
La Cámara Agraria Provincial de Zamora concluye el año en una situación crítica tras quedarse sin personal que preste servicio a las Juntas Agropecuarias Locales, una circunstancia que ha encendido las alarmas en el sector agrario y ganadero de la provincia. La jubilación del secretario técnico, sin que haya sido sustituido por la Junta de Castilla y León, ha dejado a este órgano sin trabajadores asignados, lo que en la práctica ha supuesto el cierre de la Cámara y la paralización de su actividad habitual.
Este año se cierra para la Cámara Agraria Provincial de Zamora con una mala noticia ya que debido a la Jubilación de Secretario Técnico este órgano agropecuaria ha dejado de contar con personal directamente asignado por parte de la Junta de Castilla y León. Hay que señalar que las Juntas Agrarias Locales son las encargadas de gestionar los recursos agrarios locales, como los pastos, hierbas y rastrojeras y el patrimonio agrario común que, por su naturaleza, precisan una gestión en forma colectiva
Cámara Agraria de Zamora sin funcionarios
En la provincia de Zamora aún existen registradas aproximadamente 150 Juntas Agrarias Locales, que requieren de asesoramiento en adjudicación de pastos, hierbas y rastrojeras, en el cumplimiento de las normas de alzado y entrada de ganado, así también en la correcta gestión de su propio patrimonio y de la recaudación por aprovechamiento, en el procedimiento para la renovación de cargos, o incluso en la cesión del patrimonio en algunos caso a los propios Ayuntamientos para fines de interés colectivo agrario, etc.
El presidente de la Cámara Agraria Provincial de Zamora, José Roales, ha advertido de la gravedad de la situación. “La importancia del sector agrario y ganadero en nuestra provincia, organizado en un elevado número de Juntas Agropecuarias Locales, requiere de personal específico suficiente para atender consultas, asesorar y realizar las gestiones propias de la adjudicación de pastos y del patrimonio”, señala. Por ello, reclama a la Junta de Castilla y León que dote de manera urgente a la Cámara de los recursos humanos necesarios.
Roales explica que la figura del secretario técnico es imprescindible para el funcionamiento del organismo. “Es la persona autorizada para realizar pagos, elevar actas de las asambleas y tramitar numerosos procedimientos administrativos. Sin secretario técnico y sin administrativo, la Cámara Agraria está cerrada a día de hoy”, afirma. Una situación que, asegura, ya ha sido comunicada al Servicio Territorial de la Junta, aunque por el momento no se ha ofrecido una solución concreta.

“La respuesta que nos trasladan es que andan muy justos de personal administrativo y que intentarán cubrir la plaza de secretario técnico, pero no tenemos noticias ni plazos. Mientras tanto, los ganaderos están desatendidos”, lamenta el presidente. Según explica, muchas de las gestiones que realizaba la Cámara ya no pueden llevarse a cabo, lo que genera incertidumbre y dificultades en el día a día del sector.
El cometido principal de la Cámara Agraria es asesorar a los ayuntamientos y a las juntas locales, especialmente en asuntos relacionados con el arriendo de pastos y la documentación necesaria para acceder a subvenciones. “Los agricultores y ganaderos necesitan este servicio, porque sin él están perdidos”, subraya Roales, que insiste en la función orientadora y de apoyo que desempeña la institución, pese a no tener capacidad de decisión directa.
A esta falta de personal se suma, además, un contexto de progresiva reducción de la actividad agraria. Según el presidente de la Cámara, el año 2025 ha estado marcado por un descenso en los arriendos de pastos, hierbas y rastrojeras, consecuencia del retroceso del sector. No obstante, recalca que la demanda de asesoramiento sigue siendo constante. “El goteo de consultas es continuo. Los ganaderos siguen necesitando echar mano de la Cámara porque aquí se les resuelven muchos problemas”, afirma.
Desde la Cámara Agraria Provincial de Zamora insisten en que la situación actual no puede prolongarse en el tiempo y reclaman una respuesta urgente por parte de la Junta de Castilla y León. De lo contrario, advierten, el abandono institucional puede agravar aún más las dificultades de un sector clave para la economía y la supervivencia del medio rural zamorano.









