Imagen de José Ignacio Falces
Publicado por José Ignacio Falces

Con retraso, como casi todos los cultivos este año como consecuencia de las intensas lluvias de febrero y abril que impidieron realizar las siembras en su momento más adecuado y en las condiciones ideales, arranca el 22 de octubre la campaña remolachera 2013 / 2014. Casi 20 días más tarde que lo hizo la pasada cuando las molturadoras de Azucarera abrieron sus puertas el 3 de octubre, mientras que la de Acor en Olmedo lo hacía el 10 de ese mismo mes.

¿y como se plantea?. Para empezar con casi 4.300 hectáreas de remolacha sembradas menos al pasar de las 27.500 de la anterior campaña a las 23.297 reconocidas por la Administración Regional en sus últimos avances estadísticos, una reducción de más del 15 por ciento, que debería preocupar a más de uno, a pesar de que se anuncie que la cuota se va a cubrir sin problemas, fruto en gran medida de la profesionalidad de los agricultores de Castilla y León que son, por lo menos en lo que se refiere a este cultivo, los mejores de Europa alcanzando unos rendimientos por hectárea magníficos.

Sorprende, aunque la verdad es que eso era más hace unos años que no ahora, que si los cultivadores tienen tan dominada la técnica de esta raíz, si se da tan bien en la región ¿por qué cada vez son más los que la abandonan?... la respuesta es evidente el precio que se recibe por ella…al menos los que entregan en la empresa que no es una cooperativa, raspando, raspando los 37 euros y siempre tras cumplir no se cuantos compromisos y deberes…no la hace competitiva con otros cultivos…

Claro, sobre todo, si en frente, te hablan de 52, sabemos que parte son retornos cooperativas, que hay que ser socio, de acuerdo…pero 52 euros…y sin ceder la pulpa…ni otro tipo de compromisos que el cultivador debe asumir, arriesgando en muchos casos buena parte de la campaña…Es complicado de entender viendo el precio que ha tenido el azúcar o los beneficios obtenidos y reconocidos, por ejemplo en la última campaña, que una multinacional no tenga los reflejos suficientes para incentivar este cultivo, de una forma directa, fácil y sencilla, con unos pocos euros por tonelada, asegurándose producción para las campañas venideras y más si cabe cuando, se supone al menos, que sus hombres de campo deben conocer a sus cultivadores al “dedillo” y saber que estos, con un ligero empujón, van a seguir dedicando sus tierras a este cultivo que les facilita las rotaciones.

Lo cierto es que el dicho aquél de que entre todos la mataron y ella sólo se murió parece que ni pintado para cerrar estas pocas líneas sobre el arranque de la campaña de remolacha…y es que este cultivo ha pagado muchas y muchas cosas en el campo de Castilla y León, muchas inversiones en las explotaciones las han pagado las toneladas de remolacha entregadas…pero parece que esos eran otros tiempos…

Añadir nuevo comentario