
El sector de los frutos secos en España, representado por ASAJA, COAG, UPA, Cooperativas Agro-alimentarias de España y AEOFRUSE, ha publicado su primera previsión de cosecha de almendra para la campaña 2025/2026. Según los datos recopilados por las Mesas Territoriales, se espera alcanzar una producción de 127.639 toneladas de almendra grano, lo que supone un aumento del 5,02% respecto a la campaña anterior y un impresionante 33,75% por encima de la media de los últimos cuatro años.
Este incremento se ve respaldado por una ampliación notable de la superficie productiva, que alcanza las 609.514 hectáreas, un 10,27% más que el año pasado, lo que se traduce en más de 56.000 nuevas hectáreas, tanto en regadío como en secano. Destacan especialmente los crecimientos porcentuales en Murcia, Comunitat Valenciana y Castilla-La Mancha, regiones que han visto entrar en producción a nuevas plantaciones que han contribuido de forma decisiva a amortiguar las dificultades experimentadas a lo largo del ciclo.
Entre las comunidades autónomas, Aragón ha registrado el mayor incremento de producción, con un aumento del 93,39% respecto a su media de los últimos cuatro años. Su cosecha estimada asciende a 28.876 toneladas, frente a las 14.932 toneladas que marcaban su media. Este salto se debe tanto al incremento de superficie, que pasa de 72.008 a 77.773 hectáreas, como a una buena entrada en producción de nuevas plantaciones en zonas como Teruel y Zaragoza.
Cataluña también muestra un notable aumento, pasando de una media de 6.091 toneladas a una previsión de 11.431 toneladas, un 87,66% más. La superficie productiva se mantiene estable, lo que apunta a un aumento significativo en el rendimiento por hectárea, especialmente en áreas de Lleida y Tarragona.
En Extremadura, la producción sube un 29,75% respecto a su media, situándose en 6.500 toneladas, y también destaca la Comunitat Valenciana, que pasa de una media de 6.535 toneladas a 7.213, con un fuerte crecimiento en superficie y rendimiento.
Aunque el panorama general es positivo, la campaña no ha estado exenta de desafíos. Las lluvias primaverales, si bien han beneficiado las zonas de secano al mejorar las condiciones hídricas del suelo, también han traído consigo problemas durante la polinización y el cuajado de los frutos, reduciendo los rendimientos en varias regiones.
Otro factor adverso ha sido la presencia de plagas como la avispilla del almendro, que está generando pérdidas importantes en muchas zonas productivas. Además, episodios de granizo han afectado extensas áreas, causando daños de diversa consideración en comunidades como Castilla-La Mancha, Aragón y La Rioja.
A pesar de estos contratiempos, la entrada en producción de nuevas plantaciones ha logrado compensar los rendimientos reducidos en algunas zonas, consolidando una campaña que podría marcar un nuevo hito en la evolución del sector.
Otro dato destacado de la previsión es el crecimiento sostenido de la producción ecológica, que ya supera las 156.000 hectáreas, lo que representa el 26% de la superficie total dedicada a la almendra. Este segmento ha experimentado un incremento de 18.600 hectáreas respecto al año pasado, confirmando una tendencia ascendente y sostenida hacia modelos de cultivo más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
El auge de la producción ecológica responde tanto a la creciente demanda interna y europea de alimentos producidos bajo estándares sostenibles, como a los incentivos y políticas regionales que fomentan este tipo de cultivos. Este crecimiento refuerza el compromiso del sector con el medio ambiente, y supone también una oportunidad de diferenciación en los mercados internacionales.
Las Mesas Territoriales han desempeñado, un año más, un papel esencial en la elaboración de esta primera estimación de cosecha. Estas entidades, compuestas por representantes del sector productor, cooperativas, técnicos y expertos agrarios, han coordinado la recopilación y validación de datos en cada comunidad autónoma, garantizando la fiabilidad y representatividad de la previsión nacional.
Gracias a esta labor, es posible contar con un diagnóstico certero de la evolución de la campaña y con herramientas clave para la planificación comercial, la toma de decisiones estratégicas y la interlocución con las administraciones públicas.
Optimismo moderado ante una campaña de almendra prometedora
En definitiva, la previsión para la campaña 2025/2026 presenta motivos sólidos de optimismo para el sector almendrero español. El crecimiento sostenido de la superficie productiva, el aumento de la producción, y la consolidación del cultivo ecológico refuerzan la posición estratégica de España como líder europeo en producción de almendra.
Sin embargo, las condiciones climáticas, la persistencia de plagas y los efectos del cambio climático siguen siendo factores de vulnerabilidad que requieren vigilancia constante, inversiones en innovación y mejora varietal, y políticas de apoyo a los agricultores.
El desafío futuro pasa por mantener esta senda de crecimiento sostenible, garantizando una rentabilidad justa para los productores, adaptándose a los nuevos escenarios de mercado, y promoviendo un modelo de producción resiliente y competitivo.
La campaña acaba de comenzar, pero con estos datos sobre la mesa, el sector se prepara con fuerza para afrontar un nuevo ciclo cargado de oportunidades y retos por igual.










