
La Universidad de León (ULE) y el Gobierno de España han presentado este lunes la nueva edición del programa Campus Rural, una iniciativa que permitirá a estudiantes universitarios realizar prácticas profesionales remuneradas en municipios rurales. El objetivo es claro: poner el conocimiento universitario al servicio de los pueblos, impulsar el desarrollo sostenible de las zonas menos pobladas y generar oportunidades de empleo y arraigo para los jóvenes en entornos rurales.
La presentación oficial del programa ha contado con la participación de la rectora de la ULE, Nuria González, y el subdelegado del Gobierno en León, Héctor Alaiz Moretón, quienes han coincidido en señalar el valor estratégico de esta colaboración institucional para combatir la despoblación, fomentar el equilibrio territorial y fortalecer el vínculo entre universidad y territorio.
Este proyecto, impulsado desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico en colaboración con el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), constituye un ejemplo de sinergia entre administraciones y universidades en favor de la revitalización del medio rural.
El programa ha despertado una respuesta muy positiva en su fase inicial. Hasta el momento, la Universidad de León ha recibido un total de 53 solicitudes de entidades interesadas en acoger estudiantes, repartidas entre la provincia de León (23), Zamora (12), y otras provincias limítrofes como Ourense o Palencia. Además, la plataforma nacional Ruralink, punto de encuentro para entidades y estudiantes del programa, cuenta ya con 72 entidades registradas, de las cuales 17 pertenecen a la provincia leonesa.
Esta edición, la cuarta a nivel estatal, financia 72 meses de prácticas para estudiantes de la Universidad de León, con una dotación mensual de 1.000 euros por participante. Las estancias, que deberán tener una duración mínima de dos meses, se desarrollarán preferentemente entre el 15 de junio y el 15 de septiembre, coincidiendo con el período estival.
El subdelegado del Gobierno, Héctor Alaiz, subrayó durante su intervención que Campus Rural “no solo enriquece la formación académica del alumnado, sino que también fortalece el tejido social y económico de los pueblos al incorporar talento joven y cualificado”. A su juicio, iniciativas como esta “materializan el compromiso del Gobierno de España con el reequilibrio territorial y el reto demográfico”, además de “ofrecer nuevas oportunidades tanto para los jóvenes como para las comunidades locales”.
En este sentido, Alaiz destacó que el grado de satisfacción tanto por parte de los estudiantes participantes como de las entidades receptoras en anteriores ediciones ha sido “muy alto”, lo que refuerza la idea de que “estas prácticas no sólo complementan la formación universitaria, sino que generan vínculos personales y profesionales duraderos con el medio rural”.
Por su parte, la rectora de la Universidad de León, Nuria González, hizo hincapié en el papel de la institución como “agente de cambio y compromiso social”, afirmando que “la universidad debe estar atenta a las necesidades de su sociedad, y en especial a las del medio rural, no solo por responsabilidad institucional, sino también porque el vínculo con el territorio representa una oportunidad de enriquecimiento mutuo”.
González recordó otras iniciativas puestas en marcha por la Universidad de León con objetivos similares, como las becas RALBAR, destinadas a facilitar el retorno del talento joven a los pueblos, o la expansión de los cursos de verano a más de una docena de localidades rurales, que busca acercar el conocimiento y la cultura universitaria a entornos que tradicionalmente han tenido menor acceso a este tipo de oferta formativa.
Apuesta por el arraigo juvenil y el desarrollo rural sostenible
El programa Campus Rural se articula como una herramienta con múltiples beneficios: desde el punto de vista del estudiante, ofrece la posibilidad de aplicar sus conocimientos en entornos reales, adquirir experiencia laboral, y explorar alternativas profesionales más allá de las grandes ciudades. Desde el punto de vista de los territorios, permite acceder a perfiles cualificados que pueden contribuir a la dinamización económica, la modernización de servicios o el impulso de proyectos innovadores.
La vicerrectora de Emprendimiento, Empleabilidad y Formación Permanente, María José Vieira, y el director del Área de Empleabilidad, Agustín Rodríguez, fueron los encargados de presentar los detalles técnicos del programa al más de medio centenar de estudiantes que asistieron al acto de presentación. Explicaron el procedimiento para inscribirse, los criterios de selección y los perfiles demandados por las entidades colaboradoras.
Rodríguez destacó que las prácticas pueden desarrollarse en una amplia variedad de entidades rurales, desde ayuntamientos y mancomunidades hasta cooperativas, asociaciones culturales, empresas agroalimentarias o centros de investigación local. Por su parte, Vieira animó al alumnado a “salir de su zona de confort, conocer realidades distintas y aportar lo mejor de sí mismos en un entorno que necesita nuevas ideas y energía”.
Para muchos de los jóvenes participantes, Campus Rural representa una oportunidad de descubrir el medio rural desde una perspectiva activa, no como un lugar al que ir de paso, sino como un espacio con posibilidades reales de desarrollo profesional y vital. La experiencia puede ser también una semilla de retorno: si bien algunos estudiantes regresarán a sus ciudades al acabar las prácticas, otros podrían plantearse continuar su trayectoria laboral en esos mismos municipios o impulsar sus propios proyectos con base local.
Las anteriores ediciones del programa han demostrado que estas estancias pueden traducirse en contrataciones posteriores, creación de redes de colaboración o incluso iniciativas emprendedoras surgidas durante las prácticas. Por eso, la Universidad de León considera clave seguir fortaleciendo este tipo de programas y ampliar su alcance en futuras convocatorias.
El medio rural se enfrenta a desafíos estructurales, como el envejecimiento de la población, la pérdida de servicios básicos o la escasez de oportunidades laborales cualificadas. Frente a ello, iniciativas como Campus Rural demuestran que una estrategia coordinada entre administraciones, universidades y tejido local puede ofrecer respuestas efectivas.
Con este programa, se pone de manifiesto que la despoblación no es un fenómeno inevitable, sino un reto que puede combatirse con políticas innovadoras, participación juvenil y compromiso institucional. La Universidad de León, con el respaldo del Gobierno de España, da un paso adelante en esa dirección, convencida de que el futuro del medio rural también pasa por el talento y la implicación de las nuevas generaciones.








