Paisaje vallisoletano nevado. Foto: Agronews Castilla y León
Imagen de Luis Ángel Reglero
Publicado por Luis Ángel Reglero

Estos días muchos pueblos y ciudades de nuestra tierra se tiñen de blanco. Gracias, de paso, cigüeñas y San Blas. Lo comento por lo siguiente: uno no pierde la esperanza de que un día se llame a las cosas por su nombre.

 Hace poco veía en la tele un programa en el que se hablada de los pros, que los tiene, y de los contras de la nieve. Ya era hora. Por fin información que habla de los beneficios para todos, incluido el campo, que puede tener una nevada.

 A más de uno habría que recordarle que si en verano abre el grifo y sale agua, es gracias a que en invierno ha nevado y se han llenado luego los embalses con el deshielo. Porque muchas veces, cuando nieva, la noticia parece la clasificación de Segunda B: un chorreo de puertos cerrados o con cadenas.

 Puertos, amigos, por lo que no pasa nadie. Como mucho, el panadero ambulante, la patrulla de la Guardia Civil o algún ganadero pendiente de una vaca a punto de parir arriba en la montaña. Y poco más. Lo digo con conocimiento de causa, porque ha vivido y trabajado en León y lo he comprobado en persona.

 No lo recuerdo bien, pero hace algunos años, en uno de estos días de nieve, había unas jornadas agrarias en Tierra de Campos. Alguien que venía de Andalucía lo comentó: ojalá tuviéramos nieve allí, con la sequía que arrastramos. A ver si algún día la noticia es que por fin ha nevado

Añadir nuevo comentario