Álvaro Bárez - Agronews CyL

La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) ha aprovechado la celebración de la Cumbre del Clima en Madrid para organizar la jornada “Medidas de adaptación al cambio climático en la agricultura” como plataforma de presentación, a la sociedad civil concienciada con el medio ambiente, de los resultados de la segunda parte del Proyecto InfoAdapta Agri. Durante la presentación Javier Alejandre, técnico de UPA, ha destacado que el objetivo fundamental del proyecto es trasladar a los agricultores que “ante el cambio climático es necesario actuar. No vale ser meros espectadores, meros sufridores. Los agricultores y ganaderos tenemos que ser parte de la solución. Emitimos gases de efecto invernadero, es cierto, pero sobre todo somos la solución”.

Precisamente durante la jornada se han podido comprobar ejemplos de cómo los sectores productores de alimentos, mediante la modificación de algunas pautas, pueden mantener el nivel productivo a la par que se lucha contra el cambio climático. Un mensaje que ha querido demostrar Miguel Barnuevo, presidente de la Asociación Albaceteña de Agricultura de Conservación (ASALBAC): “Llevo 25 años practicando la agricultura de conservación. Al dejar los rastrojos, aumentas el nivel de materia orgánica en los suelos y, a su vez, aumentas el efecto sumidero de carbono. Nosotros hemos llegado a doblar el nivel de materia orgánica en unos suelos pobres de inicio. No hay duda de que, en extensivo, nuestro balance medioambiental desde luego es el mejor que se puede traer en un momento de emergencia climática”. Sin dejar de hablar del suelo Guillermo Guardia, investigador de la Universidad Politécnica de Madrid, ha señalado que las emisiones más importantes de la agricultura son las de óxido nitroso (N2O): “Qué podemos hacer para reducir estas emisiones? Agricultura de conservación, rotación de cultivos, manejo de la fertilización y control del riego son algunos de los aspectos a cuidar. En cuanto a la fertilización debemos prestar especial atención a las dosis, el momento de aplicación y con la fuente adecuada. Utilizar inhibidores de la nitrificación, cambiar la urea por nitrato amónico cálcico o fraccionar el aporte de urea nos ayudan a reducir emisiones”, ha afirmado.

 

Sanidad vegetal y digitalización

Durante la jornada también se ha puesto en valor los esfuerzos que hacen las propias empresas fabricantes de fitosanitarios por promover la racionalización de uso, así como usar técnicas que nos ayuden a reducir su uso, como son los muestreos de plagas: “Dan conciencia del nivel de plaga y, por lo tanto, permiten la toma de decisiones de un modo más sostenible y eficaz. De igual modo reducimos el impacto de los fitosanitarios”, ha destacado José María Soler, experto en control integrado de plagas de Bayer. También se ha querido destacar el papel de las nuevas tecnologías de cara a hacer frente al cambio climático a pie de explotación. Sin embargo, en opinión de Vicente Bodas, director agronómico de Agrisat Iberia, “lo importante es la formación y la educación del agricultor. La tecnología nos ayuda a tomar decisiones mejor informados, tener una visión más minuciosa de lo que ocurre en los campos, pero al final lo importante es la ética del agricultor y el valor que da al equilibrio entre la conservación del medio ambiente y la economía”.

En esta jornada también se ha reclamado que se ponga de relieve el valor social del agricultor, “para que lo que tenga que hacer por motivos medioambientales lo haga también por una motivación personal, que es como se consiguen las cosas de manera más eficiente y duradera”, ha apostillado Vicente Bodas.