
El Departamento de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Generalitat de Cataluña ha hecho efectivo el pago de 709.967,80 euros en concepto de ayuda para inversiones destinadas a alojamiento temporal de personas trabajadoras temporeras en el marco de la convocatoria de 2024.
Este programa de subvenciones ha permitido financiar 15 proyectos orientados a mejorar la infraestructura de alojamiento en explotaciones agrarias, con el objetivo de optimizar las condiciones de vida de los temporeros y garantizar el cumplimiento de las normativas vigentes en materia laboral y de habitabilidad. Gracias a esta iniciativa, se han creado más de 200 nuevas plazas de alojamiento para trabajadores temporeros en Cataluña.
Próxima convocatoria con el doble de presupuesto
La Generalitat ya ha anunciado que en el primer trimestre de 2025 se abrirá una segunda convocatoria de estas ayudas, la cual contará con una dotación de 1,4 millones de euros, el doble del presupuesto inicial, con cargo al ejercicio de 2026.
Como novedad, y a petición del sector, en esta nueva edición se incluirán como subvencionables los gastos de alquiler de viviendas, así como los derivados de estancias en alojamientos turísticos y casas rurales, lo que ampliará las opciones para mejorar la situación habitacional de los temporeros.
Detalles de la ayuda y beneficiarios
La intensidad de la subvención cubre hasta el 50% de la inversión realizada, con un límite máximo de 300.000 euros por proyecto. Además, el importe máximo por beneficiario es de 150.000 euros.
Los beneficiarios de esta ayuda incluyen:
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Titulares de explotaciones agrarias.
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Organizaciones de productores agrarios.
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Asociaciones de organizaciones de productores.
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Cooperativas agrarias.
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Sociedades Agrarias de Transformación (SAT).
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Empresas mercantiles, siempre que estén participadas mayoritariamente por cualquiera de las entidades anteriores y estén inscritas en el Registro de Industrias Agrarias y Agroalimentarias de Cataluña (RIAAC) bajo la actividad de “Manipulación”.
Un esfuerzo por garantizar condiciones dignas y estabilidad laboral
El sector hortofrutícola enfrenta desde hace años serias dificultades para encontrar mano de obra, en parte debido a la baja densidad de población en zonas rurales y a la falta de viviendas adecuadas para trabajadores temporeros. En este contexto, estas subvenciones no solo buscan mejorar la calidad de vida de los temporeros, sino también fomentar el empleo, dinamizar el territorio y fortalecer la economía rural.
Con esta iniciativa, el Gobierno de Cataluña reafirma su compromiso con la mejora de las condiciones laborales de los temporeros, asegurando un acceso a alojamientos dignos en los momentos de máxima demanda laboral.
Impacto económico y social de la medida
La aplicación de estas ayudas ya ha mostrado beneficios tangibles, con un impacto positivo tanto en los temporeros, que disponen de mejores infraestructuras, como en las empresas agrícolas, que tienen mayores facilidades para captar y retener mano de obra.
Este tipo de iniciativas no solo benefician a los trabajadores del campo, sino que también refuerzan la competitividad del sector agrario, permitiendo que las explotaciones sean más eficientes y sostenibles en el tiempo.













