vacuno de leche
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Publicado por José Ignacio Falces

Bueno quizás me he pasado un poco con el título de este artículo… y quizás no esté tan de acuerdo… bueno ya más bien estoy en contra… total cambiar de opinión, decir lo mismo y lo contrario, en un pequeño periodo de tiempo, en este tema como en otros muchos parece que es lo que se lleva en estos momentos, donde el postureo es lo que rige el día a día más que la coherencia o la responsabilidad, basta con mirar lo que se dijo, lo que se dice ahora y lo que se dirá en el futuro sobre la ya famosa macrogranja de Noviercas…

Más allá del poder de las hemerotecas, lo cierto es que este proyecto, del que apenas se sabe nada y en el que las noticias son cada vez más contradictorias, se ha convertido en tema de conversación que ha superado los círculos propios de lo agrario y ha calado el debate en la sociedad mucho más que temas, en la humilde opinión de este periodista agrario, mucho más trascendentales para el sector como es el de la sanidad animal, con una comunidad autónoma teniendo que llevar al matadero a más de 1.000 vacas como un foco de brucelosis bovina o viendo la situación de alarma de comunidades como Extremadura o Andalucía… pero el ser humano es así…

Sinceramente, si la granja de 20.000 cumple con las normas medio ambientales, sanitarias, urbanísticas… y todas aquellas que regulan el tema pues que quieren que les diga, “adelante con los caballos”… con las vacas en este caso… quién va a tener capacidad para parar el proyecto, además en una provincia como Soria donde la despoblación casi ha pasado ya a desierto demográfico… pues nadie… si cumple con todas las normas… que va a impedir que la Junta de Castilla y León, el Ministerio de Agricultura, de Industria, de Empleo o Bruselas… le ofrezca las ayudas correspondientes… pues nadie y realmente creo que así debe ser… otra cosa es que choquemos con la filosofía o con cómo debe ser el sector lácteo – ganadero que cada uno quiere…

El modelo lechero de Estados Unidos, aunque es cierto que la tendencia en los últimos años han tratado de reducir el tamaño de las explotaciones, es ese granjas de 20.000 vacas una por Estado… y se acabó… que eso es lo que no queremos los europeos, los españoles, los castellanoleoneses o los sorianos… pues simplemente, prohibámoslo… pero hasta entonces… pueden aparecer este tipo de proyectos e ideas… Diferentes Estados Miembros están trabajando en una normativa que regule el tamaño de las explotaciones lácteas como ya en su momento se realizó con el porcino; en Francia existe una “entente cordiale” entre ganaderos y gobierno por el que no se aceptan explotaciones de más de 1.000 vacas… pero eso es sólo un acuerdo, no sé si entre caballeros, que si alguien decide saltárselo a ver quien no se lo permite…

Quien esto escribe, desde luego, opta por otro tipo de explotaciones que esa macrogranja, como también prefiero que no entre leche de Francia o Alemania cuando la podríamos producir así y me preocupo de comprar productos de aquí mirando la etiqueta… algo que seguro no hacen muchos de los que salen alarmados ahora ante la “macrogranja”… Prefiero explotaciones, sólo voy a poner dos ejemplos, como la de José Alberto en Salamanca con sus 40 - 45 vacas en ordeño que aspira a llegar a las 65 para montar ese ilusionante robor de ordeño que choca con el problema del difícil acceso a la luz eléctrica, con un joven ganadero al frente, que entrega en una cooperativa de pequeño tamaño su producción, que pelea cada día por ganarle un céntimo al litro de leche, que piensa en diversificar poniendo en marcha una pequeña quesería y que aún saca tiempo para defender los intereses de los ganaderos; o esa explotación que visite hace tiempo en un pequeño pueblo cerca de la zamorana Toro que cuenta ya con 1.000 vacas, en la que trabajan más de 10 personas buena parte familia, que lleva su leche a una cooperativa que se ha convertido en ejemplo de gestión en momentos de crisis como los que se viven todavía en esos momentos… esos, y repito que sólo son dos ejemplos, son los modelos que me gustan, los que me gustarían que se instalasen en Soria…pero lo que hay es una proyecto de una macrogranja que parece que no gusta a nadie, ahora , especialmente a aquellos que luego, simplemente, compran la leche más barata que encuentran sin dedicar un simple segundo de tener el mínimo gesto de mirar el origen, olvidándose de que con ese detalle es como de verdad van a respaldar el trabajo de esos ganaderos pequeños, a esas explotaciones familiares… a los que ahora todos dicen defender…

Ahora a esperar las críticas… pero eso del “postureo”… simplemente no me va…

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