
El Gobierno de Cantabria ha confirmado un notable descenso en las explotaciones afectadas por la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE) en la región. Según los datos oficiales, el número de explotaciones afectadas ha pasado de 189 la semana pasada a 70 en la actualidad , lo que supone una reducción significativa en la propagación de la enfermedad.
Datos actuales: 3.423 animales afectados desde el inicio del brote
Desde que comenzó el brote, el número acumulado de animales afectados alcanzó a 3.423 , de los cuales 576 han fallecido debido a la enfermedad. En la última semana, el balance muestra una mejora importante, con 259 nuevos casos sintomáticos y 45 muertes , frente a los 569 animales con síntomas y 74 fallecidos registrados la semana anterior.
Este descenso refleja un avance en el control de la enfermedad, aunque las autoridades advierten que no se debe bajar la guardia hasta que el mosquito vector deje de estar activo con la llegada del invierno.
Nuevas zonas afectadas en Cantabria: Solórzano se incorpora a la lista
En la actualización más reciente, el Ayuntamiento de Solórzano ha sido incluido en la lista de zonas afectadas por la enfermedad, ampliando el alcance geográfico del brote. Aunque la incorporación de nuevas localidades es preocupante, los datos generales evidencian una contención progresiva de la enfermedad en la región.
Comparativa con 2023: reducción de casos y mortalidad
La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos, ha señalado que, hasta la fecha, los fallecimientos representan un 30 % del total de bovinos muertos en 2023 debido a la EHE, mientras que los casos sintomáticos equivalen al 28 % de los registrados durante todo el año pasado. Estos porcentajes reflejan una mejora significativa en la gestión y control del brote.
“Los datos son mejores que la semana pasada, pero seguimos trabajando con prudencia y en coordinación con los ganaderos para consolidar esta tendencia”, afirmó Susinos.
Vacunación y medidas preventivas: claves del éxito
La consejera atribuyó la mejora a la implementación de la vacunación masiva y las medidas preventivas adoptadas por los ganaderos, que incluyen:
- Desinsectación de instalaciones y animales.
- Aplicación de protocolos de bioseguridad.
- Tratamientos veterinarios en los casos sintomáticos.
Hasta ahora, se han administrado más de 40.000 dosis de vacuna en las explotaciones de mayor riesgo, según datos de la Consejería.
Presupuesto de 2025: 347.000 euros ampliables
Para garantizar la continuidad de las acciones de control, el Gobierno de Cantabria ha asignado en los presupuestos de 2025 una partida de 347.000 euros , destinada a sufragar gastos como:
- Compra y aplicación de vacunas.
- Tratamientos veterinarios.
- Gestión de animales muertos o inaccesibles.
- Desinsectación y desinfección de las explotaciones.
La consejera Susinos aseguró que esta partida es “ampliable según las necesidades”, dejando abierta la posibilidad de incrementar los fondos si la situación lo requiere.

Perspectivas de futuro: el invierno como aliado natural
La llegada del invierno representa un factor clave en la lucha contra la EHE, ya que las bajas temperaturas eliminan la actividad del mosquito vector , principal transmisor de la enfermedad. Las autoridades esperan que este fenómeno, combinado con las acciones en curso, permita reducir aún más el impacto del brote en las próximas semanas.
“La vacunación está funcionando, pero no podemos relajarnos. Entre todos debemos seguir trabajando para proteger nuestras explotaciones”, reiteró Susinos, enfatizando la importancia de mantener las medidas de prevención hasta el final del año.
Impacto socioeconómico: alivio para los ganaderos
La reducción en el número de casos es una noticia talentosa para los ganaderos cántabros , quienes han enfrentado importantes pérdidas económicas y emocionales debido a la EHE. Según estimaciones preliminares, los gastos derivados de la enfermedad, incluidos tratamientos y pérdida de producción, ascienden a más de 1,5 millones de euros en 2024 .
Las ayudas económicas anunciadas por la Consejería buscan mitigar estas pérdidas y garantizar la sostenibilidad del sector ganadero en la región.

Conclusión: un paso adelante, pero no el final del camino
El descenso en el número de explotaciones afectadas por la EHE, así como la reducción en los casos sintomáticos y muertes, son indicadores positivos que muestran que las medidas implementadas están surtiendo efecto. Sin embargo, tanto las autoridades como los ganaderos coinciden en que el esfuerzo conjunto debe continuar hasta erradicar por completa la enfermedad.
Con el respaldo de un presupuesto ampliable, la llegada del invierno y el compromiso del sector, Cantabria da un paso firme hacia la superación de este desafío sanitario.









