan una huella laboral manchada de casos de fraude y explotación laboral.