
Caja Rural de Zamora continúa desarrollando las juntas preparatorias previas a la Asamblea General de Socios que se celebrará el próximo 29 de mayo en la capital zamorana. Se trata de un proceso clave dentro de la estructura participativa de la entidad financiera, que contempla la celebración de cerca de una veintena de reuniones en diferentes localidades de la provincia y que culminará con la designación de 124 delegados encargados de representar a los socios durante la asamblea.
Las primeras reuniones ya se han celebrado en municipios como Zamora, Moraleja del Vino, Manganeses de la Lampreana o Tábara, entre otros puntos de la provincia. Con estas juntas, Caja Rural de Zamora vuelve a poner de manifiesto el peso que mantiene en el medio rural y su estrecha vinculación con las distintas comarcas zamoranas, donde conserva una amplia implantación social y económica.
La elección de los delegados servirá posteriormente para aprobar las cuentas correspondientes al ejercicio 2025, un año que la entidad ha cerrado con resultados históricos y que consolida el crecimiento experimentado durante los últimos ejercicios. La presentación oficial del balance anual tuvo lugar recientemente en la sede central de la Caja con la participación del presidente de la entidad, Nicanor Santos, y del director general, Cipriano García.
Los datos económicos reflejan una evolución positiva en prácticamente todos los indicadores financieros. Caja Rural de Zamora obtuvo un beneficio de 65 millones de euros durante 2025, lo que supone un incremento del 21,7 por ciento respecto al año anterior. Desde la entidad atribuyen este crecimiento a la fortaleza del modelo de banca cooperativa tradicional y de proximidad, así como a la evolución favorable del negocio financiero.
Durante la presentación de resultados, el presidente de la entidad destacó que “el fortalecimiento de nuestro modelo de banca de proximidad se refleja en nuestro compromiso por el desarrollo de nuestra tierra”. Un mensaje que resume la filosofía de una entidad que mantiene una fuerte presencia en el territorio y que continúa apostando por el desarrollo económico y social de la provincia.

Caja Rural de Zamora
Por su parte, el director general de Caja Rural de Zamora, Cipriano García, expresó su satisfacción por los resultados obtenidos y subrayó que “se consolida así el proyecto de fortalecimiento de la banca”. García aseguró además que el ejercicio ha sido “un año de esfuerzo”, pero también de consolidación para una entidad que mantiene indicadores financieros por encima de la media nacional.
Uno de los datos más relevantes del ejercicio ha sido el importante aumento de la nueva inversión crediticia. La entidad concedió durante el pasado año 1.316 millones de euros en nueva financiación, un 32,6 por ciento más que en 2024. Esta cifra supera ampliamente la media del sector financiero y refleja el respaldo que la Caja continúa ofreciendo al tejido productivo de la comunidad.
En este sentido, el director general insistió en que estos resultados son una muestra del compromiso de la entidad “con la economía real y con el desarrollo de la provincia”, donde Caja Rural de Zamora concentra ya cerca de la mitad del crédito concedido.

El volumen total de negocio de la entidad alcanzó los 8.168 millones de euros, lo que supone un crecimiento del 12,2 por ciento respecto al ejercicio anterior y un incremento de 890 millones de euros. Además, los recursos propios se situaron en 520 millones de euros, un 18 por ciento más que en 2024.
Caja Rural de Zamora mantiene igualmente su histórica vinculación con el sector agrario, uno de los pilares fundamentales de su actividad. “Es nuestra esencia y lo llevamos en el nombre, por eso siempre vamos a apoyar al sector rural y agropecuario de nuestra provincia”, destacó Cipriano García.
La importancia de esta relación queda reflejada en los datos de la Política Agraria Común (PAC). De las 8.766 solicitudes presentadas en Zamora, 5.460 están domiciliadas en la entidad, lo que representa más del 62 por ciento del total.
Actualmente, Caja Rural de Zamora cuenta con 62.000 socios, 170.000 clientes y 270 cooperativas asociadas, consolidando así una base social en constante crecimiento. Solo durante el último año, la entidad incorporó 2.904 nuevos socios y alrededor de 5.000 clientes más, confirmando el fortalecimiento de un modelo financiero cooperativo que sigue ganando peso en la provincia y en el conjunto de Castilla y León.









