José Ignacio Falces Yoldi - Agronews CyL

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Castilla y León, Jesús Julio Carnero, ha participado hoy, 6 de octubre, en el Consejo Consultivo de Política Agrícola Común presidido por el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y en el que han participado también los consejeros de agricultura del resto de las comunidades autónomas. Este encuentro es el preparatorio para el Consejo de Ministros de la Unión Europea que se celebrará los días 11 y 12 de octubre, bajo presidencia eslovena.

El Plan Estratégico que regirá la Política Agraria Comunitaria en España a partir de 2023 ha sido el tema fundamental del encuentro. Dentro de los debates Carnero ha reiterado la propuesta de Castilla y León en relación con el agricultor activo en el sentido de que los profesionales de la agricultura y ganadería deben ser el “eje” son el que gire el citado Plan Estratégico. “Si queremos que los jóvenes se incorporen a esta actividad es fundamental que les mostremos que este es un oficio, una profesión… de la que se puede vivir…” “Hemos hecho algunos avances en este tema, aseguraba Carnero ante los medios de comunicación, como frenar la degresividad de las ayudas asociadas y estamos reclamando que el pago redistributivo se oriente hacía los profesionales, pero el debate está abierto todavía”.

En relación a la arquitectura ambiental de la PAC, Castilla y León, en la voz del Consejero de Agricultura, ha señalado durante el Consultivo, que no puede ser tan compleja, que hay que apostar por prácticas medioambientales sencillas, con un Ecoesquema único como se planteó desde el Ejecutivo Autonómico… “Aquí se habla de una PAC más verde, pero se habla de la condicionalidad reforzada, de los ecoesquemas y de las tradicionales ayudas agroambientales…y da la sensación de que muchas ayudas se solapan por lo que hay que dotarlas de coherencia y complementariedad”, aseveraba Carnero.

Finalmente, en relación a las Estrategias de la Granja a la Mesa o de la Biodiversidad 2030, el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural quiso dejar claro que antes de hablar de la compromisos ambientales, hay que hablar de los económicos y sociales, “será complicado hablar de medio ambiente cuando ya no haya agricultores y ganaderos que lo conserven al haber tenido que abandonar sus explotaciones por la falta de rentabilidad económica”, concluía Jesús Julio Carnero.

Las normas de comercialización de los productos agroalimentarios

Una parte importante de los productos agroalimentarios, aseveraba el Consejero de Agricultura de Castilla y León, están sometidos a unos requisitos mínimos de comercialización en los diferentes eslabones de la cadena alimentaria hasta llegar al consumidor. La evaluación de estas normas de comercialización que ha llevado a cabo la Comisión Europea el año pasado indica que han sido eficaces para garantizar la calidad y son útiles para los distintos operadores, sin embargo aún se detectan debilidades y existe una posibilidad de mejora que también viene recogida en la estrategia ‘De la Granja a la Mesa’.

Jesús Julio Carnero ha indicado que “el foco de las normas de comercialización se está centrando en el consumidor y, efectivamente, es quien demanda los productos finales. Es coherente que reforcemos la información en materia de calidad, pero tenemos que hacer un esfuerzo para que el consumidor conozca los estándares de producción tan exigentes de los agricultores de la Unión Europea frente a las exigencias productivas en terceros países. De no hacerlo, supondrá una enorme desventaja competitiva para nuestro sector agroalimentario”.

El Objetivo 55

El 14 de julio la Comisión Europea, señalaba Carnero ante los medios de comunicación, presentó la comunicación ‘Objetivo 55: cumplimiento del objetivo climático de la UE para 2030 en el camino hacia la neutralidad climática’, el ya conocido ‘Fit for 55’, consistente en un amplio paquete legislativo global destinado a conseguir que la UE esté en condiciones de alcanzar el ambicioso objetivo de una reducción nacional de las emisiones netas de gases de efecto invernadero en al menos un 55% para 2030, respecto a los niveles de 1990 y la neutralidad climática para 2050.

Es un paquete legislativo que se extiende a todos los sectores y también afectará a la agricultura y posiblemente a la nueva PAC.

El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural ha indicado que “la agricultura no es el problema para conseguir la neutralidad climática, es parte de la solución si consideramos todas las superficies que absorben carbono de la atmósfera para realizar la transformación en materia vegetal, los sumideros de carbono. Para ello tenemos que tener cubierta las superficies con cultivos, no debemos fomentar el no cultivo, hay una doble razón que argumenta seguir cultivando: la producción de alimentos y la absorción del carbono de la atmósfera”.