Antigua noria de agua. Foto: Agronews Castilla y León
Imagen de Alejandro García San José
Publicado por Alejandro Garcí...

Hace ya muchos años que escritores, etnógrafos, folkloristas, lingüistas y todo tipo de escritores vienen advirtiendo del fenómeno de la despoblación en nuestra tierra, Castilla y León, lo que acarrea también un abandono de los medios de vida tradicionales y, por ende, de lo que me voy a preocupar en esta serie de entradas -espero sean muchas y de buen provecho-: el olvido de una forma de hablar, de un lenguaje extraordinariamente rico en sus matices y sonoridad que empieza a resultarnos extraño, sobre todo a los que gozamos de una edad que no rebasa la cincuentena y que encima nos hemos criado en entornos puramente urbanos.

Aún así, quien más y quien menos tiene pueblo o ha veraneado en el medio rural en casa de algún familiar o amigo. Hay quienes incluso tienen dividido el corazón entre dos localidades de Castilla y León o de otras comunidades autónomas. Nuestros mayores, esos abuelos y abuelas que vemos sentados en un parque son ahora el último eslabón de un lenguaje rico, sonoro y hasta gracioso que va quedando cada vez más relegado frente a un lenguaje hecho de urgencias, de anglicismos y nuevas tecnologías; un castellano cada vez más arrinconado en la podredumbre léxica que quien suscribe y firma esta entrada se niega a admitir.

Muchas y variadas son las fuentes para llegar a este castellano que podemos denominar rural o tradicional. Hay cientos de estudios lingüísticos que se refieren a un campo semántico en particular, o al habla propia de una zona; por fuentes vamos a tener también la narrativa y la poesía de las primeras décadas del siglo XX e incluso algunas más actuales; podemos acudir también a materiales que se refieren al folklore y la tradición de nuestra comunidad: la música, la artesanía, el estudio de las profesiones, etc.

De toda esta amalgama, hemos ido rescatando vocablos que hacen referencia a la labor agraria, al pastoreo, a la indumentaria, al terreno, a los oficios, etc., sin entrar a valorar, exponer o analizar variantes según territorios geográficos. Sé perfectamente que ciertos vocablos pueden pronunciarse de varias maneras, o que según la zona se usa una palabra u otra para definir una misma cosa. Por eso estas entradas pueden alcanzar mayor interés si se establece una “discusión” posterior en los diferentes canales que Agronews pone a su disposición: Facebook, Twitter o los comentarios en la web.

Sin más preámbulos pasamos a ver algunos vocablos que, sin orden ni concierto, iré añadiendo cada semana, lo que no quita para que en ocasiones haga capítulos monográficos sobre un tema en particular.

*ENCAÑAR: es el término empleado para referirse a ese momento en el que los tallos tiernos de las plantas, sobre todo de los cereales, empiezan a formar la caña. Se usa a veces la forma Encañecer.

*ALCOR: palabra usada en el árabe hablado en Al-Andalus “Alqull” y que a su vez tenía un origen en el término latino “Collis”. Con alcor podemos describir una colina o collado, es decir, un monte pequeño de no más de 900 o 1000 metros. En ciertas zonas como Zamora se usa el término Teso para nombrar a estos pequeños montículos que rompen las líneas rectas del campo.

*TURIÓN: palabra de origen latino “Turio, turionis”. Es como se nombra a la yema que surge de un tallo enterrado, como por ejemplo, las yemas de los espárragos que asoman apenas dos o tres centímetros sobre la tierra.

*LENTISCO: procedente, como casi todos los vocablos españoles, del latín “Lentiscus”, se trata de un arbusto o mata de no más de dos metros de alto, con fruto pequeño y rojizo que suele abundar en todos los campos de España. Se da más en terrenos de monte bajo.

*VÁSTIGA: con una procedencia similar a la de vástago, la vástiga es la forma de denominar en algunas zonas al tallo de las patatas. El vástago, sin embargo, es la forma de referirse a esa pequeña rama o renuevo que surge del tronco de un árbol o de una planta.

*REBUSCA: esta palabra quizá es una de las que más resista hoy en día y es la que refiere a la acción de buscar en cultivo recién recogidos para encontrar los frutos que no hayan sido recolectados por los dueños de la tierra. Suele aplicarse habitualmente a los cultivos de patata o a las viñas, aunque vale para todo tipo de cultivos.

*REATA: entre los múltiples significados de este vocablo, uno de ellos refiere a la cuerda que se usaba sujetar la carga sobre las caballerías, mulas, asnos, burros, etc. Por cercanía, el término se emplea para usar la cuerda con que se ataban varias mulas.

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