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Publicado por José Ignacio Falces

El otro día la agrupación Ecologistas en Acción publicaba “Lobby Planet, una guía por el mundo del lobby en Bruselas y Madrid”, un documento interesante para conocer y analizar el peso que estos grupos de poder tienen, mantienen y tendrán en buena parte de los ámbitos de decisión, en este caso se habla de Madrid y Bruselas.

Siendo de lectura obligatoria el mismo, al leer el titular y el comunicado que lo presentaba a los medios de comunicación la primera idea que me vino en la cabeza es aquellos de “ver la paja en ojo ajeno y no la viga en el propio”. Es cierto que en ese texto introductorio se llega a decir  “Aunque las ONG y los sindicatos también hacen cabildeo en Bruselas, la desproporción es abrumadora: las empresas y sus grupos de presión tienen un 60 % más de lobistas con pase de acceso al Parlamento Europeo que los de la sociedad civil. “… pero en mi humilde opinión se olvidan del peso que tienen, por ejemplo, los grupos ecologistas en las decisiones que toman los Gobiernos Autonómicos y el mismo de Madrid.

Castilla y León es un buen ejemplo de esta situación. La fuerza que ejercen estos tipos de agrupaciones sobre el conjunto de la sociedad es, en buena parte de los casos, muy superior a la implantación que ellos mismos tienen dentro de la misma pero cuenta con una voz potente, acrecentada en los tiempos con la repercusión que se puede alcanzar con las redes sociales, que hace que sus valoraciones tengan un peso muy importante en las decisiones que toman nuestros políticos, a los que también es necesario criticar la falta de rigor en la publicación de algunas normativas, más si cabe teniendo en cuenta con la “critica asegurada que tienen por estos grupos que en muchos casos la llevan hasta las vías judiciales.

Sin embargo, me gustaría bajar mucho más al día a día, más allá de las altas esferas. Así, la principal preocupación de un ganadero, un agricultor, una industria o una ingeniería que quiera poner en marcha una nueva nave u ampliar su granja es tratar de salvar las alegaciones, seguras casi en un 100%, que va a presentar el grupo ecologista de turno, de hecho son muchos los que piensan que algunas de estas oficinas de estas asociaciones hay uno o varios técnicos sólo dedicados a leer los Boletines Oficiales de las tres principales administraciones, nacional, regional y provincial, para presentar con rapidez las correspondientes alegaciones, con las que estamos de acuerdo en caso de que no se cumplan las normativas medioambientales, pero ¿todos los proyectos se saltan las normas?... sinceramente no me lo creo.

Estos grupos están haciendo un fuerte ataque a lo que ellos llaman “macrogranjas”, sin saber en muchas casos que con 2.000 madres, que suena como muy grande pero no es para tanto pero una familia tiene complicado vivir. Están realizando toda la presión que pueden contra la ganadería intensiva, respaldando un modelo basado en la agroecología y la ganadería extensiva, y miren ese discurso se lo puedo hasta comprar… pero esta nuestra sociedad preparada a pagar a 21 euros por kilo el pechugas de pollo, que es lo que valen las ecológicas… y sólo es un ejemplo… sinceramente creo que no… y eso se les olvida contarlos… Controles, cumplimiento de las medidas medioambientales… todos los necesarios pero seamos serios y dejemos de tirar por el suelo otro modelo de agricultura o ganadería, que simplemente es la que nos está dando de comer y nos va a dar de comer a TODOS, y recalco lo de TODOS, y que es la que ha generado actividad en el medio rural hasta ahora.

Verán que no he hablado del lobo, que es otro tema en el que chirrían ecologistas/sociedad urbanita y ganaderos/medio rural, ni tampoco he lanzado la tradicional critica a los grupos ecologistas de aquellos de que “desde la ciudad es muy fácil hablar del campo”, pues creo que en algunos casos es muy injusto hacerlo, por ejemplo, da gusto ver todas las iniciativas que lanza el grupo GREFA, siempre pegado al medio rural, buscando soluciones reales a los problemas que causan los topillos… eso si que me parece una buena interacción entre el medio rural y los grupos ecologistas, alejados de las denuncias y demandas continuas que habrá que ponerlas… pero cuando no se cumplan las normas no antes incluso de que se haga ni el más simple plano.

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